La subsecretaria de Estado de Estados Unidos para Diplomacia Pública, Sarah B. Rogers, se reunió con la doctora y activista cubana Yohana Arronte Cuellar, quien relató las condiciones que enfrentó cuando fue enviada al extranjero como integrante de una brigada médica del régimen cubano.
Rogers describió el programa de exportación de servicios sanitarios de La Habana como "un mecanismo de trabajo forzado, recaudación de fondos y propaganda para el régimen cubano".
Según el testimonio difundido por la subsecretaria, la familia de Arronte no recibió el salario prometido por las autoridades cubanas y fue amenazada después de que ella escapara de la misión.
Rogers sostuvo que Estados Unidos continúa siendo un referente de libertad para numerosas personas nacidas bajo sistemas totalitarios y afirmó que escuchar testimonios como el de Arronte le producía al mismo tiempo orgullo y humildad.
La doctora agradeció a la subsecretaria la oportunidad de escuchar y difundir su historia, y explicó que Estados Unidos representó para ella la posibilidad de vivir en libertad, criar a sus hijos sin miedo y reconstruir su vida.
"Muchos médicos cubanos todavía esperan que sus voces sean escuchadas", advirtió la activista.
A finales de septiembre, la doctora cubana también se reunió con Juan Pablo Segura, subsecretario de Estado adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental. Tras el encuentro, el diplomático acusó al régimen cubano de coaccionar y maltratar a los trabajadores sanitarios enviados al extranjero para obtener ingresos destinados a sostener la represión estatal.
Segura pidió a los países que mantienen convenios médicos con La Habana contratar directamente a los profesionales bajo condiciones laborales justas y poner fin a los acuerdos que permiten financiar abusos contra los derechos humanos.
Arronte afirmó entonces que había ofrecido su testimonio en representación de miles de médicos cubanos que no pueden expresarse libremente: "Merecemos la libertad de elegir dónde trabajar, dónde vivir y qué decir".
El régimen cubano defiende las brigadas médicas como programas de cooperación y solidaridad internacional. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos, investigadores y funcionarios del gobierno de Estados Unidos han denunciado durante años la retención de salarios, las restricciones de movimiento, las amenazas y otras prácticas coercitivas contra los profesionales desplegados en el extranjero.
Las denuncias más recientes ocurrieron en el marco de la resolución contra el embargo estadounidense a Cuba, presentada por el régimen de La Habana todos los años, cuando el embajador Mike Waltz se refirió a la explotación de médicos cubanos, entre otras denuncias de corrupción y represión contra el régimen.
Días antes de la votación, el foro "Cuba Libre", organizado por la Misión Permanente de Estados Unidos ante la ONU expuso la represión y las mentiras y del régimen cubano, y dedicó un espacio a las investigaciones y denuncias contra las brigadas médicas.
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