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Relación comercial de EEUU y Cuba no será rápida ni fácil


Anuncio de la Cámara de Comercio de Glen Ellyn, en Illinois, promoviendo el viaje a Cuba.

Teniendo en cuenta el medio siglo de animosidad entre los EE.UU. y Cuba, habría "definitivamente" un gran riesgo político para las inversiones en Cuba, dijo Brenden Woods.

El ligero deshielo en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba tiene a algunos observadores pensando que por el camino adelante el interés de los empresarios estadounidenses en la nación caribeña podría calentarse desmedidamente y sin base que le sostenga en la realidad, publica Pensions & Invesments.

De vez en cuando recibo una llamada en mi bufete privado de alguien preguntando que cuándo puede invertir en Cuba", dijo Julia E. Sweig, miembro del Centro Nelson y David Rockefeller de Estudios Latinoamericanos y directora del Centro de Estudios de América Latina en el Consejo de Relaciones Exteriores, con sede en Washington. "Pero regulaciones con respecto a eso todavía no son posibles", agregó.

La base institucional para la inversión en Cuba "podría estar a años de distancia", dijo Greg Behar, vicepresidente y director de estrategia de inversión de renta variable global en Northern Trust Asset, en Chicago.

Lo que despertó el sobredimensionado interés en Cuba, 53 años después que Estados Unidos rompiera relaciones diplomáticas con el régimen comunista, fueron las declaraciones del 17 de diciembre del presidente Barack Obama y del general cubano Raúl Castro de que iban a iniciar un proceso para normalizar las relaciones entre los dos países.

Junto con el establecimiento de una embajada de Estados Unidos en La Habana, el acuerdo sería levantar algunas restricciones de viaje y darle acceso a los bancos al sistema financiero cubano.

Sin embargo, el acuerdo no termina el embargo estadounidense contra el comercio con Cuba, ni cambia la designación de Cuba como un Estado patrocinador del terrorismo, hecha por el Departamento de Estado de Estados Unidos en 1982.

Es el embargo –lo que requeriría una ley del Congreso para quitarlo– y la designación de patrocinador del terrorismo para Cuba, lo que puntualmente impide ver a ese país como un destino potencial de inversión.

Teniendo en cuenta el medio siglo de animosidad entre Estados Unidos y Cuba, "definitivamente" habría un gran riesgo político para las inversiones en Cuba, dijo Brenden Woods, socio y codirector de la infraestructura y los activos reales de la consultora de inversiones alternativas StepStone Group, en San Diego. "Pero yo no necesariamente voy a decir que es más alto que en cualquier otro mercado emergente", matizó.

La designación de Cuba como Estado terrorista "está ahora bajo revisión formal como parte de una revisión de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba", dijo Philip Peters, presidente del Centro de Investigación de Cuba, en Alexandria, Virginia, un grupo de reflexión que se centra en las relaciones cubano-americanas. "Debido a esta designación, el movimiento de dinero desde y hacia Cuba es monitoreado por el Tesoro de Estados Unidos, por lo que la inversión por cualquier persona, extranjera o estadounidense, es muy difícil. Pocos bancos quieren tratar con ellos".

Cuba podría ser visto como un país siguiendo el mismo camino que las naciones comunistas de China y Vietnam en movimiento a un mercado económico más abierto, pero el señor Peters advirtió que los funcionarios cubanos no van a admitir eso.

"Las autoridades cubanas han estado en contacto con los regímenes vietnamita y chino. Han visto de cerca cómo China y Vietnam han evolucionado en términos de capital privado y de inversión ", dijo Peters. "Pero ningún cubano va a decir que está siguiendo un plan maestro de nadie, aunque estoy seguro de que han aprendido mucho de verlos".

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