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Juristas independientes cubanas se hacen oir en Ginebra


Laritza Diversent y Yaremis Flores durante la reunión. Foto cortesía de Tania Quintero.

La abogada independiente Lartiza Diversent y su colega Yaremis Flores participaron en la 55 reunión del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW). Lea su reporte que publicamos por cortesía del portal Desde La Habana.

Cubalex presentó un informe ‘sombra’ al Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW). Yaremis Flores y yo, en representación de la oficina de Cubalex, participamos en la reunión de las expertas con las ONG de los países que serían examinados en la 55 sesión, entre ellos Cuba.

Informe de Cubalex

INFORME DE CUBALEX

Buenas tardes a los miembros honorables del comité de la CEDAW y miembros de las ONGs participantes, de parte del Centro de Información Legal “Cubalex”:
1- Cubalex acoge el informe estatal cuando reconoce que es débil aún la incorporación del enfoque de género en la legislación, pero insiste en la necesidad de una ley contra la violencia y la discriminación por motivos de género, que instituya en cada una de las provincias del país, refugios para las víctimas. En Cuba se necesitan estas instituciones porque las medidas cautelares contempladas en la ley penal cubana aseguran la presencia del acusado al proceso judicial, pero no protegen a las víctimas de una nueva agresión, en el sistema legal no existe la orden de restricción para los agresores, ni disposición emitida por el Tribunal Supremo a sus jueces, que pida severidad en casos de mujeres víctimas de violencia. El Estado, en su informe reconoce que en casos de mujeres víctima de violencia que denunciaron a su agresor, el maltrato no desapareció y en algunas se incrementaron los actos violentos luego de la denuncia.
2- Cubalex hace un llamado de alerta sobre las recientes reformas del Código Penal cubano que afectan a la mujer como denunciante y víctima de delito. Consideramos que su aplicación aumentaría la situación de impunidad frente a la violencia de género, la discriminación, abuso y agravio sexual. Los policías tienen la libertad de decidir entre imponer una multa o llevar el caso ante el tribunal. La víctima no es parte del proceso penal cubano y la reforma no prevé que se pueda recurrir la decisión del Policía. Las nuevas modificaciones de la Ley penal también dan a los uniformados la libertad de calificar legalmente un hecho como delito. También se violenta el derecho a ser oído por un juez, la presunción de inocencia y el derecho a la defensa. La falta de preparación académica y en especial, en materia de derechos humanos, de los agentes del orden, puede favorecer la impunidad y corrupción. Un error de calificación del delito, puede propiciar que un caso en cuestión, escape del requisito de aprobación del fiscal, si califica por ejemplo un delito de menos severo. Aprovechamos la oportunidad para solicitar al comité pida al Estado cubano una suspensión de la entrada en vigor de las nuevas modificaciones del Código Penal hasta tanto no informe sobre las consecuencias que pueden tener las mismas, en las mujeres.
3- A Cubalex le preocupa la violencia institucional contra las mujeres afrodescendientes, lesbianas, bisexuales y trans y por la libertad y seguridad personal de las mujeres disidentes, en especial de Sonia Garro Alfonso, mujer afrodescendiente, única Dama de Blanco en prisión desde el 18 de marzo de 2012, acusada de los delitos de Desorden Público y tentativa de Asesinato, sin aún celebrarse juicio ni petición fiscal. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos concedió medidas cautelares a favor de la Sra. Garro y recomendó al Gobierno cubano que diera información del proceso legal en su contra. Hasta la fecha no se ha cumplido. Según la Sra. Garro y sus familiares en varias ocasiones le han negado asistencia médica. Su seguridad personal se ha visto en riesgo dentro del reclusorio. Acorde a la ley cubana el término para un expediente investigativo es de 6 meses. Cubalex ruega al Comité pida información al Estado Cubano acerca de su proceso legal y solicite su inmediata liberación.
4- Cubalex hace especial hincapié en la situación de múltiple discriminación que padecen en la práctica las mujeres afrodescendientes y las mujeres lesbianas bisexuales y trans, e Insistimos en que la CEDAW, solicite al estado cubano información desagregada sobre la situación y condiciones de vida de estas mujeres e incorpore el enfoque de género al momento de diseñar sus políticas públicas, tomando en cuenta las necesidades específicas de cada uno de estos grupos, adoptando una visión integral para tratar los aspectos que las afectan directamente y destine los recursos suficientes que permitan desactivar los prejuicios y estereotipos raciales, la lesbofobia y mejorar sus condiciones de vida.
5- Por ultimo Cubalex pide al Comité, solicite al Estado cubano la ratificación sin reservas del protocolo facultativo de la CEDAW.
Muchas Gracias.

El sábado 6 de julio viajamos a Suiza. En el vuelo coincidimos con algunos miembros de la delegación cubana que participaron en el examen. A nuestra llegada al aeropuerto, en Ginebra, había otros miembros de la delegación. Uno de ellos, después de hablar por teléfono y de mirarnos insistentemente, mientras esperábamos el equipaje se acercó a nosotras y sin nuestra autorización nos tiró una foto.

Nos dijo que era ‘para que saliéramos bonitas en la prensa’ e irónicamente nos dio la bienvenida a Ginebra. Le dijimos que estábamos preparadas para ser fotografiadas por la Seguridad del Estado. Entonces respondió que era del Ministerio de Relaciones Exteriores que estudió en la Facultad de Derecho, se había graduado en el 2004 y nos conocía a las dos. Lástima que no lo recordemos. Si publica nuestra foto, publicaremos la de él, cuándo daba recados a los miembros de la delegación cubana.

El lunes 8, temprano, nos presentamos en la sede de las Naciones Unidas, para el trámite de acreditación, que con anterioridad habíamos solicitado y nos habían confirmado que estábamos acreditadas. Pero, misteriosamente, nuestra registración no aparecía en la base de datos. Tuvimos que esperar dos horas por la confirmación de nuestra acreditación.

Después de verificar el lugar de la reunión privada con el Comité para la Eliminación de la Discriminación de la Mujer (CEDAW), nos aseguramos de contactar con la International Women’s Rights Action Watch (IWRAW), ONG que organiza las reuniones privadas entre las ONGs de los estados que son examinados y el Comité, para confirmar nuestra presencia.

Representantes de esta organización se sorprendieron de que una ONG radicada en la isla presentara un informe crítico sobre la situación de las mujeres cubanas, pues el resto de las organizaciones nacionales, entre ellas la Unión Nacional de Juristas y la Asociación Cubana de Producción Animal, apoyaban el informe estatal.

Temprano en la mañana, las ONGs reconocidas por el régimen cubano, se habían presentado en el lugar para confirmar su participación. Extrañamente, preguntaron si habría otros participantes. Hasta ese momento, IWRAW no tenía certeza de nuestra presencia en Ginebra.

Regresamos a la sala donde se realizaría la reunión y volvimos a ver al supuesto abogado del Ministerio de Relaciones Exteriores. En ese momento nos enteramos que nuestra presencia había causado problemas en la Misión Permanente que Cuba tiene en Ginebra. Pensaban que sacaríamos carteles y gritaríamos consignas antigubernamentales.

Por precaución, subimos hasta el local de las reuniones y esperamos allí hasta que comenzara, para evitar cualquier manipulación o acción del gobierno. Después de las presentaciones, las ONGs reconocidas por el régimen, lejos de hablar en privado con el Comité sobre los problemas de las mujeres cubanas, se dedicaron a descalificarnos.

Alegaron que Cubalex solo contaba con cinco miembros, que respondíamos a los intereses de Estados Unidos, país que durante más de 50 años había impuesto un ‘bloqueo’, principal causa de la violencia y discriminación que sufren las mujeres en Cuba. Además, dijeron que a nuestro informe le faltaba objetividad, que tenía poco rigor técnico y manipulaba la información.

Entre otras descalificaciones, nos catalogaron de inexpertas. Cuestionaron el financiamiento de nuestro viaje, alegando que ellos tuvieron que pedir ayuda a agencias de Naciones Unidas. El Comité tuvo que requerirlos para que dejaran los ataques y se concentraran en los problemas de la mujer cubana.

Sin embargo, no fueron capaces de responder preguntas directas del Comité sobre la prostitución, uniones de hecho o no formalizadas, y si la mujer, como víctima de violencia, podía contar con un abogado defensor. Crearon confusiones y consumieron el tiempo en discursos políticos, impidiéndonos aclararle al Comité las dudas al respecto.

Por nuestra parte, planteamos aquellos problemas, los que consideramos más alarmantes, sobre la situación de la mujer en Cuba. Alertamos sobre las modificaciones recientes al Código Penal y cómo podría afectar a las mujeres como víctimas.

La estrategia de estas ONGs oficialistas, tanto en el encuentro privado como en la reunión del Comité con las ONGs de los países que serían examinados, era consumir el tiempo que correspondía al país, para impedirnos hablar. Repitieron lo mismo que estaba en sus informes, apoyando al gobierno. Actitud que también fue requerida por el Comité.

En la reunión con las ONGs de los países que serían examinados en la 55 sesión (Cuba, República Dominicana, Afganistán, Serbia, Bosnia y Herzegovina, Cabo Verde, República Democrática del Congo, Irlanda del Norte y Reino Unido), una de las expertas dirigió una pregunta a Cubalex y miembros de ONGs cubanas, consumieron el tiempo y no pudimos contestar. Esa actitud fue requerida por la presidenta del Comité, quien nos solicitó que presentáramos una información adicional por escrito, cosa que hicimos al día siguiente.

Nuestra percepción es que las ONGs cuasi estatales y la Misión Permanente de Cuba en Ginebra, mostraron nerviosismo y ninguna diplomacia ante nuestra inesperada presencia. Esa persona que dijo ser del Ministerio de Relaciones Exteriores, desde nuestra llegada nos acosó y trató de intimidarnos, tirándonos fotos con hostilidad y sin nuestra autorización. Las ONGs oficialistas demostraron falta de educación y respeto.

Como abogadas independientes radicadas en La Habana, nos sentimos satisfechas con nuestra primera experiencia en Naciones Unidas. Pudimos aprovechar la oportunidad para criticar al Estado cubano en un escenario donde nunca había sido confrontado por una ONG que no reconoce.

A pesar de las presiones y provocaciones, mantuvimos ecuanimidad y en todo momento respetamos el lugar (Palacio de las Naciones, principal sede de la ONU en Ginebra) y a los honorables miembros del Comité para la Eliminación de la Discriminación de la Mujer (CEDAW).

Antes, era muy cómodo para las supuestas ONGs cubanas entretener con muchas palabras, sin decir nada y sin confrontación. Los miembros del Comité se sintieron incómodos por la hostilidad y falta de diplomacia de la delegación cubana hacia nosotras.

Este artículo fue publicado originalmente en el portal Desde La Habana
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