Al cumplirse 38 años de la fundación del Movimiento Cristiano Liberación, la organización opositora difundió una declaración en la que demanda la apertura de un proceso democrático con elecciones libres, plurales y transparentes en Cuba.
En el documento, el grupo señala que la solución a la crisis económica, social y política que atraviesa la nación debe estar en manos de los propios ciudadanos. Asimismo, enfatiza que cualquier acción o presión de la comunidad internacional debe orientarse exclusivamente a devolver la soberanía al pueblo cubano, sin sustituir su voluntad ni decidir por él.
Desde España, Carlos Payá, representante del movimiento en ese país e integrante de su secretariado ejecutivo, se refirió a la declaración en la que ratificó los principios fijados desde la creación del grupo por su hermano, el líder opositor Oswaldo Payá:
"Este 8 de septiembre, al cumplirse 38 años de la fundación del Movimiento Cristiano Liberación reafirmamos nuestra fidelidad a los principios que dieron origen a nuestro movimiento: la dignidad de la persona, la libertad, la reconciliación y la soberanía popular".
En su intervención, Payá detalló las demandas esenciales de la organización ante el escenario nacional y dirigió un mensaje a los distintos sectores de la sociedad cubana:
"Demandamos el reconocimiento y ejercicio pleno de los derechos y libertades fundamentales y la apertura de un proceso democrático que conduzca a elecciones libres, plurales y transparentes. A nuestros miembros y simpatizantes dentro de la Isla, que han mantenido la llama encendida bajo asedio: ustedes son el corazón del MCL. A los exiliados: Cuba los necesita con su experiencia y su amor intacto. A los jóvenes que no conocieron la fundación: esta es también su casa, esta lucha es suya".
Por su parte, el coordinador nacional de la organización, el médico opositor Eduardo Cardet, desde la provincia Holguín calificó las casi cuatro décadas de trayectoria como un período de continuo trabajo, sacrificios y pérdidas.
Cardet envió un saludo de reconocimiento a la membresía y rindió homenaje a las figuras clave del movimiento como el líder opositor Oswaldo Payá y el joven dirigente Harold Cepero, quienes murieron a manos de agentes del régimen cubano luego de que el vehículo en el que viajaban fuera embestido por otro automóvil en una carretera, en Bayamo, en julio de 2012.
"Queremos aprovechar esta oportunidad para felicitar a todos los miembros del Movimiento Cristiano Liberación, a todas las personas que nos han acompañado siempre de cerca y recordar a los que ya no están, especialmente a los mártires del movimiento, víctimas de la desidia y del odio del régimen, a nuestros hermanos Oswaldo Payá y Harold Cepero".
Cardet sostuvo que a los cubanos les corresponde transformar el país con sus propias manos y su espíritu para lograr el cambio necesario. Asimismo, reafirmó el compromiso del grupo de dar continuidad a la línea de trabajo trazada desde sus inicios:
"La lucha por los plenos derechos continúa. Seguimos tomando el legado de Oswaldo como la línea, como el camino correcto hacia la liberación definitiva, hacia la libertad. Tenemos la certeza de que Cuba será libre, que renacerá de sus cenizas y que la patria vive orgullosa en el corazón y el alma de todos los cubanos y cubanas dignos".
La declaración del Movimiento Cristiano Liberación concluye reafirmando sus aspiraciones fundacionales de libertad, justicia y reconciliación nacional para una Cuba de todos y para todos, extendiendo su reconocimiento a los activistas en la isla, al exilio y a las nuevas generaciones.
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