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La borrachera ideológica


La bandera cubana
El máximo iluminado socialista del Caribe para conseguir que los cubanos llegaran al alcoholismo ideológico se apoyó de un cantinero eficaz llamado DOR que suministró la vodka marxista rusa ligada al “castrolcohol” totalitario como único trago existencial para beber en el país y así mantener borrachos a todos los cubanos.

El DOR, para aquellos que ya están sobrios, es el poderoso brazo armado de la propaganda del gobierno cubano y esas siglas significan Departamento de Orientación Revolucionaria. Creado a mediados de la década de 1960 con el nombre de Comisión de Orientación Revolucionaria, surgió cuando el líder máximo ya tenía en su bolsillo a todos los medios de prensa del país.

A partir de ese instante comenzó a diseñar toda la propaganda e ideología del naciente régimen “tan verde como las palmas,” como decía en su slogan inicial antes de eliminar esas palmas con el grito mortuorio de Patria o muerte y su pilar fundamental del “partido único”.

Vale decir que las ideas primarias de la propaganda del DOR no pertenecen por entero a su cacumen. En buena medida, aunque disfrazaron sus totalitarios tragos ante la ingenuidad de los cubanos, por detrás del “castrolcohol” se siente el sabor inconfundible del “Blood Nazi”, ese viejo coctel explosivo de Josef Goebbels, la mano derecha del pequeño Adolfo Hitler.

Si los “alcoholicastrados” que defienden al régimen a ultranza lo dudan vean al menos los 11 principios de la propaganda goebbeliana que sin dudas sirvió para conducir al “delirium tremens” a toda la nación alemana de esa época

1-Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo. ¿No le suena eso al Imperialismo Yanqui?
2-Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada… ¿No son esos los imperialistas, burgueses, escoria, gusanos?
3-Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. «Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan». ¿ No les parece conocido a los casos de la neuritis óptica, la fiebre porcina, el dengue, todas contagiadas por el enemigo imperialista?
4- Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave. ¿No les suena al derribo de los aviones de hermanos al rescate que lanzaban octavillas amenazantes y eran un peligro para el país?
5-Principio de la vulgarización. Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar. ¿No les parece eso a qué se vaya la escoria?
6-Principio de orquestación. La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas. De aquí viene también la famosa frase: «Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad». Otras fuentes atribuyen esta frase a Lenin, pero también Wiliam James, padre de la psicología moderna (1842-1910), dijo algo muy similar. ¿No les parece eso a que las Damas de blanco son asalariadas del imperio?
7-Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones. ¿El embargo, la liberación de los cinco espías, la deserción de los deportistas no les parece muy similar?
8-Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias. ¿No les parece eso a como el régimen cubano aborda los crímenes en Siria que llama terroristas a los manifestantes que son masacrados por las fuerzas gubernamentales?
9-Principio de la silenciación. Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines. ¿La llegada a la presidencia de los Estados Unidos de Barak Obama, un hombre negro, no es un elemento muy parecido a este principio en la isla donde se trata de disminuir a Obama?
10-Principio de la transfusión. Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas. ¿El sentimiento antiyanqui y la exacerbación del nacionalismo no les parecen conocidos en este punto?
11- Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente de que piensa «como todo el mundo», creando una falsa impresión de unanimidad. Sin comentarios

Como ven la materia prima y la idea estaba ahí lo único necesario era cambiar algunos detalles para cubanizarlos y asegurar que el mismo público comenzara a pedir al buen DOR ya con lengua enredada.

-Dame un traguito ahí cantinerito

De esta manera emborracharon a los periodistas de manera profunda, y además de eso los hipnotizaron, para que no se percataran que detrás del artículo 53 de la constitución, que reconoce la libertad de expresión de la prensa, esa “libertad” la condiciona a los fines de la sociedad socialista y rematan con un buen “castrolcoholzazo” del artículo 5 que coloca al partido sobre la sociedad y sobre el estado.
Y si algún periodista sobrio lleno de buenas intenciones, y con el ánimo de mejorar el gobierno se atreve a irse del bar para criticar al cantinero y al grupo que fabrica toda la bebida ideológica, de manera rápida lo llaman a consulta y debe tomarse litro tras litro de “castrolcohol” sin rechistar, para sumergirse en la borrachera dogmatica más sabrosa de su vida.

La posibilidad de los periodistas oficialistas en la isla de emitir un juicio contrario al poder absoluto y luchar por su opinión, es como dicen popularmente una pelea de león para mono y el pobre simio amarrado. Si alguien duda de eso vean lo que dijo el máximo ante el segundo pleno del Comité Central del Partido Comunista, publicado en la revista “Cuba socialista” de septiembre-octubre de 1986.

La prensa es un instrumento más para los fines del Partido, y en esa función los periodistas cumplen su profesión al ser reproductores de la ideología oficial. La función de la prensa es de apoyo al Partido. Los periodistas deben informar, formar y movilizar a las masas para perfeccionar el socialismo. La función crítica de la prensa como “cuarto poder” no es necesaria para la democracia revolucionaria cubana”, afirmó

-Dame un traguito ahí cantinerito

Por fortuna muchos en Cuba ahora dejaron de beber el “castrolcohol”, otros disimulan y botan el fulminante trago para mantenerse sobrios y ver cómo tanto el cantinero DOR y el nuevo sublíder tratan de manipular sus conciencias para que no adviertan su ineficacia para gobernar.

Ya no es tiempo de borracheras ideológicas, sino de sobriedad y racionalidad en la búsqueda de una Cuba sin ataduras, ni cantineros llamados DOR.
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