Enlaces de accesibilidad

noticias

Desde Barcelona


¿Qué balance hace del operativo que se inició en julio?

Ha sido un proceso complejo, por lo espaciado de las llegadas. Empezó el 13 de julio y todavía sigue en marcha, no se ha cortado. No tenemos una información global de gente que va a llegar. Por lo general, nos avisaban con dos días de antelación, lo que añadió dificultad de prever los equipos de acogida, aunque Cruz Roja es una organización que tiene capacidad a nivel de emergencia para responder con celeridad, pero en cuestión de plazas de acogida ya es algo más complejo.

¿Ha sido una situación revestida de cierto carácter especial para la organización?

Los presos políticos cubanos, como todos los colectivos, vienen de afrontar situaciones difíciles en sus países. El ser un grupo numeroso de personas ha ayudado en su integración futura, debido a que hay un aspecto positivo que es el apoyo dentro del mismo grupo.

¿El protocolo y operativo de acogida ha sido específico?

Nosotros tenemos un programa específico para estos casos, no es una situación nueva para nuestra organización. Llevamos más de 30 años poniendo en práctica este programa de protección internacional, para apátridas. Hace tiempo que venimos trabajando en esto, no es para nosotros una novedad, por lo que no ha sido necesario crear un operativo especial, ni ninguna fórmula nueva. Con los presos políticos cubanos han llegado alrededor de 400 personas y Cruz Roja Española tiene 3.000 beneficiarios en situaciones similares y de conflictos. Uno de los alojamientos, en Vallecas, generó cierta polémica...

¿Asumen algún error?

Con el hostal Welcome venimos trabajando desde hace seis años en estos casos, con programas de asistencia y ayuda humanitaria que garantizan que las necesidades básicas estén cubiertas más que dignamente. Lo que no podemos ofrecer son lujos. Es una polémica ajena a nuestra tarea. Hay muchas personas que ya quisieran tener estas condiciones. Por otro lado, en un colectivo de más de 400 personas, que haya alguna queja lo vivimos como algo normal. En todo caso, es un operativo diferente porque es un asunto que genera mayor atención mediática y que se politiza... Es un tema en el que no entro. Ha habido un problema de planificación y me consta que no es culpa del Ministerio de Asuntos Exteriores de España. El de los presos políticos cubanos es quizás un problema más mediático y politizado pero, en cualquier caso estamos al margen de este debate. Nosotros sólo trabajamos para la integración de estas personas.

En general, ¿cuál ha sido la situación de salud en la que he llegado el grupo?

Los recibimos con los equipos médicos en el aeropuerto. En verdad no ha sido necesario en ningún caso usar ambulancia de urgencia. Sólo ha habido alguna tensión alta, por lo que no hay nada destacable. A su llegada, todas las personas fueron sometidas a un chequeo exhaustivo para detectar cualquier patología. Diríamos que la mayoría llegó en un estado normal, aunque agravado por haber vivido en una situación nada fácil.

¿Y la atención psicológica?

Desde el primer momento han recibido el apoyo de un equipo psicológico y dos equipos de apoyo psicosocial. Se trata de personas que llegan a un país nuevo. Ha habido casos en los que ha sido necesario más apoyo, pero es algo que concierne a la intimidad de cada uno de los casos.

¿Cuándo se cierra el operativo?

Por ahora no tenemos una previsión exacta sobre el tema. El operativo se mantiene hasta la liberación de los 75 de la Primavera Negra.

¿Qué sensación le provoca el grupo de presos políticos cubanos y sus expectativas de integración en España?

Creo que tienen una ventaja importante que es la del idioma y la de la cercanía cultural. Esto va a facilitar la integración, que sea un proceso más fácil. Cruz Roja va a estar apoyándoles todo el tiempo que sea necesario, aunque esto depende de cada persona. Lo que sí es cierto es que han venido con muchas ganas de integrarse y ha habido ya grandes avances.

XS
SM
MD
LG