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Movimientos de tropas en El Cairo


Numerosas personas participan en la protesta convocada contra el presidente Mohamed Morsi para pedir su dimisión, en la plaza Tahrir de El Cairo, Egipto, el 3 de julio del 2013.

Morsi dice que "no aceptará renunciar de forma humillante"

Soldados con equipo de combate y apoyados por vehículos blindados fueron desplegados el miércoles en gran parte de la capital egipcia, rodeando a las personas que se manifiestan en la calle a favor del presidente, así como en instalaciones clave y las principales intersecciones.

Periodistas de The Associated Press en varias partes de El Cairo constataron que los soldados fueron colocados en puentes estratégicos y cerca de los sitios donde se manifiestan los partidarios del asediado presidente Mohamed Morsi.

Los movimientos militares ocurrieron luego que expiró a las 5 de la tarde (1500 GMT) el ultimátum del ejército al presidente islamista, para que cumpla las demandas de millones de egipcios que piden su dimisión.

El despliegue es parte de un plan de los militares para reforzar su control de las instituciones más importantes del país, que incluyó una prohibición de viajar contra Morsi y el líder de la Hermandad Musulmana. El plan parece en preparación de una ofensiva casi segura para remover al presidente islamista.

Entretanto, el presidente Morsi, dijo hoy que "no aceptará nunca renunciar de forma humillante a su patria, su legitimidad y su religión", en un breve mensaje colgado en su página oficial de Facebook.

"Que sepan nuestros hijos que sus padres y abuelos fueron hombres que no aceptan la injusticia y que no aceptarán nunca renunciar de forma humillante a su patria, su legitimidad y su religión", señala el comunicado.

Funcionarios aeroportuarios de Egipto dijeron que se emitió una prohibición de viajar contra Morsi.

Señalaron que la prohibición tiene que ver con su huida de prisión junto con más de 30 miembros de la Hermandad Musulmana durante el levantamiento de 2011 contra el autócrata Hosni Mubarak.

La prohibición de viajar también abarcaba al líder de la Hermandad, Mohamed Badie, y su segundo al mando Khairat el-Shater. La oposición los acusa de dirigir el país durante el año de Morsi en el poder.

Los funcionarios hablaron a condición del anonimato porque no están autorizados a hablar con los medios.

Aunque el ultimátum del ejército expiró, el presidente egipcio se negó a dimitir a pesar de varios días de protestas callejeras multitudinarias que exigen su salida. Al menos 39 personas han muerto desde que las protestas iniciaron el domingo.

En un comunicado, Morsi advirtió que su legitimidad electoral es la única salvaguardia contra la violencia y la inestabilidad. En referencia a los militares, dijo que era un error "tomar partido".
Momentos antes del comunicado de Morsi, miembros de la televisora estatal de Egipto dijeron que había militares presentes en la sala de redacción de la influyente emisora, supervisando su transmisión poco antes de que venciera el ultimátum.

Los empleados dijeron que oficiales del departamento de información del ejército estaban revisando la transmisión el miércoles, pero sin interferir.

Los militares también reforzaron la presencia de tropas al interior del edificio, dijo el personal, a pesar de que no se les podía ver desde fuera. El ejército parecía haber endurecido el control de las principales instituciones del país antes de que vencira el ultimátum.

Previamente, el principal defensor de la democracia en Egipto, Mohamed ElBaradei, y clérigos musulmanes y cristianos coptos de alto rango se reunieron con el jefe del Ejército egipcio a fin de discutir un plan político para el país sólo horas antes de que venciera el plazo el ultimátum de la fuerzas militares al presidente islamista.

La reunión indicó que el ejército estaba dando pasos más concretos hacia la implementación de su propio plan para reemplazar al presidente Morsi, el primer mandatario electo democráticamente en Egipto y quien asumió el cargo hace un año.

Bajo un plan revelado a los medios oficiales, las fuerzas armadas instalarían un nuevo liderazgo temporal, disolverían el Parlamento dominado por islamistas y suspenderían la Constitución respaldada por islamistas.

ElBaradei es el líder del principal grupo de la oposición, el Frente de Salvación Nacional. Estuvo acompañado en la reunión por el jefe de las fuerzas armadas, general Abdel-Fatá el-Sissi; por el jeque Ahmed el-Tayeb, gran imán de la mezquita Al-Azhar y el papa Tawadros II, patriarca de la minoría cristiana copta de Egipto.

Con su destino político en la cuerda floja, Morsi pidió en un discurso la noche del martes que las fuerzas armadas retiraran el ultimátum y afirmó que él rechazaba todos los "dictados", desde dentro o desde fuera del país.

En un emotivo discurso transmitido en vivo a todo el país, el líder islamista que llegó al poder hace un año como el primer presidente elegido libremente acusó a los leales a su antecesor Hosni Mubarak de aprovechar la ola de protestas para derrocar su régimen y frustrar la democracia.

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