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Hotel Saratoga: de judíos que huían del nazismo a Beyonce


Hotel Saratoga, Habana, Cuba.
Probablemente eso no lo sepan Beyoncé ni su marido, el rapero Jay-Z. Tampoco lo deben saber los cientos de habaneros que por estos días se apostaron en las inmediaciones de Prado y Dragones, donde radica el Hotel Saratoga. Y es que para saberlo hay que hurgar en internet.

Beyoncé (d) y su esposo, el rapero Jay-Z (i), se asoman al balcón de su habitación en el Hotel Saratoga de La Habana (Cuba).
Beyoncé (d) y su esposo, el rapero Jay-Z (i), se asoman al balcón de su habitación en el Hotel Saratoga de La Habana (Cuba).
Los sitios turísticos suelen contar las cosas más atractiva. Y EcuRed, la 'wikipedia' criolla, ni lo menciona. Prefiere recordar otros detalles: su arquitectura o sus Aires Libres, donde debutara la Orquesta Anacaona, totalmente integrada por mujeres, casi todas mestizas.

En 1977, en la revista Bohemia publiqué una serie de cuatro reportajes sobre los antifascistas alemanes que hicieron de Cuba una segunda patria. Era el caso del pintor Gert Caden, a quien conocí en su estudio de Dresden, durante un viaje periodístico de tres semanas a la República Democrática Alemana en 1979. Durante las investigaciones de más de un año en el Instituto de Historia, en el antiguo Palacio de Aldama, descubrí que de los más de 10 mil judíos que llegaron a la isla, huyendo del nazifascismo, muchos tuvieron en el Hotel Saratoga su primer hospedaje.

Los judíos que lograron asentarse en Cuba fueron afortunados, como Gert Caden, Ruth Hermann, su pequeña hija Cathèrine y el grupo de judíos alemanes que en un puerto francés embarcaron rumbo a La Habana. Pero miles y miles no pudieron escapar de las 'limpiezas étnicas' llevadas a cabo en la década de 1930 en Alemania y otros países ocupados por Hitler. Fueron enviados a campos de concentración donde encontraron la muerte.

También encontraron la muerte más de 200 pasajeros, entre ellos decenas de niños, que en 1939 viajaban en el buque St. Louis y el presidente de entonces, Federico Laredo Bru, se negó a ofrecerles refugio. Laredo Bru gobernó de 1936 a 1940, y según Wikipedia "pasará tristemente a la historia por ser el presidente que negó la entrada a Cuba a los pasajeros del St. Louis, un crucero con más de 900 refugiados judíos que en 1939 habían obtenido visa de entrada al país y tuvieron que regresar a la Alemania nazi, donde la gran mayoría terminó su vida en campos de concentradión".

En mayo se cumplirán 74 años de aquel oprobio. Ninguno de los gobernantes posteriores, incluidos los Castro, han pedido perdón. El año pasado, en "Los niños judíos que Cuba no protegió", Rodolfo R. Boffill Phinney recordaba esa página vergonzosa de la historia cubana del siglo XX.

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