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Se trata de todo un acontecimiento botánico con características de fenómeno. Un plátano burro extraordinario, único en el agro castrista.

Hay un tiempo para la noticia y otro para la bobería. La primera hay que publicarla, no se guarda ni siquiera en momentos de abundancia noticiosa; la segunda, la bobería, mejor se deja fuera de la luz pública, pero se reserva, acaso, como chiste de pasillo.

Un claro y gráfico ejemplo de bobería lo publica hoy el diario Vanguardia de la provincia de Villa Clara, al parecer por falta de mejores cosas que decir.

Se trata de todo un acontecimiento botánico con características de fenómeno. Un plátano burro extraordinario, único en el agro castrista.

La “noticia”, claro, viene con su adorno grandilocuente. Por ejemplo, eso de espetarle a uno que la “baya oblonga” de plátano , nació justo en la mitad del tallo de la mata, debe haber sorprendido al más sabiondo de los lectores de Vanguardia. Yo confieso que para mi un racimo de plátano, ha sido eso, no una “baya oblonga”.

Siempre en ese estilo de erudito, el periodista Luis Machado Ordext, nos explica que los plátanos burros nacidos en tal inaudito lugar, “son polimórficos, con 6 y 8 manos, y cada una tiene entre 8 y 12 pequeños frutos de color verde-oscuro”.

“El tallo herbáceo tiene unos 4 metros de altura, y como otras plantas similares, termina en una corona de verdes y hasta amarillas hojas (…) A mitad de esa altura aparece el racimo, casi a ras de tierra. Lo que más abunda allí, en frutos de la familia de las Musáceas comestibles, es la humedad…La Musa paradisiaca, equivalente a la Musa sapientum —nombre científico de la especie—, recuerda el historiador Plinio cuando consideró al plátano como el alimento de la sabiduría. También se le denomina el Rey de los Vegetales por sus posibilidades de consumo verde o maduro (cocido) y de fruta fresca, como alimento o medicina”, añadió.

La curiosidad de Machado Ordext por el atrevido racimo de platáno, lo llevó a investigar las causas que provocaron el fenómeno.

“Al consultar a Fernando Acebo, por muchos años directivo de la UBPC Grito de Yara, en Lutgardita, Quemado de Güines --una de las mayores productoras de plátano en Villa Clara--, dijo que pocas veces se observa ese tipo de anormalidad. Al parecer todo está dado por mutaciones genéticas de carácter degenerativo”, dijo el periodista.

Por lo pronto es casi seguro que los dueños del pequeño platanal familiar están esperando que los “polimórficos” burros alcancen su punto de madurez, para dar buena cuenta de ellos, fritos o cocidos…Sin mayores explicaciones.

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