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¿La muerte de Hugo Chávez puede acelerar los cambios sociales en Cuba?


¿La muerte de Hugo Chávez puede acelerar los cambios sociales en Cuba?

Este es un escenario posible, pero solo puede ocurrir bajo determinadas circunstancias y siempre sería la última opción a la que apelaría el gobierno de Raúl Castro.

Si la situación política de Venezuela se complicara con el traspaso de poder a los nuevos dirigentes del chavismo, la primera consecuencia sería la reducción considerable o eliminación completa de los tratados comerciales existentes con Cuba, lo que situaría al gobierno de La Habana ante un escenario de crisis, del que muy difícilmente lograría salir sin la ayuda de otro aliado incondicional como lo ha sido Hugo Chávez en los últimos trece años.

El gobierno de La Habana no tiene una segunda opción, no existe un socio comercial o un país sustituto para el suministro garantizado por el gobierno de Hugo Chávez a la isla.

En estas condiciones La Habana estaría obligada a buscar una válvula de escape para aliviar la presión y la crisis que estas carencias generarían dentro del país.

En crisis similares ocurridas con anterioridad el estado cubano ha decidido promover el éxodo masivo de la población descontenta hacia los Estados Unidos. Así sucedieron las crisis de Camarioca en la década de los 60, el Mariel en 1980 y más recientemente la crisis de los balseros en 1994.

Pero la situación ha cambiado y ya no es posible provocar un éxodo hacia los Estados Unidos sin que sea contemplado como un acto hostil por el gobierno norteamericano. Así que la válvula de escape habitual ya no existe, porque lejos de aliviar la situación crearía una crisis internacional que pondría en peligro inclusive la permanencia en el poder del actual gobierno.

La única posibilidad que tendría Cuba entonces para aliviar la presión social sería acelerar los cambios o aperturas parciales en el orden social y económico.

El gobierno de Raúl Castro tendría que optar por autorizar un mayor nivel de comercio privado y relajar las regulaciones comerciales para permitir que extranjeros y cubanos en el exterior inviertan y realicen negocios en Cuba.

Este tipo de apertura comercial tendría un costo considerable para el control absoluto que hoy tiene el gobierno de La Habana, por lo que si estos cambios se autorizan sería de modo gradual y hasta el punto en que ellos consideren que no afecte su permanencia en el poder.

Insistimos en que un cambio o un aceleramiento en las modificaciones económicas y sociales en el país no persiguen bajo ningún concepto mejorar el modo de vida del pueblo cubano, sino entretener a la sociedad y evitar una crisis que ponga en peligro el poder de la actual cúpula castrista.

Así que es correcto decir que en la medida en que se complique el trámite sucesorio del poder chavista en Venezuela, existen mayores posibilidades de se aceleren los cambios económicos y sociales en Cuba

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