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Arte y Cultura

Caballero Bonald gana el Premio Cervantes

El narrador y poeta José Manuel Caballero Bonald, ganador del Premio Cervantes 2012.
El narrador y poeta José Manuel Caballero Bonald, ganador del Premio Cervantes 2012.

A sus 86 años, el narrador y poeta español José Manuel Caballero Bonald, es merecedor de importantes premios literarios.

El narrador y poeta español José Manuel Caballero Bonald, ha ganado hoy uno de los premios más prestigiosos de las letras hispanas, el Premio Cervantes 2012.

El Premio Cervantes, instituido en 1975 por el Ministerio de Cultura, es el galardón más importante de las letras hispanas y actualmente está dotado con 125.000 euros.

A sus 86 años, Caballero Bonald, es merecedor de importantes premios literarios de su país como el Premio Nacional de las Letras, el Nacional de Poesía, el Andalucía de las Letras, el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, el Federico García Lorca y, en tres ocasiones, el de la Crítica.

El autor nacido en Jerez de la Frontera, Cádiz en 1926, ha publicado Las adivinaciones (1952), Descrédito del héroe; Diario de Argónida; Somos el tiempo que nos queda; Manual de infractores; Dos días de septiembre y las novelas Agata ojo de gato; Toda la noche oyeron pasar pájaros; En la casa del padre' y Campo de Agramante.

"El Premio Cervantes es una meta a la que todo escritor aspira y este año me correspondía, era mi turno", dijo el escritor en entrevista con la agencia EFE tras conocer el veredicto del jurado y agregó que se siente "muy honrado" porque es "la más ilustre posibilidad de ser reconocido como escritor".

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Festival de Cine Instar se reinventa con formato “transnacional” por exilio de realizadores cubanos

Carteles del IV Festival de Cine Instar. (@instar_cuba)
Carteles del IV Festival de Cine Instar. (@instar_cuba)

La cuarta edición del Festival de Cine Instar, organizado por el Instituto de Artivismo Hannah Arendt y presidido por Tania Bruguera, arrancó el lunes en Barcelona (España) en su nuevo formato “transnacional, simultáneo e itinerante”, debido a la salida masiva al exilio de artistas e intelectuales cubanos.

Del 4 al 10 de diciembre, el festival contará con proyecciones en Barcelona, París, Nueva York, Miami, Ciudad de México, Buenos Aires y Sao Paulo, así como una programación online para Cuba. El evento apoya la producción independiente, a escala internacional, especialmente la de aquellos países donde se encuentran amenazadas las libertades de expresión y creación.

“Presentaremos por primera vez una sección competitiva, con unos 15 títulos que aspiran al premio Nicolás Guillén Landrián. Lo decidirá un jurado internacional y será otorgado a la película que mejor aborde, desde el lenguaje cinematográfico, una situación o temática tabú en su sociedad correspondiente”, explicó el cineasta cubano José Luis Aparicio, director artístico del festival.

La mayoría de las películas en concurso son dirigidas por cubanos, dentro o fuera de la isla, pero también hay realizadores de países con realidades cercanas a las de Cuba como Nicaragua, Venezuela, Irán y Haití.

“Además del concurso, tenemos 13 presentaciones especiales entre las que destacan cinco películas de los cineastas cubanos Fernando y Miñuca Villaverde, exiliados desde 1965. Las realizaron en Estados Unidos, entre 1970 y 1980, y son consideradas hitos del cine cubano en la diáspora”, añadió Aparicio.

El jurado está integrado por Alejandro Hernández (Cuba), guionista ganador de un premio Goya; Dunja Fehimović (Bosnia y Herzegovina), profesora de Estudios Hispánicos en la Universidad de Newcastle, y Paulo Antonio Paranaguá (Brasil), periodista, crítico de cine e historiador.

El régimen cubano acusó la semana pasada al festival de “exaltación del terrorismo contra Cuba” por incluir el documental “Veritas”, del director cubano Eliécer Jiménez Almeida, que aborda la experiencia de integrantes de la Brigada de Asalto 2506.

La cubana Tania León gana el XIX Premio SGAE de la Música Iberoamericana

Tania León. Tomado de @pulitzerprizes
Tania León. Tomado de @pulitzerprizes

La compositora cubanoamericana Tania León se convirtió en la primera mujer ganadora del Premio SGAE de la Música Iberoamericana Tomás Luis de Victoria, en su XIX edición.

Este premio, que otorga cada dos años la Sociedad General de Autores Españoles (SGAE) a sus homólogos iberoamericanos, está considerado “el reconocimiento público más alto a un compositor o compositora viva de la comunidad iberoamericana”, y está dotado con 20 mil euros.

El jurado, que sesionó de manera virtual el pasado 20 de noviembre, escogió a Tania León en “atención a su experiencia artística que se proyecta como paradigma de comprensión y diálogo intercultural, junto a los exilios externo e interno que, como cubana en los Estados Unidos, han marcado su producción compositiva de alto reconocimiento internacional, así como a su posición como ser humano ante las coordenadas vitales por las que ha discurrido su trayectoria”.

León, que en 2021 fue merecedora del prestigioso Premio Pulitzer de la Música, y en el 2022 se alzó con el Premio Kennedy Center Honors, declaró estar “muy muy agradecida y emocionada" por el reconocimiento de la SGAE.

"Recibir este tipo de premios siempre es una sorpresa. Al descolgar el teléfono me quedé boquiabierta”, declaró. “En lo profesional, me gustaría destacar la variedad de géneros que se reconocen en esta convocatoria, y en lo personal, recordar siempre a mi abuela, mis inicios y a todos mis familiares, que se sumaron a una idea y hoy no están aquí. Ellos siguen vivos en mí”.

Tania León, nacida en 1943 en La Habana, Cuba, emigró de la isla a los 24 años. Su talento y obra gozan de amplio reconocimiento internacional.

Festival de Cine de La Habana denunciado por excluir filmes sobre Fito Páez e inmigrantes cubanos LGBTQ en Moscú (VIDEO)

Cartel del filme cubano "Llamadas desde Moscú".
Cartel del filme cubano "Llamadas desde Moscú".

Representantes de la Asamblea de Cineastas Cubanos criticaron en un comunicado al Festival de Cine de La Habana por apartar, nuevamente y sin explicación alguna, las películas “Llamadas desde Moscú”, dirigida por Luis Alejandro Yero y “La Habana de Fito”, de Juan Pin Vilar.

Importantes figuras del cine y la crítica cinematográfica en Cuba, como Fernando Pérez, Deymi D‘Atri, Juan Antonio García Borrero, Ernesto Daranas, Rosa María Rodríguez, Luis Alberto García, Kiki Álvarez, Katherine T. Gavilán, Gustavo Arcos, Carla Valdés y Manuel A. Rodríguez Yong, apuntaron directamente al régimen de La Habana por permitir que la política interfiera "de una manera cada vez más explícita, en la independencia que debe caracterizar al Festival de Cine de La Habana, ratificándolo como una plataforma usada para cercenar, silenciar, amedrentar y excluir".

"La Asamblea reitera su frontal denuncia a este dañino "modus operandi". Hace un llamado de atención a la responsabilidad que en esto tiene nuestro Gobierno, empeñado en sostener a este grupo de funcionarios que destruye nuestro cine, nuestra cultura y vulnera los derechos de cada cubano", dice el texto.

“Llamadas desde Moscú”, el primer largometraje de Yero, que indaga en el mayor éxodo migratorio en la historia de Cuba, a través de cuatro jóvenes queer que emigran a Rusia, se ha presentado con éxito en prestigiosos certámenes del mundo, como el Festival Internacional de Berlín, el Festival Internacional de Cine de Guadalajara, el MoMA´s Festival of International Nonfiction Film and Media, el Festival Internacional de Cine de Pristina, Kosovo y el Festival Internacional de Cine de Gijón, en España.

El Museo de Arte Moderno de Nueva York, MoMA, dijo que el filme de Yero es “potente” y que refleja como “la capital rusa es el sendero para cuatro cubanos que quisieron emigrar de la isla, hasta que la invasión de Rusia contra Ucrania puso en duda sus destinos”.

En entrevista con el portal Cine Latino, Yero explica que si bien en el documental se explora la posibilidad de que haya una guerra, no fue hasta tres días después de haber terminado la filmación que Vladimir Putin lanza la invasión Ucrania.

"Las consecuencias ante la inminente guerra fueron inmediatas: las tarjetas de crédito dejaron de funcionar, uno de los chicos pierde su trabajo de televentas, varias de las plataformas digitales que usan para comunicarse y expresarse dejan de funcionar en Rusia. Dos de ellos regresaron a Cuba", relató el director.

"Estuvimos a punto de quedar atrapados en Moscú", dijo el cubano.

El Festival Internacional de Cine de La Habana, lanzado en 1979 como Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano ha excluido también el filme “La Habana de Fito”.

El documental y su creador, Juan Pin Vilar, fueron víctimas de un acto de censura y de una exhibición no autorizada en la Televisión Cubana en el mes de junio, lo que generó numerosas protestas de los trabajadores del cine y de la comunidad artística en general.
Es un filme que aborda el impacto que el músico argentino Fito Páez, figura central del documental, causó entre artistas y jóvenes cubanos a través de sus múltiples presentaciones y viajes a la isla, y donde el célebre cantautor aborda temas agudos como el misterio en torno a la desaparición de Camilo Cienfuegos en octubre de 1959 y la aplicación sumaria de la pena de muerte contra tres jóvenes que secuestraron una lancha en La Habana en el 2003 con el fin de emigrar.

El comunicado de la Asamblea de Cineastas Cubanos se opone a la censura, la exclusión y la criminalización del disenso, así como a las presiones ejercidas por las autoridades para excluir las mencionadas obras.

“Como Asamblea, seguiremos trabajando por nuestro cine. Un cine transnacional, libre, diverso, complejo y profundamente comprometido con la dura realidad de nuestro pueblo”, subraya el texto publicado en Facebook con la etiqueta #NuestroCineSeráLibreONoSerá.

El texto íntegro del Grupo de Representantes de La Asamblea de Cineastas Cubanos:
La Asamblea de cineastas ha sido clara en sus propósitos y actuado con transparencia desde el inicio. Todos nuestros documentos y declaraciones tienen como punto central el rechazo a cualquier política que implique actos de censura y exclusión contra obras y autores, un perverso modelo que anula ese elemental derecho de cualquier ciudadano de disfrutar e interpretar esas obras por sí mismo.
Nuevamente el Festival de Cine de La Habana es el escenario propicio para que ese sostenido ejercicio de violencia institucional haga acto de presencia. El argumento de turno es que el país enfrenta una agresión en el campo de la cultura y el pensamiento. Se habla de políticas y obras artísticas colonizadoras, de la urgencia de establecer acciones contra las narrativas que intentan imponernos desde los grandes medios y centros de poder.
¿Pero de cuál guerra cultural estamos hablando? ¿Acaso se puede enfrentar un proceso de colonización sin una real emancipación cultural, social y política de los individuos y de la sociedad en que vivimos? ¿Acaso es posible descolonizar sin respeto a nuestros derechos y libertades básicas, imponiendo un solo punto de vista, pretendiendo que los artistas y ciudadanos acepten sin chistar las disposiciones emitidas de forma autoritaria desde el poder?
No aceptamos que nuestra sociedad se siga desmembrando por la incapacidad para aceptar el disenso, la diferencia, el miedo a discutir ideas y por la falta de voluntad para trabajar por encontrar puntos de consenso, de convivencia y de respeto a los otros. Si se está contra el pensamiento único y los monopolios de la información, se tiene que estar también en contra de cualquier política que refrende internamente una sola manera de entender la cultura, la identidad, la política, el pasado o el futuro de la nación.
No se puede luchar contra el dogma de los medios imponiendo otro. No se puede ser anticolonial prohibiendo películas y obras artísticas realizadas por nuestros creadores. No se puede hablar en nombre del pueblo si no se es capaz de escuchar y responder el clamor de ese pueblo. No se puede alertar del peligro de una sola lectura de la Historia proponiendo como única narrativa la que es escrita desde el poder.
Por eso nuestra Asamblea entiende que cualquier simulacro de guerra cultural enunciado en este momento no tiene otro fin que el de dividirnos como gremio, radicalizando a una parte del mismo para luego criminalizarlo políticamente. Se pretende eludir así el verdadero problema de fondo: nuestra exigencia a una discusión horizontal sobre la censura y la exclusión en el cine cubano. Hoy se hace más obvio que nunca lo obsoleto de ese modelo de acción que tan gran grave daño ha causado a nuestra cultura y vida cívica en general.
Hemos denunciado cómo desde el Ministerio de Cultura varios altos funcionarios llevan largo tiempo controlando, censurando y, en muchos casos, amenazando a los artistas que deciden expresarse de forma crítica sobre los problemas que nos asedian. Ahí está la principal causa del brutal éxodo de nuestro gremio, sumado a esa estampida en la que se desangra la nación. No son los artistas, ni los cineastas, los responsables de la dura realidad en que vivimos. No son sus obras las que imponen un pensamiento único. El cine no impone, el que impone es el poder.
Por eso no aceptaremos la criminalización de la Asamblea ni de los cineastas, mucho menos el intento de separarnos de la nación a la que pertenecemos. El cine cubano que se hace dentro y fuera de Cuba no le pertenece a una institución ni a un grupo de funcionarios.
De forma irrespetuosa e irresponsable estos burócratas de la cultura han emitido calificativos denigrantes hacia los artistas y cineastas que conforman nuestra comunidad. Hay historias de vida, entrega y sacrificio por la cultura de la nación que son despreciados. Gestos reiterados que demuestran la impunidad con la que estos funcionarios son aceptados y legitimados en su servicio mientras continúan ejerciendo una política cultural excluyente, vejatoria, irresponsable.
Quienes sostienen esa política reductora son las mismas fuerzas que finalmente han logrado controlar de manera directa el ICAIC, empeñadas en montar un simulacro de participación que ignora la voluntad de todo un gremio. Esas mismas fuerzas son las que interfieren, de una manera cada vez más explícita, en la independencia que debe caracterizar al Festival de Cine de La Habana, ratificándolo como una plataforma usada para cercenar, silenciar, amedrentar y excluir.
Dos películas cubanas (“Llamadas desde Moscú”, dirigida por Luis Alejandro Yero y “La Habana de Fito”, de Juan Pin Vilar) han sido nuevamente apartadas del concurso y de otras secciones sin explicación. Hemos sabido que el Comité de Selección del Festival, conformado por prestigiosos especialistas que han dedicado toda una vida a consolidar el prestigio de este Festival, ha sido nuevamente presionado para excluir a estas obras de su curaduría del evento.
La Asamblea reitera su frontal denuncia a este dañino "modus operandi". Hace un llamado de atención a la responsabilidad que en esto tiene nuestro Gobierno, empeñado en sostener a este grupo de funcionarios que destruye nuestro cine, nuestra cultura y vulnera los derechos de cada cubano.
Los cineastas cubanos tenemos muy claros los principios que refrendamos: No a la censura, no a la exclusión, no a la criminalización del disenso. Como Asamblea, seguiremos trabajando por nuestro cine. Un cine transnacional, libre, diverso, complejo y profundamente comprometido con la dura realidad de nuestro pueblo.

Exposición "Patria y Vida. The forbidden Art”, en la semana del Arte de Miami

Luis Manuel Otero Alcántara. (Foto: Facebook)
Luis Manuel Otero Alcántara. (Foto: Facebook)

La muestra "Patria y Vida. The forbidden Art” (El Arte prohibido) se exhibirá durante la Semana de Arte de Miami y contará con más de noventa obras del artista visual y prisionero político Luis Manuel Otero Alcántara.

Según información ofrecida en la cuenta de Facebook del líder del Movimiento San Isidro (MSI), muchas de estas obras han sido creadas en prisión por el artista opositor al régimen cubano.

"Esta exposición parte de la necesidad de no olvidar lo que ha significado el concepto PATRIA Y VIDA para el pueblo de Cuba, parte de la necesidad de no perder la esperanza, pero sobre todo de aferrarnos a ese principio que siempre han defendido Luis y Maykel: “el arte es lo que nos va a salvar”. Y es así", subraya el post.

La frase, título de la canción homónima galardonada con dos premios Grammy Latino, se volvió una consigna de lucha en la isla durante las multitudinarias protestas populares del 11 de julio de 2021, en contraposición al lema oficialista "Patria o Muerte".

En la muestra participan los artistas contestatarios cubanos Anyelo Troya, César Santalo, Julio Llópiz-Casal y Erick Ravelo.

“Para Luis Manuel y Maykel la posibilidad de hacerse presente a través de su obra es una manera de decirle al mundo y a la dictadura que hoy los priva de su libertad, que no importa cuánto intenten opacarlos, siempre seguirán abogando por la libertad de Cuba y las casas justas”.

Otero Alcántara fue detenido el 11 de julio de 2021, durante las protestas populares que estallaron ese día en la isla y, más tarde, sentenciado a 5 años de privación de libertad por los delitos de “ultraje a los símbolos de la patria”, “desacato” y “desórdenes públicos”.

El juicio de Otero Alcántara fue celebrado junto al del rapero contestatario Maikel Castillo Pérez "El Osorbo", miembro del MSI, detenido meses antes. El Osorbo fue condenado a 9 años de prisión.

La exposición “Patria y Vida. The forbidden Art”, será inaugurada el día 6 de diciembre, a las 6:00 PM, en el parque Maurice A. Ferré , del Bayfront Park, cito en el 1075 Biscayne Blvd, Miami, FL, 33132.

Norah Jones cancela sus conciertos en La Habana

ARCHIVO - La cantautora Norah Jones posa para un retrato en el norte del estado de Nueva York el 8 de junio de 2020. Victoria Will/Invision/AP
ARCHIVO - La cantautora Norah Jones posa para un retrato en el norte del estado de Nueva York el 8 de junio de 2020. Victoria Will/Invision/AP

La cantante estadounidense Norah Jones canceló sus presentaciones programadas para febrero de 2024 en La Habana, confirmó este miércoles Danny Heaps, gerente general y fundador de la empresa de espectáculos Dreamcatcher Events, a cargo de la organización de la visita de la artista a Cuba.

"Norah decidió cancelar", aseguró Heaps a Diario de Cuba y ofreció disculpas por la “confusión” que esto pudo generar.

Martí Noticias intentó contactar a la empresa para indagar sobre los detalles de la suspensión pero hasta el momento de publicar esta nota no ha obtenido respuestas.

La compañía, con sede en Nueva York, había eliminado el evento en La Habana de su sitio web de reservas y borrado todas las referencias a los conciertos de sus redes sociales. Tampoco estaba disponible en los canales de la cantante el video y el comunicado en el que promocionaba su viaje.

La semana pasada un artículo del Miami Herald alertaba a los estadounidenses interesados en comprar el paquete que se hospedarían en un hotel perteneciente a los militares cubanos. El Hotel Grand Aston en La Habana es propiedad de Gaviota, entidad perteneciente al conglomerado GAESA que aparece en la Lista Restringida del Departamento de Estado.

No obstante, aclaraban que el Aston no estaba propiamente mencionado en el listado. El hotel fue inaugurado el pasado año y el documento no se actualiza desde enero de 2021. De hecho, este lunes el senador republicano Marco Rubio envió una carta al secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, instándolo a ello.

Rubio explicó que el retraso estaba permitiendo a personas como Norah Jones organizar las llamadas “visitas educativas” para turistas estadounidenses. Tanto “el dictador (Miguel) Díaz-Canel como los integrantes del ejército cubano han aprovechado la situación para crear nuevas entidades para eludir ilegalmente las sanciones existentes y realizar transacciones con industrias privadas de Estados Unidos”, dijo.

Las entradas para el evento de la cantautora, ganadora del Grammy, salieron a la venta por un valor que oscilaba entre los 3.499 y los 8.599 dólares. El precio incluía cuatro noches en el Grand Aston y entradas para los conciertos en el Teatro Martí, ubicado en La Habana Vieja. Promocionado bajo el slogan “Norah Jones Vive en La Habana”, la visita contemplaba además una “clase magistral” de la artista para estudiantes del Instituto Superior de Arte (ISA).

"¡Emocionada de ir a Cuba por primera vez como parte de un intercambio cultural y educativo! Espero conocer más del rico patrimonio musical del país y compartir mi música a través de dos espectáculos en el histórico Teatro Martí el 17 y 18 de febrero", había anunciado Jones en sus redes sociales en noviembre pasado.

La noticia de su visita generó un amplio debate en las redes sociales. Cientos de cubanos le recordaron que en Cuba hay una dictadura y que con su viaje estaba ayudando a financiar la represión.

A inicios de noviembre la escritora cubana Lía Villares, exiliada en Estados Unidos, lanzó una petición en la plataforma Change.org para que Norah suspendiera sus conciertos en la isla.

“El pueblo de Cuba está en un punto crítico donde la atención y el apoyo internacionales pueden marcar una diferencia tangible. Tu influencia, Norah, puede contribuir a la narrativa elaborada por un régimen opresivo, o desafiarla al posicionarte con los valores de libertad y justicia junto al pueblo cubano. Es un momento decisivo para decidir si tu arte se erige como un faro para los oprimidos o si es cooptado en el tapiz de su subyugación. El momento de actuar es ahora, para asegurar que tu legado refleje un compromiso con los ideales que tu música siempre ha parecido encarnar”, explica el texto de la campaña que recogió casi 300 firmas.

Esta semana, cuando comenzaron a circular reportes en medios de prensa sobre la cancelación de la visita de la cantante, las redes sociales se llenaron de memes.

“Próximamente en todas las plataformas, teatrales o no, de La Habana y Gaviota. Un texto de Henrik Ibsen”, comentó en Facebook el artista cubano Julio LLópiz junto a un cartel con la foto de la cantante.

El diseñador y humorista gráfico Alen Lauzán también publicó un cartel titulado “Norah la embarcadora” en la revista Mazzantini, una publicación seguidora de la tradición de la sátira política cubana impulsada por varios artistas emigrados.

Hasta el momento Norah Jones no se ha pronunciado públicamente sobre la cancelación de su viaje a Cuba.

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