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Mantener la Red libre


Marco Rubio en su despacho senatorial

No podemos quedarnos de brazos cruzados mientras la libertad de Internet en todo el mundo se ve amenazada.

El impacto de la Internet en todo el mundo es extraordinario. Ha conectado personas e ideas de una manera antes inimaginable. Apenas el año pasado, gobernantes autoritarios fueron derrocados por revueltas populares en el norte de África y el Oriente Medio. Esos acontecimientos se apoyaron en gran medida en el acceso de sus pueblos a la Internet, lo cual les ayudó a compartir ideas, organizar manifestaciones y resaltar en tiempo real los actos represivos de sus gobiernos.

Tenemos que proteger las libertades fundamentales en Internet, con la esperanza de que una mayor conectividad ayude a la gente en todo el mundo a alcanzar mayor prosperidad, y al mismo tiempo, apoye a los oprimidos para lograr lo que ganaron con la Primavera Arabe los pueblos de Oriente Medio y el Norte de África .

Si miramos a la patria de mis padres y abuelos, a sólo 90 millas de las costas de la Florida, podemos ver lo que ha hecho la tiranía de los hermanos Castro a todos los cubanos, no sólo a través de la dictadura política, sino también mediante el control de la tecnología e Internet. Al ciudadano promedio le está estrictamente prohibido utilizar Google, YouTube y los blogs. Sólo la élite gobernante y los extranjeros tienen permiso para usar Internet en Cuba, salvo los pocos que logran acceder ilegalmente a una porción limitada de la red.

O miremos a China, cuyo gobierno recientemente anunció planes para reforzar su control sobre la red. Las nuevas reglas requieren que todos los usuarios de microblogs como Twitter se registren con sus verdaderos nombres; y todos los foros, blogs y microblogs deben contar con la aprobación del gobierno. El gobierno comunista está claramente preocupado por el poder que ofrece Internet para interconectarse e influir en las personas. En lugar de permitir que el pueblo chino aproveche las innovaciones y los nuevos servicios de la Web, las autoridades han diseñado normas más estrictas a fin de ejercer un mayor control y restringir la libertad de información.

No es de extrañar que China sea uno de los países que esperan abogar por un mayor control de la Internet en la próxima Conferencia Mundial sobre las Telecomunicaciones Internacionales a celebrarse en diciembre, cuando 193 países se reunirán en Dubai para actualizar el Reglamento de dicha actividad.

Algunos países ven esta reunión como una oportunidad para entregar a las Naciones Unidas y la Unión Internacional de Telecomunicaciones un dominio sin precedentes sobre la Internet. El año pasado, China, Rusia, Tayikistán y Uzbekistán propusieron un llamado "código internacional de conducta", en un intento para exigir mayor control sobre la red.

Este modelo normativo internacional, concebido para operar desde el poder hacia la base, va contra la naturaleza misma de la Internet. Un régimen regulatorio internacional, con la política y la burocracia que lleva implícitas, entraría en conflicto directo con el propósito de la Web, que es compartir ideas y conectar a las personas. Los gobiernos y los organismos internacionales no pueden seguir el ritmo de la Internet, ni deberían intentar hacerlo.

El modelo vigente, multilateral y de abajo hacia arriba, ha asegurado el éxito de la Red de Redes, y ha ayudado a salvaguardarla del control internacional o de los Estados. La Internet que conocemos hoy en día - la misma que ha transformado las sociedades y las economías de todo el mundo - ha prosperado gracias a que no es controlada por gobiernos y permanece abierta para todos, lo cual facilita la innovación continua y el intercambio de información.

Estados Unidos debe encabezar los esfuerzos para que esto no cambie. No podemos quedarnos de brazos cruzados mientras la libertad de Internet en todo el mundo se ve amenazada. Yo he presentado un proyecto de resolución, que cuenta con el apoyo de nuestros dos partidos mayoritarios, a fin de condenar los esfuerzos de algunos países para controlar la Internet, e instar a la administración Obama a que se oponga a estas acciones. La Cámara de Representantes aprobó recientemente una resolución similar por 414 votos a favor y ninguno en contra. Ya es hora de que el Senado actúe.

La Comisión de Relaciones Exteriores debe aprobar esta resolución sin demora, necesitamos respaldarla con todo el peso del Senado. Teniendo en cuenta el impacto de Internet en el comercio y el ejercicio de las libertades básicas, debemos hacer valer activamente nuestro interés en mantener una Internet libre, y evitar que dicten su futuro los enemigos de la libertad.

El senador Marco Rubio (R-Fla.) es miembro del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, y del Subcomité para las Comunicaciones, la Tecnología y la Internet, una subdivisión del Comité de Comercio, Ciencia y Transporte.

Artículo publicado en Politico.com el 17 de septiembre del 2012.
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