Enlaces de accesibilidad

Augura acciones violentas en Colombia joven congresista


Congresista Carlos Amaya (foto de página digital del legislador)

Carlos Amaya, el congresista más joven de Colombia, dice que la sociedad y sus autoridades tienen que ser fuertes durante el proceso de paz.

Carlos Andrés Amaya es el congresista más joven de Colombia. A sus 26 años es Director Nacional de Juventudes del Partido Verde (el movimiento político de Antanas Mockus) y pertenece a la Comisión Sexta de la Cámara de Representantes. Heredero directo del movimiento estudiantil, Amaya es ingeniero Electrónico de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC) y actualmente cursa estudios de Maestría en Ingeniería Ambiental en la Sede Central de Tunja, de la citada universidad.

Es consciente de que su generación no ha vivido “ni un segundo de paz desde que nacimos”. De hecho sus recuerdos estudiantiles están ligados a la violencia. “Mientras estudiábamos en el colegio, llegaba la guerrilla al Municipio y tocaba meternos debajo de los pupitres por los enfrentamientos con el Ejército. Cuando salíamos al parque nos encontrábamos a guerrilleros muertos”.

Por eso, el anuncio del presidente colombiano Juan Manuel Santos, de que va dialogar con la anacrónica guerrilla de su país, ha despertado el optimismo de este congresista.

“El hecho de que se haga una luz al final del túnel, y que se pueda acabar el conflicto, es bastante esperanzador”, dice Amaya. “Yo creo que no hay nadie en Colombia que diga que no quiere la paz. Así a algunos les interese que la guerra siga, por otras razones. Las altas Cortes, los ministros y el presidente que está a cargo de este proceso (Santos) tienen la esperanza de que esto salga bien. Esperemos por el bien de Colombia, y de nuestros países vecinos, que este proceso de paz que ha fracasado tantas veces, ahora resulte”.

Desde Colombia, el congresista Carlos Amaya dio su punto de vista sobre el inminente proceso de paz.

P- Las FARC han demostrado muchas veces que no quieren la paz. ¿Por qué creerles esta vez?
R- Bueno, en un país que ha sufrido tanto por la violencia confiar es natural. Es parte de la esperanza que nos mueve cada día en busca de cosas mejores. Sin embargo, existe el riesgo de que pase algo como en el 98 (que ‘Tirofijo’ le dejó la silla vacía a Andrés Pastrana en pleno proceso de paz), pero esta vez vemos un mensaje diferente de las FARC. En un video de ‘Timochenko’, el máximo comandante guerrillero, este dice que esta vez se sentaban a dialogar sin arrogancia y sin rencores. En ocasiones anteriores los mensajes eran desalentadores. Esta vez también es diferente porque las FARC están debilitadas militarmente, han perdido la guerra de alguna manera pues hay todo un país diciendo que ya las armas no son una justificación para alcanzar el poder. Como decían los marxistas: están dadas las condiciones objetivas y subjetivas.

P- ¿Qué pasará con los guerrilleros si llegan a desmovilizarse?
R- Ese es el gran reto en los procesos de paz. En el gobierno pasado, Álvaro Uribe logró desmovilizar a los paramilitares. Hay que crear una política pública de Estado para que esos desmovilizados puedan reinsertarse a la sociedad. Es una discusión difícil, algunos han propuesto que se incorporen a las Fuerzas Armadas, algo difícil de aceptar por quienes han estado del lado del orden constituido. Pero todos tenemos que aportar en ese ejercicio. Adicionalmente a eso se ha avanzado en una reforma constitucional, que generó mucha controversia y la oposición de muchos senadores y representantes, que era el marco legal para la paz. Es decir que las guerrillas tengan la posibilidad de tener voceros políticos en el Parlamento, como sucedió en el 91. Que puedan expresarse políticamente en las instituciones democráticas, para que sus tesis puedan llevarse al escenario de la argumentación. Que no tengan que decir que esta es una sociedad que no escucha a todos.

P- ¿Con esta decisión Santos se aleja definitivamente del ex presidente Álvaro Uribe?
R- Yo creo que desde el primer día el presidente Santos se ha alejado de la manera de gobernar de Uribe, y yo digo para mi alegría, aunque no les guste a los que fueron cercanos a él. Un ejemplo, el manejo de las relaciones internacionales: pasamos del tropel a las buenas relaciones. Están también la Ley de Tierras, la Ley de Víctimas. Yo fui líder estudiantil durante el gobierno de Uribe y era casi imposible que él aceptara un movimiento estudiantil que tuviera la razón. En cambio, el presidente Santos, retiró una reforma a la Educación Superior, que era nefasta, y ha abierto canales de diálogo. Sin decir que Santos es la maravilla porque también tengo muchas diferencias con él. Con el gobierno anterior este proceso que está iniciando hubiera sido absolutamente imposible.

P- ¿Por qué imposible?
R- Hay que recordar que Uribe intentó hacer el proceso de paz, pero su carácter lo impidió.

P- ¿Los atentados recientes en el Valle del Cauca están relacionados con el anuncio de que se va a dialogar con la guerrilla?
R- Pues yo quisiera creer que no, sin embargo en este momento preciso de nuestro país es muy probable que muchos de estos escenarios violentos salgan a relucir. Inclusive miremos lo que pasó en la Universidad del Valle hace unos días, donde hubo un enfrentamiento de estudiantes con la Policía, y murió un policía. Todas estas acciones violentas -que parecerán aisladas- van en contra de la paz. Puede ser que hay grupos violentos que se movilicen y traten de hacer que el proceso de paz fracase. El presidente tendrá que ser muy fuerte, las instituciones, los ciudadanos también, para aprovechar este momento de diálogo entre las dos partes. Y que todas esas acciones violentas podamos resistirlas. Yo no quiero ser ave de mal agüero, pero creo que se vienen muchas acciones violentas.
XS
SM
MD
LG