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Tareas para los demócratas en Charlotte


Ron Atkins vende unas camisetas con la imagen del presidente estadounidense, Barack Obama, en el centro de Charlotte, Carolina del Norte, (EEUU).

Ya los demócratas vieron lo que hicieron los republicanos y ahora está en ellos en buscar la respuesta adecuado. Eso es una ventaja indiscutible.

Hace más de un siglo el gran escritor estadunidense Mark Twain escribió un cuento corto sobre un concurso sobre qué rana era la que saltaba más lejos. Su rana perdió, porque la llenaron con municiones y no pudo saltar en el concurso.

Algo parecido le ocurrió al Partido Republicano en su convención la semana pasada. Los expertos aseguraban que después de la convención en Tampa el partido y su candidato presidencial Mitt Romney tendrían un gran salto en las encuestas.

Pero los expertos se equivocaron.

La convención republicana casi no movió las encuestas. Antes de la convención los dos candidatos – el Presidente Barack Obama y Romney – estaban casi empatados.
Hoy martes, al comenzar la convención demócrata, los dos aspirantes a la Casa Blanca siguen en un empate. Obama tiene una ventaja del 0.3 por ciento sobre Romney.

Y ahora viene la Convención Demócrata.

Los republicanos tuvieron un par de fallas que ahora les abren la puerta a los demócratas. Tanto Romney como su candidato a la vicepresidencia el congresista de Wisconsin Paul Ryan hablaron de la economía, pero no dijeron lo que ellos harían para mejorar la misma si ellos ganan la Casa Blanca.

Hablaron poco de política exterior y ni siquiera mencionaron Afganistán, o a los soldados estadunidenses que todavía está en una zona de combate.

Esos errores les pueden costar caro a los candidatos republicanos.

Ya los demócratas vieron lo que hicieron los republicanos y ahora está en ellos en buscar la respuesta adecuado. Eso es una ventaja indiscutible.

Además no olvidemos que los republicanos tuvieron que compartir titulares con el huracán Isaac y los estragos que el mismo ocasionó en Luisiana y Misisipi.

Los demócratas no tienen un huracán. Pero también tienen un problema en el horizonte.

La convención del Partido Demócrata termina el jueves en la noche con el discurso del Presidente Obama. Pocas horas después, la oficina que mide el desempleo en Estados Unidos va a divulgar las cifras de los desempleados en el país en el mes de agosto.

Si las cifras son mejores que las de julio, que arrojaron que el desempleo en el país estaba en el 8,3 por ciento, Obama puede dormir tranquilo. Pero si las cifras son malas, todo el impulso que podría ganar en esta convención lo puede perder en menos de lo que canta un gallo.
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