La televisión cubana acusó el martes a ocho mexicanos de haber viajado a Cuba para provocar disturbios durante la visita del papa Benedicto XVI, y -como es costumbre- los vincularon con una supuesta operación organizada por grupos anticastristas de Miami, Florida.
La televisión informó que cuatro de los mexicanos salieron de la isla antes de que los detectaran y los otros cuatro explicaron que el objetivo era que la gente realizara protestas y expresara sus inconformidades con el Gobierno, lo que debían lograr repartiendo mensajes subversivos de levantamiento.
Otros de los involucrados aseguraron llevar unidades de memoria, computadoras portátiles, celulares y documentos para la disidencia en Cuba.
Según destacó la agencia Prensa Asociada (AP), las autoridades cubanas ofrecieron en el video pocos y confusos detalles de los vínculos entre los implicados y no dijeron por qué se difundió la información cuatro meses después de suceder.
La televisión informó que cuatro de los mexicanos salieron de la isla antes de que los detectaran y los otros cuatro explicaron que el objetivo era que la gente realizara protestas y expresara sus inconformidades con el Gobierno, lo que debían lograr repartiendo mensajes subversivos de levantamiento.
Otros de los involucrados aseguraron llevar unidades de memoria, computadoras portátiles, celulares y documentos para la disidencia en Cuba.
Según destacó la agencia Prensa Asociada (AP), las autoridades cubanas ofrecieron en el video pocos y confusos detalles de los vínculos entre los implicados y no dijeron por qué se difundió la información cuatro meses después de suceder.