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Por la libertad de Calixto


Calixto Ramón (izq.) en una foto publicada en el Blog de Jerónimo
Calixto Ramón (izq.) en una foto publicada en el Blog de Jerónimo

Mi amigo Calixto R. Martínez (al extremo izquierdo de la foto) reportero de Hablemos Press, está cumpliendo 23 días de huelga de hambre en las celdas de castigo de la prisión Combinado del Este. La fiscalía le achaca el delito de “desacato a las figuras de R. y F. Castro”.

Mi amigo Calixto R. Martínez (al extremo izquierdo de la foto) reportero de Hablemos Press, está cumpliendo 23 días de huelga de hambre en las celdas de castigo de la prisión Combinado del Este. La fiscalía le achaca el delito de “desacato a las figuras de R. y F. Castro”.

Según el boletín informativo de Hablemos Press: “Calixto fue arrestado violentamente a mediados del mes de septiembre, cuando estaba corroborando una información confidencial sobre el manejo de un cargamento de medicamentos y equipos médicos, que se habrían echado a perder en los almacenes del aeropuerto internacional José Martí.”

Yo caminé algunas tardes con él de regreso a mi casa cuando coincidíamos en algún lugar. Me gustaba escucharlo porque tenía mucha experiencia en detenciones arbitrarias y deportaciones forzosas y me explicaba la mejor manera de enfrentar una situación de ese tipo consciente de las trampas legales que contiene el código penal cubano.

En la noche del sábado recibimos el mensaje de OLPL: “Calixto Ramón, reportero de Hablemos Press lleva 21 días en huelga de hambre en celdas de castigo de la prisión Combinado del Este. Ha bajado mucho de peso y está muy tembloroso.”

Me gustaría organizar una vigilia por mi amigo. Días de ayuno. ¿Cómo se puede hacer que este Estado despótico y violento, escuche? ¿Qué tiene que suceder?

Lo que los revolucionarios llaman “defender su revolución” significa sin lugar a dudas una metodología destinada a violar los derechos humanos en Cuba. Desde los hogares hasta las cárceles. Desde el médico hasta el policía político.

Comenzando por el clan del Consejo de Estado, por supuesto. Se trata de un negocio familiar.

Voy a poner un ejemplo: en el edificio donde vivo, han colocado un recorte del periódico Granma en una de las paredes. Si no fuera por la tragedia que ha significado para tantos cubanos -entre los que se cuenta ahora mi amigo- hacer uso del derecho a la libertad de expresión, podría resultar hasta cómico lo que puede leerse en él:

“Periódico Granma, viernes 23 de noviembre 2012

Se solicita:

Más personas que señalen lo que es correcto y menos que insistan en machacar lo que es incorrecto”


Las 6 oraciones restantes que conforman la nota del Granma y que han parecido ingeniosas a mis vecinos dicen todas lo mismo en otras palabras. Me resulta tedioso reproducirlo completo. Quise fotografiar el cartel, porque además de ridículo refleja exactamente lo que se considera moral en esta sociedad. No iba a esconderme para hacer la foto así que estaba enfocando en el momento en que bajaba las escaleras uno de los dos presidentes del CDR. Es una persona mayor, aparenta decencia, me dijo: “los revolucionarios de este edificio no te dejamos hacer fotos.” Todo esto dicho con una tranquilidad de conciencia espantosa, teniendo en cuenta los siguientes grados de represión para los que está dispuesta la sociedad cubana actual.


Me acuerdo de algo que leí en un post de Yoani a propósito de su detención en Bayamo. Lo recuerdo así: “Nada es lo que aparenta. La cama no es una cama. Ni el agua es para calmar la sed.”


Cada uno de los vecinos del edificio 702, por ejemplo, que serían capaces de participar en un acto de repudio, encarcelar y hasta aplaudir un fusilamiento por motivos políticos, ninguna de esas personas, repito, parecen malas personas. Sin embargo, lo son. Son personas muy peligrosas. La mayoría tiene familiares en los Estados Unidos, y alguna vez ha viajado a visitarlos o pretende viajar. Desconocen olímpicamente el sufrimiento de mi amigo Calixto y el derecho a demandar la libertad para Cuba. Si alguien visita sus casas estarán mejor pintadas que las de Calixto, Roberto de Jesús Guerra o la mía. Comerán mejor. Tienen buenos modales y los enseñan a su familia. Pero en un punto se volverán muy peligrosos, se transfigurarán a modo de “Resident Evil”, y el único modo en que parece posible combatirlos es estar dispuestos para la inmolación. De lo contrario, cada día este mundo podría ser un peor lugar y parafraseando a Yoani “nada será lo que parece y hasta los nombres perderán su sentido”. No puedo imaginar peor destino para la humanidad que no poder recordar el verdadero significado de las palabras, los símbolos, los significantes, por haber mentido tanto tiempo, como mienten todas estas dictaduras que en su discurso, ya sea el del canciller o el de su líder, hablan de justicia y de solidaridad, como lo hacían en el año 1976 cuando yo nací y en un lugar llamado La Cabaña se cometían crímenes atroces contra los opositores a la maldita revolución de 1959. Y se cometen hoy con la complicidad de las tranquilas conciencias cubanas.

Pido a mis lectores solidaridad para con Calixto y que me ofrezcan alguna idea pensada con objetividad y ateniéndose a las actuales circunstancias, para conseguir sacarlo de la cárcel adonde ha sido arrojado de la manera más arbitraria y tramposa, como pretendían hacerlo con Rodiles, como lo han hecho con tantas personas antes.

Este post fu publicado originalmente en el Blog de Jerónimo por Lilianne Ruiz

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