Yoenis Céspedes, sin alarde, tiene 97 carreras impulsadas

Yoenis Céspedes lleva 97 carreras impulsadas.

Una análisis de la actuación de los peloteros cubanos en las Grandes Ligas y el inicio de la temporada beisbolística en la Isla.

Calladamente, Yoenis Céspedes, dos veces ganador del Derby de Jonrones en las Grandes Ligas, sigue haciendo sus deberes: ahora con el traje de Boston sumó su carrera impulsada número 97.

Boston, que no aspira a nada en la temporada 2014, derrotó este domingo 3-2 a Orioles de Baltimore, el ganador de la división del este en la Liga Americana. Allí Céspedes bateó de 4-2, suma .258 de promedio y aspira a finalizar sobre la prestigiosa marca de 100 anotaciones producidas; Rusney Castillo, el producto más fresco de las Series Nacionales de Cuba --y dueño en cambio del salario más alto entre los llegados a los Estados Unidos-- salió de 4-1 y está en .250 dentro del propio Boston.

De José “Pito” Abreu no se deja de hablar y escribir. Su Chicago White Sox arrolló 10-5 a Tampa Bay; él soltó un hit, alcanzó 105 remolcadas y promedia .319. En el mismo choque, Alexei Ramírez (4-1) exhibe su .276 y la nada despreciable cifra de 72 impulsadas; Dayán Viciedo tuvo de 2-1 (.233) y Yunel Escobar, del Tampa, logró 3-1, para .257.

Yasiel Puig, que para orgullo de los nuestros estará con los Dodgers en la postemporada, continúa su recuperación, de 5-2 con cuatro anotadas (.301) en el éxito de 8-5 sobre Chicago Cubs. Fiel a su compromiso, el manager de los Cachorros volvió a brindarle descanso a Jorge Soler, que batea .344 con 18 propulsadas en 18 juegos.

Kendrys Morales (4-0 y .217) no logró revertir el éxito de Houston, 8-3 en la cita con Seattle. Rangers de Texas fue superior al clasificado LA Angels, dos por una, con un hit de Leonys Martin (.279) víctima además del fildeo de Mike Trout, que le robó un cuadrangular.

Washington Nats, dueño también de una plaza en la postemporada, venció 2-1 al maltrecho Miami, Adeiny Hechavarría (.274) falló tres veces en el cajón de bateo. Cincinnati no corría peligro con su pizarra de 7-2 sobre San Luis (Cardenales estará en la fiesta de octubre), pero el alto mando de los Rojos quiso sacar a Aroldis Chapman de su aburrimiento: el zurdo ponchó a dos rivales en la novena entrada y va por 95 abanicados en 49 innings.

Y en Cuba se inauguró la Serie Nacional 54, una competencia que, entre las fugas de peloteros al exterior y las tímidas contrataciones autorizadas por el gobierno, parece correr la misma suerte del Titanic en su travesía por las aguas de Terranova.

Matanzas, subtitular del torneo anterior, aventajó 5-1 al campeón Pinar del Río. A tono con los últimos cambios, varios jugadores salieron al terreno con una barba de varios días --antes debían pelarse y afeitarse- y hasta los bancos se vaciaron - como en las Mayores - después de un agresivo deslizamiento en el home.