Sumario
- El embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, defendió en la Asamblea General que Cuba no vive bajo un “bloqueo absoluto” sino bajo una dictadura.
- Durante la sesión, se vivió un tenso momento entre Waltz y el canciller cubano Bruno Rodríguez, quien lo interrumpió y lo acusó de mentir.
El embajador de Estados Unidos ante Naciones Unidas, Mike Waltz, ofreció una contundente declaración en el plenario de la ONU este martes, y ofreció pruebas que contradicen el discurso del régimen cubano sobre el embargo, durante la votación anual impulsada por La Habana de una resolución de condena a las sanciones estadounidenses.
"Nosotros sabemos donde están los miles de millones de dólares del pueblo cubano, y se los vamos a enseñar hoy", aseguró el embajador, mientras comenzó a mostrar imágenes de las propiedades y lujos de la élite castrista.
La intervención derivó en un momento de tensión cuando el canciller cubano Bruno Rodríguez se acercó al podio y comenzó a llamar "mentiroso" a Waltz, mientras reclamaba que se interrumpiera su discurso. El embajador estadounidense respondió que debía permitírsele continuar porque se encontraban en Naciones Unidas y "no en una dictadura comunista".
"Espero que todos estén mirando a la delegación cubana en este momento. Imaginen lo que pasa en Cuba cuando alguien no está de acuerdo, cuando se hacen estas preguntas sin estar frente a embajadores y cámaras, si esta es la intimidación y perturbación que vemos aquí", señaló Waltz.
La presidencia de la Asamblea General intervino entonces para pedir a la delegación cubana que regresara a sus asientos y permitiera que Waltz concluyera su presentación. Tras el llamado al orden, el representante estadounidense retomó su intervención, que fue posteriormente interrumpida por la delegación cubana más de una vez.
El embajador estadounidense continuó mostrando imágenes de Fidel Castro con sus dos relojes Rolex, de sus hijos y nietos disfrutando de viajes en Europa, jets privados "para los que sí hay combustible", yates, mansiones construidas con madera preciosa, múltiple habitaciones, jacuzzis y piscinas; imágenes de Sandro Castro presumiendo de fajos de billetes en las redes sociales y de Miguel Díaz-Canel usando Rolex, corbatas Hermes y otros artículos de lujo que "harían avergonzarse a ricos en Nueva York".
El diplomático contrastó los prolongados apagones que afectan a la población con las condiciones de vida de los dirigentes cubanos: "No tienen combustible para las ambulancias, los autobuses. No tienen electricidad para mantener funcionando los refrigeradores, pero la élite castrista sí tiene".
Waltz dedicó parte de su intervención a la situación de los presos políticos en la isla. Aseguró que más de 800 personas permanecen encarceladas por motivos políticos: "artistas, sacerdotes, estudiantes, padres y madres cuyo único delito fue reclamar las las libertades que muchos de nosotros damos por sentado".
El embajador instó a las delegaciones presentes a conocer los testimonios de ex prisioneros políticos y a buscar en internet el foro "Cuba Libre", celebrado días antes en la sede de la ONU para exponer denuncias de represión y abusos de derechos humanos en la isla. En ese encuentro participaron expresos políticos que relataron experiencias de encarcelamiento, tortura y persecución por expresar opiniones contrarias al régimen.
Waltz aludió además al comportamiento de diplomáticos cubanos durante aquel encuentro y preguntó por qué intentaron interferir en su desarrollo: "Si el régimen no tiene nada que esconder, ¿por qué hacen eso aquí, en este mismo edificio? Hoy tratan de hacer lo mismo, pero conmigo no les va a funcionar. ¿De qué tienen tanto miedo?".
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Mike Waltz responde a Bruno Rodríguez: la verdad duele y seguirá contándose en la ONULa resolución presentada anualmente por Cuba pide el fin del embargo de Estados Unidos. Aunque el texto suele recibir un amplio respaldo internacional, no obliga jurídicamente a Washington a eliminar las sanciones. Este año, Estados Unidos ha hecho especial énfasis en que el régimen cubano usa la votación para "presentar el respaldo a la resolución como un apoyo de la comunidad internacional a su permanencia en el poder" y evitar cambios internos mientras quienes dirigen el país continúan enriqueciéndose a costa de "explotar a su propio pueblo".
Waltz cuestionó que el régimen de la isla describa como un "bloqueo absoluto" las restricciones comerciales impuestas por Washington y señaló como evidencia el volumen de exportaciones estadounidenses que recibe Cuba.
"Si hay tal bloqueo, ¿cómo es posible que compañías de Estados Unidos exportaran más de 800 millones de dólares a Cuba?", preguntó ante la Asamblea General.