En la esquina de las calles 23 y 10, en el barrio habanero del Vedado, abrió recientemente la tienda china Sumai (Sumni), una empresa estatal mixta con capital chino y cubano, que vende a los clientes en dólares, mientras a la población le pagan en el devaluado peso cubano. Esta tienda es parte de la creciente inversión del régimen chino en el espacio comercial de mayoristas en la Isla.
“La penetración china es más profunda de lo que la gente imagina, por ejemplo en el municipio Playa, en La Habana, he visto innumerables negocios que antes no existían y la mayoría son de propietarios o inversionistas chinos", dijo el periodista independiente Pablo Morales Marchán en el espacio Barrio Adentro de Radio Martí.
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Pablo Morales Marchán, Periodista independiente
El comunicador citó numerosos ejemplos, entre los que destaca a la estatal china Dongfeng Motor Corporation. "Está la marca Dongfeng, que son de vehículos eléctricos, tienen un showroom en 7ma y 20, donde tienen todos los sistemas de venta y de pago a través efectivo y a través de tarjetas. También tienen solineras, que son lugares donde se recargan esos autos con paneles fotovoltaicos, a pesar de que haya apagón para todo el resto de la comunidad. Ellos siempre tienen electricidad".
Morales Marchán agregó que muchas de estas tiendas sirven a la "cúpula gobernante del régimen castro comunista", que son los que tienen el poder adquisitivo para pagar en dólares americanos.
Negocios con capital estatal chino
El periodista independiente informó sobre la proliferación de los negocios con inversión del gobierno chino, fundamentalmente, de productos de energía renovables como paneles solares, motos eléctricas, y electrodomésticos recargables, entre otros.
“Los chinos han invadido todos los mercados, especialmente Playa, que es el mercado natural donde vive la cúpula gobernante y la dirección del país, y la clase media alta emergente en los barrios de Miramar, Flores, Atabey y Siboney. Ellos se han dedicado a buscar esos segmentos del mercado para satisfacer las necesidades de esas personas que son las únicas que tienen los dólares y que también tienen ese poder adquisitivo. Estoy hablando, incluso, de gente del alto nivel de la dirección del país como Abel González Santamaría, un alto oficial de la Seguridad del Estado, Jefe del Museo de Historia de la policía política y que también es asesor del Consejo de Estado en materia de Seguridad”, relató.
La apertura de almacenes chinos al estilo de un pulguero es un tema que desde fines del 2024 se ha estado comentando en redes y otras fuentes informales, y que, luego de las medidas económicas anunciadas por el primer ministro Manuel Marrero en la Asamblea Nacional del Poder Popular, se han materializado, como una solución a la acuciante realidad económica en la que el comunismo ha sumido a la Isla.
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Cubalex: Régimen mantiene control estatal sobre la iniciativa privada en CubaOtros lugares como Dong Te, que vende tés de burbujas (buble) también ha abierto las puertas en el último año, con precios que son impagables para el cubano de a pie, que no percibe salarios competitivos, y carece de lo básico como la electricidad, los alimentos, y el agua para subsistir.
“Así que la penetración china económica y militar y de inteligencia se va viendo cada vez más. Veo chinos trotando por el Malecón habanero, haciendo yoga, participando en la vida nocturna en clubs de lujo […] y veo que los chinos van apoderándose cada vez más de los territorios en La Habana e, incluso, han abierto nuevos restaurantes como ‘El pavo real’, que está al lado del Puente de Hierro, en los límites del municipio Playa con el municipio Plaza”, constató.
Almacenes Sumai, un negocio mixto estatal del régimen de La Habana y el chino.
Este fenómeno ocurre mientras la mayoría del pueblo cubano no tiene acceso a consumir bienes ni servicios ofrecidos por estos consorcios chinos, que indudablemente, de acuerdo al periodista, han venido a Cuba a fortalecer el poder de la cúpula gobernante.
En cuanto a los cuentapropistas cubanos, esos que no están conectados al poder, Morales Marchán comentó que están siendo afectados duramente por el control de precios, los impuestos excesivos y los apagones.
“Con motivo de evitar las excesivas ganancias lo que están es limitando la competencia y lo están haciendo de manera desleal, el grupo de poder, para ahogar las mypimes que no son de ellos y empoderar la mypimes que son del castrocomunismo”, aseveró.
De esta manera el régimen, que quiere implementar medidas capitalistas para salvar al comunismo, vuelve a caer en contradicciones que ponen al descubierto la naturaleza intolerante y corrupta del sistema impuesto a los cubanos.