Cuando en el 2022, Carlos Liscano, ex guerrillero uruguayo, escritor, dramaturgo y activista político de la izquierda, ya enfermo de muerte, publicó el libro “Cuba, de eso mejor ni hablar” como “la crónica de un desencanto largamente procesado y, también, una severa acusación a parte de la intelectualidad occidental y gran parte de la izquierda, crítica (a veces) en la intimidad pero obsecuente en lo público” con respecto a la realidad en la Isla, no podía haber imaginado que luego de su muerte en mayo del 2023, voces de cubanos recientemente desterrados en su país, se levantarían para denunciar la verdad sobre Cuba y confrontar a los compatriotas de Liscano que aún insisten en silenciar la realidad en la Isla para preservar la utopía de su generación.
Cuba, de eso mejor ni hablar, libro del ex guerrillero y dramaturgo uruguayo Carlos Liscano denuncia en su último libro la falacia del régimen de La Habana.
Años antes, otro ex guerrillero Tupamaro, Luis Nieto, quien había tenido similar experiencia a la de Liscano en el Uruguay, había publicado dos libros reveladores: “Las pesadillas de Fidel Castro” (2011) donde cuestionaba los casos de las muertes de Camilo Cienfuegos, Ernesto Guevara, el General Arnaldo Ochoa, la condena de Huber Matos, entre otros acontecimientos que facilitaron la consolidación del poder de Fidel Castro; y la novela “La guerrilla innecesaria” (2016), donde el autor relata su renuncia al camino de guerrillero, y su viaje a Cuba, las pretensiones de la revolución y los espejismos de Fidel Castro.
Ambos autores, ex guerrilleros, izquierdistas uruguayos, no pudieron imaginar que años después, y durante el gobierno del Frente Amplio (coalición del partido comunista uruguayo y la fuerza política creada por el movimiento Tupamaros, entre otras) serían los cubanos nacidos y crecidos en Cuba, como parte de una creciente diáspora cubana en Uruguay, los que saldrían a la palestra pública a corroborar lo que tanto Liscano como Nieto denunciaron en sus libros, desenmascarar a la revolución cubana, criticar el silencio complaciente del Frente Amplio con referencia al sufrimiento del pueblo cubano, y ser testigos de primera mano de la realidad acuciante en la Isla, donde la élite gobernante de La Habana amasa fortunas, no carece de nada, y mantiene una férrea represión contra sus detractores.
Doctora cubana Dayceé Zamora Fernández en Uruguay
A fines de 2025, Lissett Pérez, la nueva embajadora de Cuba en Uruguay, inició una estrategia diplomática y política para reforzar los vínculos con los sectores afines al castrismo para defender la imagen del régimen de La Habana. La embajadora Pérez ha paseado por los principales medios de comunicación, ha auspiciado eventos, organizado charlas junto a grupos sindicales, sociales y representantes de la izquierda en Montevideo, reforzando la narrativa de que los problemas que enfrenta Cuba son provocados por el embargo norteamericano a la Isla.
De esa creciente diáspora cubana en Uruguay, estimada en cerca de 70 mil personas, han surgido voces como la de María Karla Chávez Sánchez, joven de 19 años que siendo adolescente llegó a Montevideo con su familia, y se ha convertido en una de las figuras del exilio cubano en Uruguay junto con la doctora Daycee Zamora Fernández, quien desertó de las misiones médicas de Cuba en Brasil y atravesó fronteras hasta Uruguay, y participa activamente en las redes y medios de comunicación brindando su testimonio sobre la realidad cubana.
Artista plástico cubano Alexander Hidalgo Rodríguez en Uruguay
El periodista y ensayista uruguayo Heraclio Labandera comentó en el programa “El futuro es ya” de este 14 de octubre la importancia de que estas voces nuevas se enfrenten a lo que él mismo denominó un “empecinamiento afectivo” por parte de sectores de la izquierda uruguaya.
“Todos los que han llegado al Uruguay, por lo menos los que tienen protagonismo, son gente que son hijos de la Revolición (cubana), y tienen una postura muy crítica, y eso ha desconcertado a muchos enamorados del tema de Cuba, del régimen de Cuba […] La emigración cubana tiene mucho vigor, mucha potencia en lo que dice, y aparte, lo dice en términos que golpean diferente sobre los políticos uruguayos”, afirmó Labandera durante el programa.
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El futuro es ya
De manera que hoy en Uruguay mientras las narrativas del gobierno del Frente Amplio silencian las críticas al régimen de La Habana en sus propias filas y brindan tribuna a la vocera oficial del castrismo en Montevideo, una pléyade de cubanos y cubanas de reciente arribo a la República Oriental del Uruguay, formados dentro de Cuba, y habiendo atravesado fronteras, enfrentado peligros y sufrido pérdidas en su travesía hacia la libertad, confrontan el discurso de doble moral de la izquierda uruguaya, denuncian la violación de los derechos humanos en Cuba, derraman luz sobre el resultado de 67 años de totalitarismo comunista en su patria, y retan públicamente a los que sufren aún ese “empecinamiento afectivo” y no quieren llamar la dictadura cubana por su nombre.