Traslado injustificado y violencia: el drama del preso político Ariel Arzuaga en el penal de Boniato

Ariel Arzuaga Peña. (Foto: Facebook)

Sumario

  • El preso político Ariel Arzuaga Peña corre peligro inminente tras ser trasladado a la prisión de máxima seguridad de Boniato, en Santiago de Cuba.
  • Su hija de 17 años, Esther Arzuaga, denunció que su padre sufre golpizas, hostigamiento y desnutrición extrema en un pabellón de reos comunes.

Tras su traslado a fines de abril, desde la prisión granmense de Las Mangas a la de máxima seguridad de Boniato, en Santiago de Cuba, la vida del preso político Ariel Arzuaga Peña corre peligro inminente. Así lo denunció su hija de 17 años, Esther Arzuaga García.

Arzuaga Peña, natural de Bayamo, se encuentra bajo la medida cautelar de prisión preventiva a pesar de estar tras las rejas desde diciembre de 2024, sin haber sido sometido a juicio todavía.

La joven Esther, hija de Arzuaga Peña y de la también presa política Yaquelín García Jaén, denunció con desesperación las condiciones en las que se encuentra su padre en el centro penitenciario santiaguero, una medida que califica de ilegal.

"A mi papá lo trasladaron para Santiago de Cuba injustamente, ya que están violando sus propias leyes porque un preso sin hacerle un juicio no lo pueden trasladar. Allá mi padre está pasando una situación desfavorable".

Aunque la Ley de Ejecución Penal cubana faculta al Ministerio del Interior (MININT) para determinar el establecimiento donde los reclusos deben cumplir tanto las sanciones como la prisión provisional, organizaciones de derechos humanos y juristas independientes señalan que esta práctica es abusiva.

Trasladar a un recluso en prisión provisional —quien aún goza de la presunción de inocencia— a una provincia distante obstaculiza severamente su defensa al dificultar el contacto con su abogado.

Asimismo, constituye un castigo indirecto para los familiares: en el caso de Arzuaga, lo distancia a más de 120 kilómetros de su hogar, sometiendo a su familia a un desgaste físico y económico intenso para poder visitarlo y proveerle alimentos o insumos básicos.

Del mismo modo, expertos advierten que confinar a una persona sin condena en una cárcel de máxima seguridad, y específicamente en un pabellón de alta peligrosidad, representa una grave violación al debido proceso.

La adolescente relató el hostigamiento constante y las agresiones físicas que padece su padre, tanto por parte de reos comunes como de los propios guardias, en un ambiente de extrema violencia:

"Le meten los presos, le meten los guardias, lo tienen en un lugar donde solo hay personas que han matado. Esas mismas personas lo apalean y él no puede reclamar porque lo que se busca es una causa peor. Está muy delgado, porque no come, porque le quitan su comida. La está pasando muy mal, tengo miedo de que le pase algo a mi padre, temo por la vida de mi padre".

El matrimonio opositor de Ariel Arzuaga Peña y Yaquelín García Jaén enfrenta cargos de "propaganda contra el orden constitucional". Según una carta de la Fiscalía Provincial de Granma —en respuesta a una reclamación presentada por la hija de la pareja—, las autoridades los acusan de haberse incorporado, en una "fecha no precisada, pero antes del 5 de noviembre", a Cuba Primero.

El documento oficial tacha a este proyecto de "contrarrevolucionario" y alega que recluta a personas "para realizar acciones de incitación a hechos de desórdenes públicos", formar grupúsculos y "lograr derrocar al gobierno".

Mientras el proceso legal sigue paralizado y las garantías penales continúan bajo cuestionamiento, la familia de Arzuaga Peña responsabiliza directamente a los mandos del MININT por la integridad física y la vida del opositor en la cárcel de Boniato.