Sumario
- Los Medias Rojas de Boston fueron barridos por los Yankees de Nueva York en la serie de comodines de la Liga Americana, en gran parte por las decisiones del manager Chad Tracy de sacar temprano a sus abridores en dos juegos consecutivos.
- En ambos partidos, Tracy retiró a sus lanzadores cuando el duelo aún estaba cerrado, y el bullpen de Boston terminó colapsando ante una ofensiva de Nueva York que funcionó incluso sin Aaron Judge.
Dice un viejo refrán que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra.
El manager de los Medias Rojas de Boston, Chad Tracy, cometió el mismo error por segundo día consecutivo, y su equipo fue eliminado por barrida por los Yankees de Nueva York en serie de comodines de la Liga Americana.
Tal como hizo en el primer juego con el zurdo Payton Tolle, Tracy se apresuró en sacar a su as derecho Sonny Gray el miércoles, cuando el partido estaba cerrado y el abridor apenas llevaba 70 pitcheos, por la nueva teoría sabermétrica de no enfrentar tres veces a la alineación rival.
Por segunda noche consecutiva, el remedio fue peor que la enfermedad, y el bullpen de Boston implosionó ante una ofensiva de los Yankees que lució imparable, a pesar de no contar en sus filas con el lesionado Aaron Judge.
"Creo que soy el mejor lanzador de la Liga Americana al enfrentar el orden de bateo por tercera vez. Creo que eso es un hecho", dijo Gray en conferencia de prensa después del encuentro. "Me habría gustado que confiaran en mí en ese momento", añadió.
"Me sentí bien. Me sentí con fuerza y preciso. Creo que me conectaron un jonrón solitario y luego algunos sencillos, pero sentí que me mantuve atacando todo el tiempo", continuó el serpentinero. "Estoy frustrado, sin duda. Ya sabes, no estaba listo para que esto terminara. Hay muchas emociones", agregó.
En el primer juego, con el marcador 1-0 favorable a los Yankees en el quinto inning, Tracy retiró al abridor Tolle con 83 envíos y trajo al también zurdo Erik Miller para enfrentar a Ben Rice, quien lo recibió con un bambinazo por el jardín central.
El miércoles, también con la pizarra 1-0 en el quinto, volvió a traer a Miller y los bateadores zurdos Cody Bellinger y Luis García Jr. le sonaron cohetes consecutivos.
El primera base Willson Contreras tampoco escondió la frustración por la decisión del manager.
"No basta con tener talento, datos u ordenadores que te digan qué hacer, porque esto es béisbol. Los datos están para ayudarnos, pero al final del día necesitas experiencia y veteranos para ganar partidos", expresó el veterano Contreras, uno de los indiscutibles líderes dentro del clubhouse de los Medias Rojas.
Con la excepción del lanzallamas cubano Aroldis Chapman, que retiró el octavo episodio de 1-2-3, con escón de ponches, el cuerpo de relevistas de Boston, que había sido el mejor en la temporada regular, permitió 14 de las 18 carreras que anotó Nueva York en los dos juegos.
Por cierto, con esa actuación, Chapman se convirtió en el primer cubano en ver acción en diez postemporadas, que incluyen dos anillos de Serie Mundial en 2016, con los Cachorros de Chicago, y 2023, con los Rangers de Texas.
Tracy dirigía la sucursal del Triple A de Boston en Worcester, cuando fue ascendido de manera interina a la dirección del equipo el 25 de abril, tras el despido de Alex Cora.
En ese momento, los Medias Rojas jugaban para récord de 9-17 y el mentor sustituto los llevó a ganar 77 de los siguientes 135 partidos, para terminar con 86-75 y meterlos en la postemporada.
La gerencia lo premió quitándole el título de interino y dándole un contrato por tres temporadas, hasta el 2029, con una opción del equipo para el 2030.
Pero al ver cómo se manejó en su breve paso por los playoffs, los fanáticos de Boston se preguntan quién se apresuró más, si Chad Tracy en sacar a sus pitchers abridores en los dos juegos contra los Yankees, o el equipo al concederle la responsabilidad de dirigir al equipo por tres años que ahora parecen una eternidad.