Sheinbaum explora oportunidades de inversión en Cuba

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, habla en el foto "En Defensa de la Democracia", en Barcelona, el 18 de abril.

Sumario

  • El Gobierno de México evalúa inversiones en Cuba tras la reciente medida del régimen cubano, que ahora permite capital extranjero incluso en el privado.
  • La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que empresas mexicanas podrían participar en proyectos privados o mixtos.

El Gobierno de México explora las posibilidades de inversiones en Cuba en medio de lo que ha calificado como una “apertura económica” del régimen de La Habana para atraer capital extranjero, informó el lunes la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum en su habitual conferencia de prensa.

“Cuba abrió su economía. Fue una decisión que tomó el Gobierno cubano hace algunas semanas, de tal manera que ellos tenían la apertura para ciertos sectores, como por ejemplo, turismo, pero ahora han decidido abrir todavía más la economía”, aseguró la mandataria mexicana.

A mediados de marzo pasado, la dictadura informó sobre varios cambios en la normativa nacional en materia comercial para autorizar la inversión de capital foráneo en el incipiente sector privado de la Isla, principalmente por parte de nacionales cubanos en el exterior sin una residencia efectiva en el país.

Las medidas, anunciadas por el nuevo hombre fuerte del régimen, el primer viceministro Oscar Pérez-Oliva Fraga, ministro del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, buscan abiertamente la inyección de moneda fuerte en la maltrecha economía cubana, que sigue controlada por el Estado cubano.

Decisiones similares en el pasado, como durante el deshielo del presidente Obama, demostraron que las inversiones en Cuba no tienen las garantías de retorno de ganancias o, al menos, de recuperación del capital invertido, pues los mecanismos legales están supeditados directamente al Partido Comunista.

No sería la primera vez que la dictadura “abre” oportunidades comerciales a extranjeros y permite la entrada de inversionistas para luego, por una medida política, cerrar las puertas y dejar fuera del negocio al “capitalista inversor”. Sin embargo, el Gobierno mexicano tendría una visión diferente.

Para la presidenta Sheinbaum, la decisión también abriría las puertas a los mexicanos. “Eso significa que puede haber inversiones en Cuba de empresas privadas o de cooperación con empresas mixtas. Entonces, estamos trabajando en ello y viendo qué posibilidades de desarrollo hay”, precisó.

Sin embargo, también anunció que su Gobierno sigue buscando las vías para incrementar las ayudas humanitarias a la Isla, a través de entidades gubernamentales como la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID).

En este sentido, la presidenta mexicana destacó el trabajo realizado por Alejandra del Moral Vela, directora ejecutiva de la entidad. “Ha estado en contacto con los cubanos, está haciendo un excelente trabajo. Se ha encargado de todo el envío de la ayuda humanitaria”, aseguró.

“Incluso ya se abrió en Cuba una sede, digamos, para poder facilitar la llegada humanitaria y se ha estado trabajando en el envío tanto de alimentos como de otros insumos que requiere el pueblo cubano”, informó Sheinbaum, que ha defendido sus políticas de acercamiento al régimen cubano.

Recientemente, durante la cumbre de gobernantes de izquierdas en España, la mandataria mexicana propuso “una declaración en contra de la intervención militar en Cuba. Que el diálogo y la paz prevalezcan” y recordó, nuevamente, el apoyo de México al naciente régimen de Fidel Castro en los años 60.

“Hemos sabido sostener sus principios incluso en soledad, cuando alzamos la voz contra el bloqueo a Cuba en 1962 mientras otros guardaron silencio. Hasta la fecha creemos, hablando de esa pequeña isla del Caribe, que ningún pueblo es pequeño, sino grande y estoico cuando defiende su soberanía”, aseguró.

Sheinbaum heredó las políticas de ayuda humanitaria y comerciales de su predecesor y mentor político, Andrés Manuel López Obrador, y durante su Administración incluso aumentó los envíos de petróleo, a pesar de las críticas de opositores y congresistas republicanos del sur de la Florida.

Solo después de la emergencia nacional declarada por el presidente Donald Trump frente al régimen a finales de enero, el gobierno de Sheinbaum detuvo el suministro de combustible a la Isla, pero buscó formas de hacer llegar ayudas de insumos a la Isla y para ello utilizó busques de la armada mexicana.