Seguridad del Estado cita a activista por pintadas contra el gobierno en municipio de Colón

El ex preso político Lázaro Díaz

Sumario

  • La aparición de pintadas antigubernamentales en Colón ha desatado una ofensiva de acoso e interrogatorios contra opositores reconocidos, en un clima de creciente tensión social.

El régimen cubano ha intensificado la investigación y el acoso contra opositores reconocidos en el municipio matancero de Colón, tras la aparición de una serie de pintadas antigubernamentales que han sacudido la tranquilidad de la localidad desde principios de marzo de 2026.

Ante la falta de sospechosos, la Seguridad del Estado ha comenzado a citar y tratar de intimidar a los activistas locales para intentar adjudicarles la autoría de los hechos.

Uno de ellos, el ex prisionero político Lázaro Díaz, citado la semana pasada, relató cómo fue sometido a un interrogatorio de casi dos horas por parte de cinco oficiales.

"Me acusaron directamente de los carteles que aparecieron en el mercado. Quisieron obligarme a hacer una prueba de caligrafía y a tomarme las huellas dactilares, pero me negué", afirmó.

Los mensajes, que incluyen consignas como "Abajo la dictadura" y "Patria y Vida", así como expresiones de apoyo a Estados Unidos, aparecieron de forma anónima durante la madrugada en fachadas de tiendas y espacios públicos estratégicos.

Según Díaz, los oficiales utilizaron un argumento de exclusión para incriminarlo: "Me dijeron que en Colón solo quedábamos ‘cuatro disidentes’ y que, por tanto, nosotros teníamos que ser los responsables".

Díaz espetó a los militares que su visión era limitada: sostuvo que los cuatro disidentes identificados son apenas una muestra de los miles de opositores que residen en Colón.

A pesar del despliegue policial y las citaciones, las autoridades no han emitido un informe oficial sobre los responsables ni han confirmado detenciones formales vinculadas a los grafitis. El activista interrogado informó que, antes de ser liberado, intentaron obligarlo a firmar un "acta de advertencia", documento que también rechazó.

Los carteles de Colón se suman a una ola de protestas populares reportadas en diversas zonas de la isla durante el último mes, evidenciando una tensión social creciente que el aparato de Seguridad del Estado intenta contener mediante el hostigamiento a figuras opositoras ya marcadas por el sistema.