Rubio pide unidad al G20 para hacer frente a amenazas comunes

Secretario de Estado Marco Rubio durante su participación en el G20 en Atlanta.

Sumario

  • El secretario de Estado Marco Rubio defendió ante el G-20 en Atlanta una agenda centrada en el crecimiento económico, la seguridad energética, la protección de las rutas marítimas y la cooperación internacional en suministros, minerales estratégicos y seguridad alimentaria.

A continuación, un editorial que refleja los puntos de vista del Gobierno de los Estados Unidos:

En Atlanta, Georgia, sede de la reciente reunión de ministros de Asuntos Exteriores del G-20, se respira un ambiente de dinamismo, prosperidad y energía creativa. “Esto no es casualidad”, afirmó el secretario de Estado Marco Rubio.

Es el resultado directo de una serie de decisiones destinadas a proporcionar a sus empresas, emprendedores y ciudadanos las bases económicas, las infraestructuras y el marco normativo necesarios para liberar el potencial de su población.

La economía del futuro que los estadounidenses están construyendo por todo el país también puede ser cosa de sus socios económicos del G-20, señaló el secretario Rubio.

“Redunda en interés de la seguridad económica y nacional de Estados Unidos que seamos líderes en el sector energético, que contemos con cadenas de suministro sólidas, que eliminemos los obstáculos normativos que frenan el crecimiento y que lideremos el avance de la superinteligencia y otras tecnologías emergentes fundamentales”, declaró el secretario Rubio.

También es misión del presidente Donald Trump que las naciones del G20 se centren en cuestiones fundamentales de política económica. Queremos poner en práctica soluciones prácticas que ofrezcan resultados reales, afirmó el secretario Rubio.

Una de las principales cuestiones abordadas fue la libertad de navegación. El paso seguro de los buques por aguas internacionales es vital para el sustento del mundo. “Ahora vivimos en un mundo en el que el régimen iraní ataca de forma activa y abierta a los buques comerciales. El Mando Central y Estados Unidos han realizado una labor extraordinaria protegiendo este tráfico marítimo”, declaró el secretario Rubio.

En la actualidad, la cantidad de combustible que atraviesa el estrecho de Ormuz es comparable a la que se transportaba antes del conflicto; no obstante, señaló el secretario Rubio, “hemos tenido que defender estos buques de drones y misiles casi todas las noches”. También se han producido ataques en Bab al-Mandeb, así como actos de coacción hostil en el mar de China Meridional, el estrecho de Taiwán y otros lugares, lo que pone en peligro las economías.

Una de las consecuencias más graves de que las rutas marítimas sean objeto de ataques o coacción es el deterioro de la seguridad alimentaria, advirtió el secretario Rubio. “Cuando la energía, los fertilizantes y los productos agrícolas no pueden llegar a sus destinos, se pone en peligro la necesidad más vital para todas y cada una de nuestras naciones y para todas las naciones del mundo”.

Aunque todos los miembros del G-20 coincidieron en que existe un problema en relación con los minerales críticos, aún queda trabajo por hacer para alcanzar un acuerdo sobre soluciones colectivas.

Los retos económicos son complejos y están interrelacionados, señaló el secretario Rubio. “Dado que todos nos enfrentamos a estos retos, debemos trabajar juntos para abordarlos”.