A continuación, un editorial que refleja la postura del Gobierno de los Estados Unidos:
Venezuela tiene dos opciones respecto a su futuro político y económico, declaró el secretario de Estado Marco Rubio.
"La primera opción es entrar verdaderamente en un periodo de reconciliación y reforma, de modo que puedan celebrarse elecciones que den lugar no solo a un gobierno elegido democráticamente, sino a una república duradera. Y eso les brinda la oportunidad de prosperar económicamente". Además, muchas de las 6 a 7 millones de personas que han huido podrían regresar y volver a vivir en su país.
"La forma de lograrlo pacíficamente es a través de un proceso, y es precisamente el que hemos establecido".
De hecho, Venezuela acaba de completar su cuarta ronda de conversaciones sobre el proceso de transición y reconciliación. "La alternativa —advirtió el secretario Rubio— será la violencia y el conflicto armado dentro del país, o volver a la situación en la que han estado durante los últimos 20 años, lo cual no ha sido bueno para el pueblo de Venezuela".
"Por lo tanto, desde nuestro punto de vista, este es el único proceso; es la única opción sobre la mesa. Este proceso tiene que funcionar", afirmó el secretario Rubio.
"Mi interés aquí es garantizar que Venezuela pueda contar con una república funcional, con un sistema de leyes donde exista una oposición, pero también un partido mayoritario; donde la gente acuda a votar cada cuatro años... para elegir una nueva Asamblea Nacional y nuevos presidentes... y donde haya una economía con oportunidades para prosperar".
"Y quiero que todo esto suceda sin derramamiento de sangre", concluyó el secretario Rubio.
"Quiero que todo eso suceda sin una guerra civil. Quiero que todo eso ocurra sin volver a caer en un ciclo interminable de sanciones y amenazas. [...] Estamos tratando de darle a ese proceso la oportunidad de funcionar, y este es el punto en el que más cerca hemos estado de lograrlo".
Sin embargo, para celebrar elecciones libres y justas, es necesario reemplazar la infraestructura actual, la cual fue diseñada por el régimen de Nicolás Maduro para manipular los comicios. No es posible realizar una elección legítima en Venezuela cuando el Consejo Electoral está controlado por personas leales a un solo bando. Tampoco puede haber una elección legítima con un Tribunal Supremo totalmente politizado y dispuesto a dictaminar que cualquier medida que el régimen desee es legal. La infraestructura electoral debe reformarse con rapidez, conforme a los plazos que hemos establecido, señaló el secretario Rubio. "Y creo que estamos logrando avances reales en ese sentido".
El objetivo de Estados Unidos sigue siendo brindar a Venezuela la mejor oportunidad posible para consolidar una república duradera.