Renuncia de El Ciervo Encantado marca nuevo episodio de resistencia artística en Cuba

Grupo de teatro El Ciervo Encantado

La compañía ha sido un referente del teatro experimental y de investigación, abordando temas incómodos para el régimen y enfrentando repetidos episodios de censura.

La emblemática compañía de teatro experimental y laboratorio artístico en Cuba, El Ciervo Encantado, renunció y se desvinculó laboralmente del Centro de Teatro de La Habana (CTH), del Consejo Nacional de Artes Escénicas (CNAE) y del Ministerio de Cultura (MINCULT).

Las actrices Nelda Castillo, fundadora y directora; y Mariela Brito, teatróloga, apoyadas por el resto de los artistas que integran el grupo, informaron en un breve comunicado que no seguirán sometiendo sus obras “a las normas, regulaciones y mecanismos de evaluación y aprobación practicados por estas instituciones”.

En la declaración, añadieron que El Ciervo Encantado no radicará más en la sede de Línea y 18 en el Vedado, de la capital cubana.

“Lo que ha pasado con El Ciervo Encantado es algo que se veía venir y creo que hay que tener en cuenta que, dentro de un régimen totalitario, como es el cubano, estos ciclos de censura, de exclusión, de persecución, de cierre de las posibilidades para el arte y para los artistas de expresarse libremente, son procesos cíclicos dentro del totalitarismo”, dijo a Martí Noticias, la curadora de arte y activista Anamely Ramos, especialista del independiente Observatorio de Derechos Culturales (ODC).

“Estos procesos van y vienen y hay momentos climáticos de censura y también hay momentos climáticos de resistencia y así es como un poder totalitario se mantiene en el poder. El movimiento, tanto de la censura como de la resistencia nunca es en un solo sentido, y hacia arriba de manera continua, siempre es zigzagueante”.

Fundada en 1996 y considerada una de las agrupaciones más audaces del panorama escénico contemporáneo en la isla, la compañía impulsa un teatro de investigación que indaga en la identidad cultural, la memoria histórica y la realidad social cubana.

Debido a su exploración de asuntos incómodos para el régimen como la emigración, la relación con Estados Unidos y la "hipernormalización" del país, ha enfrentado censura por parte de las autoridades culturales.

“Hace mucho tiempo, después del 11 de julio, en que hubo un giro porque la gente, de manera masiva, se tiró a las calles y ellos [ el régimen] vieron el peligro real que, como catalizador, pueden tener los procesos culturales, no solo del arte, sino otros procesos que tienen que ver con la cultura de manera más general”, apuntó Ramos.

Por eso, “en los últimos años, hemos visto varias obras que han tenido que ser sacadas de cartelera, que no han podido materializarse”, señaló.

El propio grupo ha denunciado cancelaciones de obras relacionadas a los designios de instituciones estatales. Entre ellas El encargado, de Ricardo Figueredo; el documental La Habana de Fito, de Juan Pin Vilar; y el documental Existen, de Fernando Fraguela y Yulier Rodríguez.

En las redes sociales, la mayoría de los internautas manifiestan un profundo apoyo, admiración y gratitud hacia El Ciervo Encantado y hacia sus creadoras, Nelda y Mariela, resaltando la honestidad, originalidad, valentía y calidad artística del grupo.

Muchos recuerdan momentos vividos en sus presentaciones, elogian su capacidad de riesgo y su poética libre, y aseguran que seguirán acompañándolas dondequiera que continúen creando.

Un número significativo de comentarios también interpreta la decisión del grupo como un acto de coherencia, dignidad y resistencia frente a dinámicas institucionales restrictivas, a la vez que defiende la libertad artística y critica la burocracia, la censura y los obstáculos impuestos al arte independiente.

“Es totalmente legítimo, y muy valeroso, que creadoras con tanta trayectoria y con tanto compromiso también, hayan decidido separarse, ya de manera explícita, del Ministerio [de Cultura]y de toda la oficialidad, no de las instituciones cubanas”, enfatizó la experta.