Sumario
- Rodrigues-Birkett, exministra de Relaciones Exteriores de Guyana, se mantiene entre las favoritas para suceder a António Guterres en Naciones Unidas.
- La diplomática ha expresado su admiración por los dictadores Fidel y Raúl Castro, y el apoyo al cese del embargo estadounidense al régimen de La Habana.
La diplomática guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett, admiradora de Fidel y Raúl Castro, figura entre las principales aspirantes a ocupar la Secretaría General de las Naciones Unidas cuando concluya el mandato de António Guterres, el 31 de diciembre de 2026.
De acuerdo con los resultados de la tercera ronda de sondeos informales realizada por el Consejo de Seguridad el 18 de septiembre, Rodrigues-Birkett obtuvo ocho respaldos, situándose en segundo lugar entre los candidatos y muy cerca de la costarricense Rebeca Grynspan, quien encabezó la votación con nueve apoyos.
Actual representante permanente de Guyana ante la ONU, Rodrigues-Birkett fue ministra de Relaciones Exteriores y ministra de Desarrollo Amerindio de su país, además de presidir debates del Consejo de Seguridad durante la actual membresía de Guyana en ese órgano.
En enero de 2013, la entonces canciller presentó una moción en la Asamblea Nacional de Guyana para conmemorar los 40 años de relaciones diplomáticas con el régimen de Cuba. La moción, que también pedía el fin del embargo estadounidense, fue aprobada por unanimidad.
"Hablar de Cuba, de sus logros, de su resiliencia, de su enfoque en el desarrollo humano y de la inmensurable asistencia que ha dado a países hermanos y de su lugar en la comunidad internacional, no se puede hacer sin rendir homenaje al visionario, determinado y revolucionario que está detrás de todo ello, el Comandante Fidel Castro Ruiz", señaló Rodrigues-Birkett ante el Parlamento guyanés.
En un discurso abundante en halagos al régimen de La Habana, la diplomática guyanesa pidió rendir homenaje "al comandante Fidel, no solo por lo que ha hecho por Guyana, sino por la humanidad en general", y también a su hermano, el entonces gobernante de Cuba Raúl Castro Ruz, "por su liderazgo del pueblo cubano" y el apoyo brindado a Guyana. "Les deseamos a ambos una larga vida y buena salud", concluyó entonces Rodrigues-Birkett.
Su candidatura a dirigir la ONU ha sido identificada con posiciones centradas en la defensa de los derechos de los pueblos indígenas y en el fortalecimiento de la cohesión regional caribeña. También ha abogado por una mayor representación de los países en desarrollo dentro de las estructuras multilaterales.
Sin embargo, la carrera por la Secretaría General de la ONU continúa abierta. Aunque Rodrigues-Birkett y Grynspan aparecen como las candidatas mejor posicionadas, ninguna ha alcanzado todavía un nivel de respaldo que garantice superar el obstáculo más delicado del proceso: evitar el veto de cualquiera de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, Estados Unidos, China, Rusia, Francia y el Reino Unido.
Otra admiradora de los dictadores cubanos, y de régimenes totalitarios de la región como Nicaragua y Venezuela, la expresidenta chilena Michelle Bachelet, anunció este sábado el retiro definitivo de su candidatura tras una drástica caída en los sondeos del Consejo de Seguridad. Bachellet pasó el viernes del cuarto al séptimo escaño, en una consulta informal y no vinculante realizada en esa entidad de la organización mundial.
La elección líder de Naciones Unidas requiere una recomendación formal del Consejo de Seguridad, con al menos nueve votos favorables y sin vetos de los miembros permanentes. Posteriormente, la candidatura debe ser ratificada por la Asamblea General de la ONU. Analistas y observadores diplomáticos consideran que las próximas rondas de consultas serán decisivas, ya que las negociaciones geopolíticas entre las principales potencias podrían inclinar el resultado hacia alguna de las candidatas actuales o incluso abrir espacio para la aparición de un candidato de consenso de última hora.