Sumario
- La patana turca Erol Bey abandonó este lunes el puerto de La Habana en plena crisis energética y apagones prolongados en Cuba.
- La embarcación, de la empresa Karpowership, tenía capacidad para generar 63 megavatios, pero llevaba meses sin producir electricidad.
- Según reportes, solo quedaría en La Habana la Belgin Sultan, usada principalmente para alojamiento y apoyo logístico, sin aportar energía a la red.
Una patana turca abandonó este lunes el puerto de La Habana, en medio de la grave crisis energética que atraviesa Cuba y los prolongados apagones que afectan a la población, reportó primero la agencia de noticias EFE.
La embarcación, llamada Erol Bey, es una central eléctrica flotante capaz de generar electricidad y suministrarla a la red eléctrica desde el puerto. Tiene capacidad de 63 megavatios, pero llevaba varios meses sin generar electricidad debido a la falta de combustible.
Esta patana pertenece a la flota de Karpowership, una empresa turca con sede en Estambul, Turquía.
"Los problemas económicos de Cuba han afectado a los buques de energía flotantes. Según se ha informado, en estos momentos solo queda el "Belgin Sultan" en la capital, La Habana", señaló Haberdenizde, el principal medio turco de noticias marítimas.
El diario digital independiente 14ymedio reportó que la Belgin Sultan se usa principalmente para alojamiento y apoyo logístico, sin generar electricidad.
Las patanas turcas comenzaron a operar en Cuba en el año 2019 y llegaron a aportar más de 400 megavatios al sistema eléctrico nacional. En 2023 representaron aproximadamente el 23 por ciento de la generación eléctrica del país.
Hasta el momento de la publicación de esta nota, el régimen cubano no había ofrecido explicaciones oficiales sobre la salida de la central eléctrica flotante turca Erol Bey. Sin embargo, el propio ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, había reconocido anteriormente en una comisión de la Asamblea Nacional que las dificultades financieras del país impedían cumplir los compromisos de pago de estas embarcaciones.
La salida de la Erol Bey marca prácticamente el final de este sistema de generación flotante, mientras Cuba continúa enfrentando una profunda crisis energética, caracterizada por la escasez de combustible, el deterioro de sus termoeléctricas y los apagones prolongados.