Paraguay condena agresión iraní en Oriente Medio

Presidente de Paraguay Santiago Peña.

El Gobierno de la República del Paraguay emitió un comunicado en el que condena la agresión de Irán contra Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Bahrein, Kuwait y Jordania, y reafirma su solidaridad con los Gobiernos y pueblos afectados. La declaración subraya la importancia del respeto a la soberanía y al derecho internacional en la región, en medio de crecientes tensiones en Oriente Medio.

Las relaciones Paraguay‑Irán

Las relaciones entre Paraguay e Irán han sido tradicionalmente distantes y, en los últimos años, marcadas por tensiones políticas. En abril de 2025, Paraguay incluyó al Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de Irán (IRGC) en su lista de organizaciones terroristas, junto con milicias respaldadas por Teherán como Hezbollah y Hamas. Esta decisión fue presentada por Asunción como parte de su compromiso con la lucha contra el terrorismo y fue bien recibida por gobiernos como Estados Unidos e Israel.

Irán criticó duramente esta medida, calificándola de “ilegal y políticamente motivada”, y acusó a Paraguay de alinearse con políticas hostiles en su contra. Además, Paraguay ha mantenido una postura crítica sobre el programa nuclear iraní, abogando por el cumplimiento de tratados internacionales y reafirmando su compromiso con la seguridad global. Esta política exterior ha situado a Paraguay en una posición diplomática clara, alineada con países que cuestionan el papel de Irán en la región.

Paraguay en la Junta de Paz para Gaza

En paralelo, el presidente Santiago Peña participó en la Junta de Paz (Board of Peace) para Gaza, promovida por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como parte de los esfuerzos internacionales para buscar una tregua y la reconstrucción en la Franja de Gaza.

Paraguay fue invitado como miembro fundador de este consejo, en reconocimiento a su liderazgo en temas de paz y seguridad. Peña destacó la voluntad de Asunción de colaborar en soluciones duraderas para el conflicto y aportar su experiencia en procesos electorales y desarrollo.

Con estas acciones, Paraguay refuerza su compromiso con la paz, la estabilidad regional y el respeto al derecho internacional, al mismo tiempo que mantiene una postura crítica frente a políticas que considera agresivas o violatorias de la soberanía de los Estados.