Sumario
- Cientos de firmantes piden a la oposición prodemocrática cubana unificar postura ante la resolución que La Habana presentará en la ONU contra las sanciones de EEUU y buscar apoyo de democracias para rechazarla o abstenerse.
- La petición acusa al régimen cubano de usar esa votación para presentarse como víctima y ocultar la falta de elecciones libres, separación de poderes, prensa independiente, libertad sindical, pluralismo político y la represión contra presos políticos y disidentes.
El líder opositor cubano José Daniel Ferrer hizo público un llamado a la oposición prodemocrática cubana a unificar una postura frente a la resolución que el régimen de La Habana presentará ante la Asamblea General de la ONU a finales de octubre, con la que busca condenar las sanciones de Estados Unidos.
Los firmantes proponen elaborar un documento conjunto dirigido a la Unión Europea y sus Estados miembros, y a todos los países democráticos del mundo, para pedirles que rechacen la resolución cubana o al menos se abstengan de respaldarla.
La iniciativa hizo hincapié en que el régimen de La Habana recurre año tras año a esa votación para proyectarse como víctima ante la comunidad internacional, evitando así hacerse responsable de la ausencia de elecciones libres, la separación de poderes, las violaciones a la libertad de expresión, los presos políticos, la represión, el exilio forzado y el control económico de la élite de los Castro.
"El sufrimiento del pueblo cubano no es resultado de las sanciones estadounidenses. Es consecuencia de una mentalidad criminal, totalitaria y destructiva: la mentalidad de Fidel y Raúl Castro, continuada por Miguel Díaz-Canel, la alta dirección del Partido Comunista, los jefes militares y los organismos represivos", destaca la publicación.
El documento enfatiza en que "las sanciones estadounidenses pueden compararse con la quimioterapia necesaria para combatir un cáncer peligroso", que aunque "puede tener efectos dolorosos", no debe confundirse con la enfermedad que busca erradicar.
El cáncer cubano es la dictadura: su origen está en el totalitarismo, la represión, la corrupción y la ausencia de derechos.
En ese sentido, advierten que cualquier país que vote a favor de la resolución cubana termina legitimando la propaganda oficial del régimen.
La propuesta plantea una estrategia que mantenga sanciones selectivas contra el régimen, y que garantice que la ayuda humanitaria enviada a la isla no pase por los canales estatales, sino que se realice a través de las iglesias y grupos con estructuras verificables de la sociedad civil.
El texto advierte, además, que levantar las sanciones sin exigir a cambio la liberación de los presos políticos, el respeto a los derechos humanos y una apertura democrática no representaría un alivio para el país, sino una prolongación del sufrimiento de la población.
Antes del 27 de octubre, los organizadores planean impulsar una campaña internacional que incluya el envío de cartas a gobiernos y parlamentos, recolección de firmas, testimonios de víctimas y reuniones con representantes diplomáticos.
Hasta el momento de su publicación, el documento acumulaba 506 firmas, y estará disponible en un sitio web para que más personas puedan sumarse.
Esta semana, se aprobó una resolución en el Parlamento Europeo que condena las violaciones sistemáticas de los derechos humanos por parte del régimen cubano y pide suspender la aplicación del Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación entre la Unión Europea y La Habana.