Sumario
- Un choque verbal entre la delegación cubana y el embajador de EEUU ante la ONU, Mike Waltz, obligó a suspender temporalmente una sesión de la Asamblea General para restablecer el orden.
- El incidente estuvo acompañado por reclamos, interrupciones y golpes en las mesas por parte de representantes cubanos, lo que generó críticas de activistas y opositores dentro y fuera de la isla.
- José Daniel Ferrer, Rafael González y Manuel Cuesta Morúa calificaron de vergonzoso y poco representativo el comportamiento de la diplomacia cubana en Nueva York.
Un tenso enfrentamiento verbal registrado este martes entre la representación diplomática cubana y el embajador de Estados Unidos ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Mike Waltz, provocó la suspensión temporal de la sesión de la Asamblea General para restablecer el orden.
La jornada estuvo marcada por reclamos, interrupciones por puntos de orden y golpes sobre las mesas por parte de la delegación de la isla.
Opiniones recopiladas por Martí Noticias reflejan el rechazo de activistas y opositores cubanos, tanto en el exilio como dentro de la isla, ante la actuación de la diplomacia gubernamental en Nueva York.
Desde la sede del organismo internacional en Nueva York, el opositor exiliado José Daniel Ferrer valoró lo sucedido durante la sesión:
“Están haciendo tremendo papelazo, se están comportando de una manera vergonzosa, se comportan como lo que son: matones, puros matones de barrio”.
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Genera críticas la actuación de la representación oficial de Cuba en la ONU
Por su parte, el joven activista Rafael González, en entrevista desde la provincia de Holguín, expresó su inconformidad con el desempeño de la delegación de la isla:
“Me sentí bastante abochornado y creo que no nos representan para nada, que no tenía sentido ninguno. Porque fueron a hablar de la misma bobería que siempre hablan, así en buen cubano, a denunciar un bloqueo que son ellos mismos los que tienen el bloqueo interno”.
En La Habana, el opositor Manuel Cuesta Morúa analizó el incidente y cuestionó la postura de los representantes del regimen de La Habana ante la discrepancia política:
“El comportamiento desfazado del Estado cubano frente al disentimiento, frente a la opinión ajena, frente a la libertad de expresión. Siento realmente pena ajena con este asunto, no por repetido deja de ser en términos, digamos, políticos y en términos de decencia, deja de ser asombroso utilizar la levita para atacar a la opinión ajena, por mucho que uno disienta, no parece un acto civilizatorio, sino un gesto de hipocresía”.
Cuesta Morúa lamentó además la implicación directa de los niveles más altos de la diplomacia cubana en los altercados dentro de la sede de la ONU:
“Esa no es la imagen de Cuba definitivamente, aunque lo que asombra también desde una perspectiva, digamos, política y diplomática es que fue al más alto nivel de Estado, ministro de Relaciones Exteriores en una pérdida de compostura que de alguna manera dice muy poco de la capacidad política y diplomática del país”.
Tras los altercados diplomáticos de la víspera, la Asamblea General de la ONU votó este miércoles la resolución que solicita el fin del embargo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos contra Cuba. El documento no vinculante fue aprobado con un resultado de 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones.
Las 25 abstenciones y los 17 votos en contra redujeron el número de apoyos a la resolución a 130 países, en contraste con años anteriores en los que el documento alcanzaba cerca de 190 votos a favor
Durante el debate previo a la votación, la representación de la isla sostuvo que las sanciones estadounidenses constituyen el principal obstáculo para el desarrollo socioeconómico del país. En contraste, la delegación estadounidense argumentó que la crisis económica y social interna en Cuba es consecuencia de las políticas de gestión aplicadas por el propio régimen cubano.