Sumario
- El lauro fue entregado formalmente, a fines de octubre, por el embajador francés en Cuba, Raphaël Trannoy, durante el cierre de la 27.ª edición del Festival de Cine Francés en La Habana.
- Para el ODC, la directora se ha comportado más como una "comisaria cultural" que como una gestora académica abierta al diálogo.
El Observatorio de Derechos Culturales (ODC) condenó públicamente la reciente entrega de la Orden de las Artes y las Letras de Francia a la directora de la Escuela Internacional de Cine y Televisión (EICTV) de San Antonio de los Baños, Susana Molina.
El lauro fue entregado formalmente, a fines de octubre, por el embajador francés en Cuba, Raphaël Trannoy, durante el cierre de la 27.ª edición del Festival de Cine Francés en La Habana.
Si bien el reconocimiento pretendía destacar la labor institucional de Molina en la promoción del cine galo y el intercambio cultural bilateral, sectores críticos denuncian que la distinción ignora los graves conflictos internos y las denuncias de censura que han marcado su gestión al frente de la reconocida escuela de cine.
Anamely Ramos, especialista del observatorio, calificó la distinción como "lamentable" y señaló que, desde que Molina asumió la dirección interina de la institución, su administración ha estado envuelta en polémicas constantes.
"Desde que asumió la presidencia interina de esta institución, ha estado involucrada en numerosos episodios, no solo de censura, sino también de bloqueo de críticas y de comunicación con estudiantes, con colegas, por situaciones súper delicadas que se han producido en esa escuela en los últimos años y desde 2023 para acá, que es el momento en que ella asume la dirección de la escuela", indicó.
Ramos recordó que el mandato de Molina comenzó en medio de un clima de tensión generado por la censura del documental del realizador Juan Pin Vilar. A ello se sumaron las fuertes críticas por la respuesta institucional ante una investigación publicada en 2024 por el medio independiente El Estornudo, la cual reveló múltiples episodios de violencia sexual y de género dentro del campus.
Para el ODC, la directora se ha comportado más como una "comisaria cultural" que como una gestora académica abierta al diálogo.
"No sólo es una directora que no ha resuelto los problemas fundamentales que enfrenta esta institución, sino que además se ha mostrado justamente como una comisaria cultural, se ha mostrado no abierta a las críticas, al diálogo, a presentar datos y soluciones concretos y a largo plazo", apuntó Ramos.
Además de los cuestionamientos por el manejo de las denuncias de abuso y la limitación de la autonomía artística y académica del alumnado, la gestión de Molina ha enfrentado un creciente descontento interno debido a las precarias condiciones de vida en la EICTV. Durante los últimos cursos, estudiantes y miembros de la comunidad académica han reportado problemas en la alimentación, insalubridad y un deterioro general de la infraestructura del campus ubicado en la provincia de Artemisa.
Desde la perspectiva de las organizaciones independientes, el respaldo diplomático de Francia a una funcionaria vinculada a estas controversias funciona como un mecanismo de validación oficial.
"Esta condecoración la leemos como un lavado de cara de este tipo de instituciones culturales cubanas que han demostrado, una y otra vez, estar muy cerca del poder en Cuba, y contar no solo con el beneplácito de este poder central, sino que además han estado conectadas con numerosas instituciones y sobre todo personalidades del mundo que han lavado la cara al régimen cubano", concluyó la especialista de Derechos Culturales.