El Informe Anual 2025 de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) presta especial atención a Cuba por las serias violaciones, masivas y sistemáticas de derechos humanos y por una grave violación de los elementos fundamentales de la democracia representativa.
Lo más importante del Capítulo IV-B sobre Cuba es que la Comisión determina que estas violaciones están derivadas de un modelo político de partido único que viola los elementos fundamentales de la democracia representativa.
La entidad de la Organización de Estados Americanos (OEA) aparte de criticar el monopolio del Partido Comunista de Cuba, señala que no hay elecciones libres, no existe pluralismo político ni separación de poderes.
En ese país comunista la justicia está subordinada al poder político lo que genera una represión sistemática contra disidentes, opositores, activistas, periodistas y defensores de derechos humanos.
Entre las violaciones masivas y sistemáticas de derechos humanos la CIDH alerta sobre las personas privadas de libertad, el alto número de presos políticos, las detenciones arbitrarias y las pésimas condiciones del sistema carcelario.
La investigación sobre Cuba fue posible por el monitoreo remoto y el trabajo de fuentes de la sociedad civil independiente consultadas por la Comisión. Por ello, el informe subraya que no ha sido posible realizar una visita in loco debido a la negativa del Estado cubano, por lo que esta es una recomendación urgente que hace a La Habana para avanzar en el cumplimiento de obligaciones internacionales.
La CIDH lamenta la ausencia total de datos oficiales actualizados sobre la población penitenciaria, apuntando que las últimas cifras oficiales son de 2012, lo que contrasta con estimaciones independientes que indican una de las tasas de encarcelamiento más altas del mundo.
El reporte anual señala múltiples violaciones a la libertad de expresión, citando entre lo más grave la represión de protestas sociales, las restricciones al acceso a Internet y las violaciones a la libertad religiosa.
Por otra parte, la CIDH recuerda que el régimen de La Habana mantiene un mecanismo de criminalización, amenazas, hostigamiento y acoso judicial a periodistas independientes, que incluye varios casos de exilio forzado para muchos comunicadores.
El Informe Anual recuerda la vulneración de los derechos económicos, sociales y culturales y hace especial énfasis en la crisis económica grave, la escasez de alimentos, medicinas, agua y servicios básicos, los problemas en el sistema de salud, la precariedad laboral y la ausencia de libertad sindical.
La CIDH urge al Estado cubano a adoptar reformas estructurales que permitan avanzar hacia un sistema democrático pluralista con elecciones libres, independencia judicial y respeto al Estado de derecho.
En materia de personas privadas de libertad, recomienda la liberación inmediata de todas las personas detenidas por motivos políticos, la mejora sustancial de las condiciones carcelarias, y la creación de mecanismos independientes de prevención de tortura.
Respecto a las libertades fundamentales, exige garantizar el pleno ejercicio de la libertad de expresión, prensa, reunión y asociación, cesar las detenciones arbitrarias, amenazas y actos de hostigamiento contra periodistas y activistas, respetar el derecho a la protesta social y asegurar el acceso universal y sin restricciones arbitrarias a internet.
En el ámbito económico y social, llama a garantizar el acceso igualitario a alimentos, medicinas, agua, energía y servicios básicos, con especial atención a los grupos en situación de vulnerabilidad (mujeres, personas LGBTI, afrodescendientes, personas mayores, con discapacidad y en contexto de movilidad humana).
Finalmente, recomienda eliminar las restricciones a la libertad de movimiento y facilitar el retorno seguro de los nacionales, así como adoptar medidas concretas de protección contra la violencia y la discriminación.
Estas recomendaciones buscan el cese urgente de la represión y la adopción de cambios democráticos profundos en el país.