Brasil: Más allá de los médicos cubanos

BRA303. BRASILIA (BRASIL), 24/08/2013.- Médicos cubanos llegan hoy, sábado 24 de agosto de 2013, al aeropuerto de Brasilia. La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, anunció a inicios de julio pasado un programa para incorporar médicos extranjeros a la san

Brasil - La opinión pública brasileña, así como los exiliados cubanos residentes en el exterior, han sido objetivos de interés para las noticias relacionadas con la contratación por parte del gobierno de Brasilia de miles de médicos cubanos para actuar en ese país a rebeldía de las organizaciones médicas del Coloso Sudamericano. La justificativa expresada por el ministro de salud pública del actual gobierno de Brasilia no puede ser más noble –en apariencias-- llevar médicos extranjeros a los municipios donde los médicos brasileños actualmente no ejercen. Sin embargo, ¿cuál es el fondo real de la cuestión?

El actual gobierno brasileño de la presidenta Dilma Rousseff, del izquierdista Partido de los Trabajadores, PT, al igual que el anterior gobierno de Lula da Silva, también del PT, siempre estuvieron interesados en --más que colaborar-- asociarse de manera político-económica a la dictadura cubana, con la perspectiva de apoyar la isla en su diferendo con Estados Unidos y de alguna forma, disuadir al mando cubano con vistas a ejecutar cambios dentro de Cuba, que le permitieran a Brasil tener una influencia determinante en el futuro económico cubano, para tornar la isla una plataforma productiva que le diera ventajas geopolíticas futuras en el comercio y las relaciones con EUA, cuando los cambios a un "socialismo democrático" tuvieran los éxitos esperados y EUA readmitiera a la isla en su esquema geopolítico-comercial, para lo cual Brasil desde luego ofrecería sus buenos oficios, ya instalado convenientemente dentro de la isla.

Es dentro de este plan global a medio y largo plazo, que durante el gobierno de Lula da Silva se negoció con los hermanos Castro para hacer un inversión multimillonaria en el puerto del Mariel, que solamente tiene sentido para un futuro asociado al retorno de las relaciones comerciales cubanas con los Estados Unidos. Brasil ha invertido mil millones de dólares en el Mariel, el punto de la costa cubana más cerca de EUA, lo cual nos indica los objetivos reales brasileños, materializando la estrategia del Gigante Sudamericano para influir decisivamente en toda Latinoamérica, afirmándose así como una potencia continental.

Ya el anterior Canciller brasileño, Celso Amorín, había visitado la Habana durante el gobierno de Lula da Silva, declarando que “Brasil quería ser, no el segundo ni el tercero, sino el primer socio de Cuba” en momentos que la Venezuela de Chávez ocupaba ese lugar, aseveración corroborada con la inversión logística gigante que entonces comenzaba a materializarse en Mariel, hoy en fase muy adelantada.
Como Hugo Chávez --el principal competidor de Brasil en el afán de monopolizar a Cuba-- salió definitivamente de la escena y sus sucesores no auguran ningún futuro a largo plazo para los hermanos Castro, enviaron poco después del fallecimiento de Chávez a su Canciller al Brasil, para analizar las variantes de apoyo que pudieran ser implementadas, en función del plan estratégico brasileño con la isla.


De esa manera y un poco antes de estallar en todo Brasil la tormenta social de protestas y rechazo a la política y los políticos en general (así decían las consignas) en Junio pasado a lo largo y ancho de la geografía brasileña, ya se había materializado la mencionada visita del actual Canciller cubano Bruno Rodríguez a Brasilia, como resultado de la cual se anunció entonces por ambos gobiernos, que la isla enviaría, antes de terminar el año, 6 mil médicos cubanos al Brasil para un plan similar al ejecutado en la Venezuela de Chávez.

De esta manera, Cuba recibiría unos 208 millones de dólares por año, en un convenio de tres años, totalizando unos 620 millones de dólares en dinero fresco, que el gobierno brasileño repasaría a los hermanos Castro a corto plazo, en momentos que el gobierno de Venezuela solamente puede enviar el petróleo comprometido, pero no dinero fresco, debido a las dificultades productivas propias, la necesidad de aumentar las importaciones de alimentos y de la incompetencia del gobierno de Maduro, lo que se sumó a la baja de las exportaciones petroleras.

BRA303. BRASILIA (BRASIL), 24/08/2013.- Médicos cubanos llegan hoy, sábado 24 de agosto de 2013, al aeropuerto de Brasilia. La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, anunció a inicios de julio pasado un programa para incorporar médicos extranjeros a la san

Lo expresado anteriormente no son simples suposiciones, están basadas en argumentos reales, que pasaremos a exponer:

En primer lugar, es evidente que Brasil no va a empeñar mil millones de dólares en Cuba modernizando una instalación portuaria, en el punto más cercano a las costas norteamericanas, con una base fabril y pretensiones de convertirse en zona franca, si detrás no hubiera estructurado un plan estratégico a medio y largo plazo, relacionado con el restablecimiento de relaciones diplomáticas y comerciales entre EUA y Cuba, momentos en el que Brasil y sus mercaderías ya estarían adecuadamente posicionadas.

En segundo lugar, cuando el gobierno brasileño anunció la contratación de los seis mil médicos cubanos, la opinión pública brasileña reaccionó muy negativamente, propulsado por los Colegios Médicos del país, que dudaron de la calidad de los médicos cubanos y exigieron la realización de exámenes de reválida para que pudieran ejercer. El gobierno entonces hizo un repliegue estratégico y mintió a la opinión pública, diciendo que “ya no traería a los médicos cubanos, y que sólo contratarían médicos españoles y portugueses” mientras negociaba con Cuba de manera secreta. El gobierno carioca preparó entonces el plan “Más Médicos” convidando también a médicos brasileños y de otros países a sumarse al plan.

Después de concluida la fase inicial de selecciones, Brasil anunció sorpresivamente la llegada inminente de 4 mil médicos cubanos a corto plazo. Si no hay nada oculto en ese plan, ¿por qué el gobierno brasileño mintió, engañando la opinión pública de su país para ganar tiempo, mientras negociaba secretamente los médicos con Cuba?
En tercer lugar, ¿si hay otros mil y tantos médicos extranjeros y más de dos mil médicos brasileños, todos ganando 10 mil Reales mensuales (equivalente a unos 4,200 dólares) por qué a los médicos cubanos no se les va a pagar algo en sintonía con este desembolso, poco más o menos? Adicionalmente, el ministro de salud brasileño siempre deja sin contestar la pregunta sobre el salario de los médicos cubanos. Parece claro que no se habla del salario de los cubanos porque el objetivo es “ayudar” estratégicamente a la dictadura castrista con ese repase mensual de la casi totalidad del salario comprometido.

En cuarto lugar, si los contratos de todos los médicos que trabajaran en Brasil en el plan “Más Médicos” ha sido hecho de manera directa, ¿por qué el contrato con los médicos cubanos ha sido triangulado con la Organización Panamericana de la Salud, OPS y esta a su vez con el gobierno cubano? Parece claro que de esa manera el gobierno brasileño se “limpia sus manos” ante la opinión pública de su país, diciendo que el problema del salario de los cubanos es entre Cuba y la OPS, siendo la OPS una organización internacional “seria”.

Con este plan asociado a los médicos cubanos, el gobierno brasileño cumple un doble objetivo: por un lado financia con dinero fresco a la dictadura castrista, aumentando su influencia estratégica en la isla, mientras explota como esclavos a los 4 mil médicos cubanos en consultorios de los municipios más pobres; por otro lado, coloca a 4 mil “cabos electorales” en el interior profundo del país, ya que en el próximo año hay elecciones presidenciales y la propaganda positiva en pro de la izquierda local que hagan los médicos cubanos podría compensar la pérdida de popularidad de la actual presidenta, acosada en las protestas de Junio pasado, donde la evaluación de su gobierno fue de mala a pésima.

No hay dudas de que los objetivos relacionados con llevar médicos a zonas apartadas es humanamente correcta y que los médicos cubanos no tienen individualmente absolutamente ninguna culpa de los planes de la dictadura explotándolos como esclavos modernos en contubernio con el actual gobierno brasileño. Por otra parte, y por justa que sea la aspiración brasileña de posicionarse como potencia hemisférica, los medios para lograrlo no pueden herir la ética internacional, contratando médicos como si fueran esclavos modernos, o ayudando con recursos al mantenimiento de una feroz dictadura que oprime a un pueblo hermano.

De manera qué, Cuba y los cubanos tenemos ahora ante nosotros una pretensión adicional: el gobierno brasileño queriendo influir en nuestro futuro democrático con un financiamiento a la dictadura que nos desprecia. Estos planes, que incluyen además invertir fuertemente dentro de la isla para intentar desequilibrar la balanza de la transición en favor del esquema izquierdista de Raúl Castro, pretende paliar las deficiencias que la ausencia de Chávez ha generado materialmente dentro de la isla, la que precisa urgentemente del dinero fresco brasileño como el aire que respira.