Sumario
- El Día de las Madres en Cuba llega marcado por la migración, la crisis económica y el peso que millones de mujeres sostienen cada día para mantener a sus familias.
Apagones, escasez, inflación y la incertidumbre diaria de cómo alimentar a sus hijos o sostener un hogar es la realidad de una mayoría de mujeres en Cuba este Día de las Madres.
El octavo Informe sobre el estado de los derechos sociales en la isla, del Observatorio Cubano de Derechos Humanos, reveló que el 89% de las familias cubanas sufre pobreza extrema y el 78% quiere irse o conoce a alguien que quiere irse del país. La emigración masiva ha reducido drásticamente la población de la isla y ha provocado que miles de madres vivan separadas de sus hijos, solas, aferradas a videollamadas y despedidas en aeropuertos.
Desde Cuba y Brasil, madres, activistas y creadoras vinculadas al proyecto En La Voz de Ellas compartieron con Martí Noticias testimonios marcados por el amor, el dolor, la resistencia y la nostalgia.
“Celebrar a las madres es algo que deberíamos hacer todos los días. Las madres son los seres más incondicionales de la Tierra”, expresó la actriz Aliannis Sarduy Hernández.
“Mi pensamiento está con esas madres que hoy celebran lejos de sus hijos o quizás solamente a través de una videollamada. Este mensaje es para las que se reinventan cada día, para las que luchan en silencio y sonríen a pesar del cansancio y del agotamiento”, agregó.
Desde Brasil, Yuneisi Leyva relató el dolor de vivir esta fecha lejos. “Estamos en otros países buscando oportunidades de vida. El hecho de no poder abrazarla hoy significa que estoy aquí para ayudarla de otra manera”, afirmó.
La periodista, artista y activista Iris Mariño describió lo que significapara ella esta realidad. “Ser madre en Cuba implica dolor y cansancio. Muchas veces tienes que tragarte las lágrimas para darle una sonrisa a tu familia. Implica ver a un pueblo que ya no puede más y aun así seguir pensando cómo alimentar a tus hijos, cómo llevar un plato caliente a la mesa”, señaló.
La crisis también impacta directamente la maternidad en la isla. Según cifras oficiales publicadas en 2026, Cuba atraviesa un mínimo histórico de nacimientos, acompañado por un acelerado envejecimiento poblacional y el aumento de la mortalidad infantil.
En 2025 se registraron apenas 68.051 nacimientos y la tasa de mortalidad infantil subió a 9,9 por cada 1.000 nacidos vivos, cifras que recuerdan los peores años de la década de los noventa.
Brígida Yordi también compartió un mensaje cargado de nostalgia y deseo de tranquilidad. “Sé que muchas no van a tener a nuestros hijos al lado, algunas por la migración y otras porque simplemente no pueden estar. Yo quiero descansar, dormir, sonreír, tener paz y, si es posible, amanecer con libertad”, expresó.
Por su parte, Daily Fortún Sosa recordó el enorme esfuerzo cotidiano de las madres cubanas. “Son madres que se despiertan de madrugada para encender una hornilla de carbón y preparar el desayuno de sus hijos. Madres que hacen largas colas para cobrar un salario que no alcanza. Madres que despiden a sus hijos en aeropuertos porque sienten que en Cuba no existe futuro”, dijo.
Ese testimonio coincide con los resultados del informe En Cuba hay hambre. Encuesta de seguridad alimentaria 2025, publicada recientemente, que reflejó el impacto de la crisis en la vida diaria de las familias cubanas.
La investigación señaló que el 94,9% de los encuestados aseguró haber perdido capacidad para comprar alimentos en el último año. El 99% de los participantes percibió desabastecimiento de productos esenciales.
Daily Fortún Sosa dedicó unas palabras a las madres de presos políticos y a las mujeres encarceladas por motivos políticos. “Si pudiera regalarles algo a todas ellas, sería un país libre, una Cuba democrática donde sus hijos puedan vivir con dignidad”.
A las dificultades económicas se suma además la violencia de género. Organizaciones independientes han documentado decenas de feminicidios en Cuba durante el último año y continúan denunciando la ausencia de una ley integral contra la violencia hacia las mujeres y la falta de refugios públicos para víctimas.
A pesar del dolor, la distancia y las dificultades, todas las voces coincidieron en un mismo deseo: una Cuba libre, digna y con futuro para sus hijos.
Basado en testimonios compartidos para Martí Noticias desde el proyecto En La Voz de Ellas.