Libertad bajo asedio: opositor Maykel Mediaceja sale de prisión tras casi 9 años de condena

El activista recién liberado, Maikel Mediaceja Ramos.

Sumario

  • El activista Maykel Mediaceja Ramos, miembro de la UNPACU, fue liberado tras cumplir íntegramente una condena de ocho años y siete meses en régimen de severidad.
  • Desde su celda, el opositor denunció condiciones infrahumanas en las cárceles de Boniato y La Caoba, incluyendo golpizas y falta de atención médica.
  • Pese al deterioro físico, Mediaceja reafirmó su compromiso político y declaró que seguirá luchando por la democracia en Cuba.

Tras cumplir una sanción íntegra de ocho años y siete meses en régimen de severidad, el activista Maykel Mediaceja Ramos, integrante de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), recuperó su libertad este martes.

Sin embargo, sus primeras declaraciones tras cruzar las puertas del penal reflejan que su compromiso político permanece intacto: “Yo salí de la prisión, pero no soy un hombre libre porque mi pueblo no lo es”, dijo en entrevista con Martí Noticias.

El exprisionero político denunció las condiciones infrahumanas que marcaron su paso por las cárceles de Boniato y La Caoba: Fue encarcelado en septiembre de 2017, tras un altercado en la vía pública con el jefe de una prisión donde había estado recluido previamente.

Aunque testigos y el propio activista sostienen que su respuesta ante las ofensas del oficial fue pacífica, el funcionario utilizó su cargo para procesarlo por un supuesto delito de "atentado".

El paso por el sistema penitenciario cubano ha dejado secuelas visibles en la salud del opositor. Durante su encierro, Mediaceja desarrolló quistes en el cuello y la vesícula, además de varicocele; padecimientos que no recibieron atención médica especializada entre rejas.

A esto se suma el contagio de hepatitis, una enfermedad recurrente en los penales cubanos debido, según denuncia, al consumo de agua contaminada proveniente del río Cauto. "El problema de la prisión es el problema que hay en la calle, pero mucho más agudizado", afirmó.

El activista describió un panorama sanitario crítico dentro de las cárceles, señalando brotes frecuentes de amebas y diarreas, así como un número alarmante de reclusos contagiados con tuberculosis, algunos de los cuales habrían fallecido por falta de cuidados.

Fue objeto a menudo de golpizas propinadas por la guarnición de Boniato y por los reos pertenecientes al “Consejo de Reclusos”.

Los reclamos de su familia ante la Fiscalía Militar de Santiago de Cuba, fueron desoídos. Los funcionarios prometieron esclarecer los hechos, pero nunca cumplieron. Debido a las denuncias desde la cárcel, Mediaceja no obtuvo nunca la libertad condicional.

A pesar del deterioro físico y del rigor del sistema de severidad, el miembro de la UNPACU aseguró que no abandonará su activismo. Para Mediaceja, la libertad individual carece de sentido sin un cambio estructural en el país.

"Mientras mi pueblo siga bajo los asedios de un sistema como este, yo no cesaré de buscar la instauración de la democracia", sentenció, reafirmando que su excarcelación es solo el inicio de una nueva etapa de lucha fuera de los muros de la prisión.