Sumario
- Un total de 13.414 inmigrantes cubanos presentaron solicitudes de refugio en Brasil durante el primer cuatrimestre de 2026. Esta cifra forma parte de una tendencia histórica en la que los cubanos han superado a los venezolanos como el grupo principal que solicita asilo en el país sudamericano.
La combinación de una profunda crisis energética en Cuba y la intensificación de las medidas de presión por parte de la administración estadounidense en 2026 ha vuelto a reconfigurar el destino de la migración en América Latina.
Con los accesos tradicionales hacia el norte cada vez más restringidos, miles de cubanos han fijado la mirada en una vía de escape alternativa: Brasil.
“Me tuve que ir de Cuba porque no hay futuro para la juventud. Tuve que dejar a mi hija con mi madre enferma porque no tenía ni escuela, no tienen energía, ni agua. Es miseria total”, dijo a Martí Noticias Mileydi Suárez Ariosa, que vive actualmente en Brasilia.
“Es el único país, ahora mismo, que tienen los cubanos para tener un futuro mejor", señaló Suárez Ariosa.
A diferencia de crisis migratorias anteriores donde la vía prioritaria era Estados Unidos, las restricciones en las fronteras de ese país y el cierre de programas de regularización han obligado a miles de familias a buscar rutas alternativas.
Aunque Boa Vista y Manaos reciben la primera ola de migrantes, una parte considerable continúa su camino hacia ciudades del sur de Brasil o cruza hacia naciones adyacentes como Uruguay.
“Yo salí de Cuba porque uno de mis hijos estaba en edad de Servicio Militar y yo no quería que lo pasara porque estoy en contra de la dictadura. No voy a permitir que a mi hijo me lo maltraten ni le sirva a un gobierno satánico”, enfatizó Justina Soto Rodríguez, asentada en Luziania, a unos 60 kilómetros de la capital federal de Brasil.
“Hay que salir para darles un bienestar a los muchachos. Le rogamos a Dios siempre que pueda caer esa dictadura. Estoy aquí en Brasil porque es uno de los pocos países que les abre las puertas a los emigrantes y les da papeles, aunque no sea una residencia permanente. Tenemos la oportunidad de trabajar, de estudiar”, detalló.
“No tenemos cómo agradecerle al gobierno de Trump y al secretario Marco Rubio todo lo que están haciendo por nuestro pueblo y esperemos, con el favor de Dios, que puedan completar esta misión de acabar de una vez y por toda con la dictadura”, puntualizó Soto Rodríguez.
La administración de Donald Trump ha ampliado durante 2026 las sanciones económicas contra el régimen de La Habana, así como a organizaciones vinculadas al aparato represivo, mientras el presidente insiste en que "habrán muchos cambios" en los próximos meses.
Pese a las esperanzas de un cambio de sistema en la isla, para muchos cubanos la supervivencia inmediata y el futuro familiar son prioridades que superan las expectativas políticas.
“Mi esposo está preso y yo estoy prácticamente presa también”, indicó desde Güines, Mayabeque, Maibol González García, esposa del preso político Noslen Ayala García, quien asegura que pretende emigrar “para poder ayudar a su familia”.
“Si cambia el régimen de este país, no me iría a ningún otro país. Yo lo que no soporto es este régimen, que no me ayuda ni en salud ni en nada. Si cambiara, nunca me iría de este país”.
La travesía hacia Brasil no es sencilla ni exenta de riesgos. Al no requerir visado en países puente como Guyana o Surinam, muchos cubanos inician su trayecto volando desde La Habana hacia Paramaribo o Georgetown.
A partir de allí, la travesía se transforma en un recorrido por tierra y ríos a través de rutas selváticas hasta llegar al estado fronterizo de Roraima, en el norte del territorio carioca.
Para facilitar el cruce hasta Brasil se han fortalecido redes de tráfico de personas, los conocidos coyotes, que operan empaquetando traslados terrestres y gestión de documentos desde el Caribe hasta ciudades fronterizas como Boa Vista.
Los paquetes informales para cruzar la frontera oscilan entre los 1.000 y 4.000 dólares por persona.
“Desde el último trimestre del 2025 se ha registrado un incremento significativo en el ingreso de personas de nacionalidad cubana a Brasil a través de la frontera norte, o sea de Bonfim. Muchas de ellas llegan con escasez de información sobre los procedimientos migratorios y en numerosos casos han sido víctimas de coyotes o intermediarios que les cobran elevadas sumas de dinero por un servicio que no necesitan”, precisó Mayra Figuera, presidenta de Humanidade Mais que Fronteiras, una organización que ofrece asistencia jurídica, cursos de emprendimiento, apoyo a la salud y entrega de artículos de higiene.
“Ninguna persona debe pagar a abogados, coyotes o terceros por la obtención de documentos de legalización. Ya que estos trámites son totalmente gratuitos cuando se realizan ante las autoridades competentes”, destacó la funcionaria.
“Asimismo, es fundamental conocer que debido a las circunstancias en las que muchas personas cubanas están saliendo de su país de origen, la vía regularización aplicable es la solicitud de reconocimiento de condición de refugiado. La residencia constituye un procedimiento migratorio diferente y en estos casos generalmente no corresponde como mecanismo inicial de regularización”, apuntó.
Un total de 13.414 inmigrantes cubanos presentaron solicitudes de refugio en Brasil durante el primer cuatrimestre de 2026. Esta cifra forma parte de una tendencia histórica en la que los cubanos han superado a los venezolanos como el grupo principal que solicita asilo en el país sudamericano.