A continuación, un editorial que refleja los puntos de vista del Gobierno de los Estados Unidos:
El Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, reafirmó la importancia de la asociación de cooperación entre los Estados Unidos y el Vaticano durante una reciente visita a Italia que incluyó reuniones con el Papa León XIV y el Secretario de Estado de la Santa Sede, el Cardenal Pietro Parolin.
«Tenemos una relación muy sólida con el Vaticano. Trabajamos con ellos en muchos asuntos en todo el mundo», señaló el Secretario Rubio. «Les... puse al día sobre la situación con Irán, expresé nuestro punto de vista sobre por qué esto era importante y sobre el peligro que Irán representa para el mundo, el cual es ampliamente reconocido».
El Secretario Rubio describió los roles distintos, aunque complementarios, que desempeñan los EE. UU. y el Vaticano.
«Creo que es una oportunidad para expresar personalmente nuestro punto de vista desde la perspectiva de la política exterior en las áreas en las que estamos involucrados y para compartir perspectivas, pero también para obtener información valiosa. Porque la Iglesia desempeña un papel único en muchos de estos países en términos de las perspectivas y la información que recibe. En algunos casos, en el pasado, la Iglesia ha sido un interlocutor importante, no solo con los gobiernos, sino también con las sociedades».
Las conversaciones sobre Oriente Medio incluyeron los esfuerzos para lograr una paz duradera, incluso en el Líbano, que cuenta con una gran población cristiana.
El Secretario Rubio afirmó que él y el Papa León conversaron sobre temas de interés mutuo en el Hemisferio Occidental, incluidos los esfuerzos humanitarios en curso.
Señaló que la Administración Trump había proporcionado 6 millones de dólares en ayuda para la recuperación tras huracanes a Cuba, fondos que estaban siendo distribuidos a través de la agencia católica Cáritas.
Los EEUU intentaron proporcionar 100 millones de dólares adicionales, pero el régimen cubano rechazó dicha oferta, dijo. También dialogaron sobre la reciente visita de varios obispos venezolanos al Vaticano y sobre la perspectiva de estos respecto al progreso de ese país. El Secretario Rubio afirmó que valoraba las perspectivas del Papa León, derivadas de su reciente visita a África, y que ambos conversaron extensamente sobre lo que él calificó como una «tragedia increíble» en Sudán, así como sobre los esfuerzos para establecer un alto el fuego humanitario en la región.
Las conversaciones también reflejaron la perdurable asociación entre los Estados Unidos y la Santa Sede en la promoción de la libertad religiosa, señaló el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott.
«Fue una buena reunión», dijo el Secretario Rubio, «porque pudimos hablar sobre estas diversas zonas del mundo donde ellos tienen presencia —donde están involucrados, al igual que nosotros— y, por supuesto, encontrar oportunidades para continuar cooperando allí donde ya existe dicha cooperación —como en Cuba— o para ampliar nuestra colaboración en otros lugares donde resulte pertinente».
Tal como señaló el portavoz Pigott, las reuniones «subrayaron [...] un compromiso compartido con la promoción de la paz y la dignidad humana».