Justicia cubana ratifica condenas de hasta 14 años de cárcel contra dos activistas tuneros

Ana Ibis Tristá Padilla y Jarol Varona Agüero.

Sumario

  • El Tribunal Supremo desestimó el recurso de casación contra Ana Ibis Tristá y Jarol Varona, consolidando severas penas de prisión.
  • Las condenas fueron dictadas tras la anulación de una sentencia absolutoria previa y en medio de denuncias por el uso del sistema penal para reprimir a la disidencia.

Las autoridades judiciales cubanas confirmaron las condenas de prisión contra los activistas Ana Ibis Tristá Padilla y Jarol Varona Agüero, dejando firmes las sentencias de 14 y 13 años de privación de libertad que les habían sido impuestas, según dio a conocer el centro de asesoramiento legal Cubalex tras la resolución del recurso de casación.

Tristá Padilla, de 37 años, cumple su sanción en el centro penitenciario de mujeres "La Veguita", en Las Tunas, inculpada por supuesta "propaganda contra el orden constitucional" y "otros actos contra la seguridad del Estado". Por su parte, Varona Agüero permanece recluido en la cárcel provincial tunera conocida como "El Típico", bajo este último cargo.

El expediente penal contra ambos ciudadanos se remonta a su arresto el 7 de noviembre de 2023. El órgano acusador atribuyó a Tristá Padilla el liderazgo en la organización de una manifestación pacífica en la capital tunera que no se concretó, así como la colocación de carteles antigubernamentales y la preparación de artefactos incendiarios.

La disposición judicial provocó un profundo impacto en el entorno familiar. Ana Luz Padilla, madre de la detenida, expresó su consternación ante el desenlace de la apelación:

"Como madre no entiendo lo que está pasando. Estoy muy abatida, es duro... El abogado de ella se ha quedado paralizado porque no esperaba eso, ya que a ella no se le comprobó nada en el juicio".

El curso del proceso judicial ha estado marcado por giros contradictorios. En una etapa previa, el Tribunal Provincial Popular de Santiago de Cuba libró de responsabilidad a los imputados por no hallarse evidencia probatoria que sustentara los cargos.

Sin embargo, la decisión fue revocada posteriormente, derivando en un nuevo juicio que culminó en las altas condenas que hoy quedan ratificadas.

Cubalex ha advertido las irregularidades de este fallo, señalando que la base acusatoria descansó de forma predominante en testimonios presentados por efectivos del Ministerio del Interior y la Contrainteligencia, lo que pone de relieve el empleo del aparato punitivo para sofocar el disenso y el derecho a la manifestación.

También, recientemente se conoció la desestimación, por el Tribunal Supremo, del recurso de casación en otra causa similar de injusta, pero con sentencias menos extremas, la del intelectual José Gabriel Barrenechea Chávez y otras cuatro personas, sancionadas por participar en una protesta contra un apagón de más de 48 horas, en el municipio villaclareño de Encrucijada.

"Ha sido un proceso totalmente amañado, donde si algo ha estado totalmente ausente ha sido la justicia. El reciente capítulo fue la confirmación del Tribunal Supremo de que no valoraban la apelación y que ratificaban esa sentencia", dijo el Pastor Mario Félix Lleonart, amigo del intelectual encarcelado.

"Sin embargo, aunque se sabe que en Cuba no hay justicia, se agota hasta el último recurso. Es por esta razón que la abogada de José Gabriel Barrenechea está solicitando al Tribunal Supremo que revisen esa determinación".

"Continuamos tomando nota de cada nombre, de cada juez, de cada fiscal implicado en esta historia en la cual se demuestra cuánto falta la justicia en Cuba", recalcó.