Sumario
- Un ciudadano bosnio fue condenado a 60 meses de prisión federal por violar leyes estadounidenses de exportación y sanciones al intentar intermediar en la venta de misiles antiaéreos portátiles MANPADS.
- Autoridades federales destacaron que el caso envía un mensaje sobre la aplicación de sanciones y la persecución del tráfico ilícito de tecnología militar restringida.
A continuación, un editorial que refleja la postura del Gobierno de los Estados Unidos
Un ciudadano bosnio fue condenado a 60 meses de prisión federal tras declararse culpable de violar las leyes federales de exportación y sanciones, al conspirar e intentar intermediar en la venta de sistemas de defensa aérea portátiles (conocidos como MANPADS), que son misiles antiaéreos.
"Las sanciones de EE. UU. tienen poco valor si quienes las eluden deliberadamente no enfrentan consecuencias", declaró Ryan Ellison, primer fiscal federal adjunto del Distrito de Nuevo México. "Este acusado ayudó a ejecutar una trama internacional para realizar negocios prohibidos por la ley estadounidense, y esta sentencia lo hace responsable de su participación".
"Quienes intentan eludir deliberadamente los controles de exportación y las sanciones internacionales de EE. UU. para facilitar el tráfico ilícito de armas militares representan una grave amenaza para nuestra seguridad nacional y la estabilidad mundial", afirmó Ryan G. McRae, agente especial interino a cargo de la oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) en El Paso. "Su disposición a lucrarse con transacciones de armas prohibidas demuestra un flagrante desprecio por la ley. HSI persigue enérgicamente a quienes trafican con tecnología militar restringida y los hace rendir cuentas por sus acciones".
Según los documentos judiciales, Sasa Micev, ciudadano bosnio de 43 años, es un traficante internacional de armas. Micev colaboró con un cómplice radicado en Nuevo México y otras personas para violar y eludir las restricciones impuestas por el Departamento del Tesoro de EE. UU. en virtud del Reglamento de Sanciones contra Corea del Norte; lo hizo intermediando en la compra de misiles de defensa aérea portátiles SA-18 Igla procedentes de Corea del Norte, sin contar con la licencia ni las autorizaciones requeridas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro.
En varias ocasiones durante 2020, Micev y un cómplice hablaron sobre la adquisición ilegal de los misiles Igla; Micev proporcionó información sobre precios, participó en gestiones para obtener el material mediante documentación falsificada y trabajó para conseguir las armas en Corea del Norte, a pesar de saber que dichas transacciones estaban prohibidas por las leyes estadounidenses e internacionales.
A finales de 2020, Micev y su cómplice viajaron a Ankara (Turquía) para reunirse y concretar la venta de los misiles Igla. Sin embargo, tras una disputa sobre el precio con los norcoreanos, la venta no se concretó. Micev se declaró culpable de infringir la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional y el Reglamento de Sanciones contra Corea del Norte.
Estados Unidos está decidido a hacer cumplir las sanciones internacionales impuestas al régimen norcoreano. Quienes infrinjan dichas sanciones deberán asumir plena responsabilidad por sus actos.