Sumario
- La Federación Latinoamericana de Mujeres Rurales denunció las graves limitaciones del sector agrícola en Cuba y reclamó reformas estructurales para apoyar a los campesinos.
- Con la campaña “Sin campo no hay país”, la organización ha venido exigiendo desde 2019 la libertad de producción, el derecho a importar y exportar directamente y títulos de propiedad permanentes, entre otras demandas.
- FLAMUR busca reactivar la producción, reducir los precios de los alimentos y aliviar el hambre en la isla.
La presidenta de la Federación Latinoamericana de Mujeres Rurales (FLAMUR) en Cuba, Katia Hernández Torres, reiteró el reclamo de reformas estructurales para el sector agrícola y denunció las graves limitaciones que enfrentan los campesinos en la isla.
En un video al que Martí Noticias tuvo acceso, la activista, residente en la provincia de Pinar del Río, aseguró que desde hace años la organización viene alertando sobre las dificultades que afectan a los productores.
“Llevamos desde el año 2019 denunciando las graves limitaciones que enfrentan los campesinos cubanos. Hablamos de la falta de insumos, de las trabas legales impuestas por el propio sistema y de la ausencia total de apoyo gubernamental a quienes producen los alimentos del país”, señaló Hernández Torres.
La presidenta de FLAMUR afirmó que la situación actual del campo tiene consecuencias directas en la vida cotidiana de la población.
“Hoy vemos más que nunca las consecuencias: miseria de todo tipo, escasez que golpean a nuestro pueblo simplemente por no aceptar implementar demandas básicas que beneficiarían al pueblo de a pie”, expresó.
Desde FLAMUR, la activista impulsa la campaña “Sin campo no hay país”, con la que la organización promueve propuestas dirigidas a estimular la producción agrícola en Cuba.
Entre las medidas planteadas, Hernández Torres mencionó la necesidad de permitir la libertad de producción y comercialización directa.
“Libertad de producción y comercialización directa, algo que incluso es posible dentro de las regulaciones del embargo, siempre que el régimen deje de actuar como intermediario obligatorio”, explicó.
También pidió que los campesinos puedan fijar sus propios precios.
“Libertad para que los campesinos puedan fijar sus propios precios, de acuerdo con el mercado y el costo real de producción”, dijo.
La dirigente reclamó además el derecho de los agricultores a importar y exportar sin depender de entidades estatales.
“Derecho a importar y exportar directamente sin depender del Estado”, agregó.
Entre las propuestas presentadas por la organización también se incluye una exención de impuestos durante diez años para permitir la recuperación del sector agrícola.
“Exención de impuestos por diez años para permitir que el campo pueda recuperarse y producir”, indicó.
Hernández Torres subrayó igualmente la necesidad de otorgar seguridad jurídica a quienes trabajan la tierra. “Títulos de propiedad permanente que den seguridad y estabilidad a quienes trabajan la tierra”, afirmó.
La activista señaló que estas demandas forman parte de la campaña “Sin campo no hay país”, con la que FLAMUR ha llevado sus denuncias a medios de comunicación y organismos internacionales.
“El objetivo es claro: reactivar la producción, bajar los precios de los alimentos y aliviar el hambre que hoy sufre nuestro pueblo de a pie”, concluyó.
La Federación Latinoamericana de Mujeres Rurales ha advertido en varias ocasiones sobre las precarias condiciones que enfrentan las mujeres en el campo cubano, marcadas por el abandono, la escasez de recursos y la falta de oportunidades.