Sumario
- Seis meses en prisión, pruebas periciales que demuestran su inocencia y una salud que se deteriora día a día, es la realidad que vive en Holguín el instructor de arte encarcelado Andy Michel Osorio Velázquez.
El instructor de arte y promotor cultural Andy Michel Osorio Velázquez cumplirá el próximo 2 de octubre seis meses bajo arresto preventivo en la prisión provincial de Holguín.
Acusado de Propaganda contra el orden constitucional por supuestamente haber colocado carteles con mensajes contrarios al régimen cubano, el proceso penal ha sido calificado como un acto arbitrario, injusto y carente de sustento legal.
A través de una transmisión en directo emitida en Facebook, su padre, Luis Osorio Vilches, hizo un llamamiento público al gobernante Miguel Díaz-Canel, así como al Tribunal Supremo, al Ministerio de Justicia y al Ministerio del Interior (MININT), para que pongan fin al encarcelamiento de su hijo y revisen la actuación de las instituciones locales encargadas del caso.
En su reclamo, el padre atribuyó al mandatario declaraciones de que manifestarse en Cuba no se reprime y recordó que al ser entrevistado por la periodista Kristen Welker para el programa Meet the Press de la cadena NBC, Díaz-Canel aseguró que los ciudadanos que critican la gestión del gobierno y la crisis interna a través de las instituciones del Estado no sufren represión.
El padre del artista instó a las más altas autoridades en la isla a pedir cuentas de inmediato a la Fiscalía Provincial de Holguín, al Departamento de Instrucción Penal y a la Seguridad del Estado por lo que calificó como un "ensañamiento" injustificado contra una persona inocente.
Osorio Velázquez, natural de Sagua de Tánamo, fue detenido el pasado 2 de abril. Según relata su padre, las investigaciones periciales desmintieron la acusación principal apenas tres semanas después del arresto: tanto los análisis caligráficos como el raspado de uñas practicados a Andy Michel resultaron negativos.
A pesar de la falta de pruebas y de que en la localidad continuaron apareciendo carteles con la misma tipografía mientras el joven ya se encontraba detenido, el expediente continuó abierto.
En el registro realizado en su vivienda tampoco se encontraron elementos incriminatorios. Al respecto, Prisoners Defenders ha denunciado que la detención de Andy Michel es "completamente arbitraria", subrayando la ausencia de garantías judiciales y la falta de evidencias legítimas para sostener el proceso penal.
La defensa sostiene que mantener una conversación o expresar una opinión en el ámbito privado con un familiar en el extranjero no constituye delito alguno pero la fiscalía ha rechazado todos los cambios de medida cautelar, incluidos los recursos de control judicial interpuestos a favor del artista.
La situación carcelaria de Andy Michel resulta alarmante para su entorno familiar. Tras permanecer casi dos meses en el centro de instrucción penal, bajo un régimen de confinamiento severo, espacios reducidos, falta de privacidad y ventilación e insalubridad, fue trasladado a la prisión provincial, donde persisten condiciones de extremo hacinamiento.
Esta situación agrava de manera directa sus padecimientos de salud preexistentes como asma, diabetes e hipertensión arterial, además de secuelas pulmonares y problemas visuales derivados de una infección previa por criptococosis, conocida como la enfermedad delas palomas.
El impacto de la detención se ha extendido al núcleo familiar, afectando severamente el bienestar psicológico de los dos hijos menores del artista, de 17 y 6 años.
No obstante, Luis Osorio Vilches aclaró que las denuncias sobre el deterioro físico de su hijo no constituyen una petición de piedad o clemencia, sino la exigencia del cumplimiento estricto de la legalidad y la justicia.