A continuación, un editorial que refleja la opinión del Gobierno de Estados Unidos:
El Plan de Paz Integral de 20 puntos del presidente Donald Trump para poner fin al conflicto de Gaza ha marcado el camino a seguir hacia la paz en Oriente Medio.
La Resolución 2803 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas estableció la Junta de Paz, la Fuerza Internacional de Estabilización, el Comité Nacional para la Administración de Gaza —el NCAG— y los mecanismos de financiación para sufragar dichas operaciones y reconstrucciones.
Estados Unidos y sus socios han logrado avances sustanciales liderando la implementación de la Resolución 2803, desde que fue adoptada en noviembre.
Durante los últimos cinco meses, la ayuda ha llegado en gran cantidad a Gaza, y todos y cada uno de los rehenes israelíes —tanto los vivos como, lamentablemente, los fallecidos— han regresado a casa.
Más de 4.000 camiones con ayuda humanitaria y otros bienes esenciales han entrado en Gaza cada semana durante las últimas 16 semanas. La ayuda alimentaria llegó a 2,1 millones de personas en enero, lo que supone el 100 por ciento de la población. El paso fronterizo de Rafah, el puente Allenby y el de Hussein han reabierto.
Pero aún queda un largo camino por recorrer, afirmó el embajador de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Mike Waltz. “Quienes viven en la región necesitan viviendas más limpias y duraderas, así como servicios sanitarios. Estamos trabajando a diario con nuestros homólogos israelíes y otros socios de este organismo para reforzar el acceso humanitario a Gaza y dentro de ella”.
El mes pasado, durante la reunión inaugural de la Junta de Paz, el presidente Trump anunció que Azerbaiyán, Bahréin, Kazajistán, Kuwait, Marruecos, Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos, Uzbekistán y Catar se comprometieron a aportar más de 7.000 millones de dólares en ayuda.
Este apoyo permitirá a la Junta de Paz y al Comité Nacional para la Administración de Gaza —el NCAG— seguir trabajando por un futuro mejor para Gaza.
“Tenemos que sacar a Gaza de su dependencia al 100 % de la ayuda”, subrayó el embajador Waltz. “Sabemos que con este plan, si todos nos unimos para ponerlo en práctica, Gaza puede convertirse en un destino para la inversión y el crecimiento real y cambiar esta cultura de dependencia”.
Pero el éxito del NCAG depende de que Hamás desmantele su armamento. “Los palestinos de Gaza deben liberarse de los carniceros y bárbaros que los han oprimido durante tanto tiempo con armas, drones, bombas y túneles”, declaró el embajador Waltz.
Estados Unidos hace un llamamiento a la comunidad internacional para que presione a Hamás a que se desarme de inmediato en aras de una paz duradera.
“Cualquier cosa que no alcance ese objetivo, la desmilitarización total de Gaza, socava la recuperación de Gaza, socava la seguridad de Israel y socava la estabilidad de la región”, afirmó el embajador Waltz.
“Demos todos nuestro pleno apoyo”, dijo, “a las instituciones establecidas por este comité, a la Junta de Paz, a la Fuerza Internacional de Estabilización y al NCAG para garantizar el rápido y exitoso triunfo del Plan Integral del presidente Trump por el bien de sus hijos y los míos”.