El presidente Donald Trump reaccionó este viernes a la decisión de las autoridades iraníes de suspender las ejecuciones de 800 detenidos durante la brutal represión contra las protestas de los últimos días.
“Respeto enormemente que todos los ahorcamientos programados, que debían tener lugar ayer (jueves), hayan sido cancelados por los líderes iraníes. ¡Gracias!”, escribió Trump en su red Truth Social.
El propio mandatario confirmó a los medios que Irán canceló el ahorcamiento de más de 800 personas y dijo que esa decisión lo convenció para desestimar un ataque por la ola represiva que ha dejado miles de muertos, según cifras de organismos de derechos humanos.
“Nadie me convenció; me convencí a mí mismo”, declaró Trump a los periodistas el viernes al salir de la Casa Blanca para pasar el fin de semana en Florida.
“No ahorcaron a nadie. Cancelaron los ahorcamientos. Eso tuvo un gran impacto”, dijo Trump y negó los comentarios de funcionarios del Golfo Pérsico, que afirmaban que Arabia Saudita, Qatar y Omán lideraron los esfuerzos para disuadirlo de un ataque.
El embajador estadounidense Mike Waltz acusó a la República Islámica de una represión letal contra los manifestantes y la calificó a Teherán como el “mayor Estado patrocinador del terrorismo” durante una reunión de emergencia este jueves en el Consejo de Seguridad de la ONU.
En la sesión, dedicada a Irán, Waltz sostuvo que el nivel de violencia del gobierno iraní contra su propia población “tiene implicaciones para la paz y la seguridad internacionales” y rechazó que se trate de un asunto interno. El diplomático afirmó que el régimen intenta atribuir las protestas a una “conspiración extranjera” como “preludio” para justificar acciones militares contra los manifestantes.
“Desde el comienzo mismo de su creación, el régimen de la República Islámica ha sido reconocido como el mayor Estado patrocinador del terrorismo en el mundo… Ha impuesto innumerables muertes y sufrimientos a inocentes desde Beirut hasta Buenos Aires, mientras que sus gobernantes se han enriquecido gracias a la represión y la miseria infligidas al pueblo de Irán”, dijo.
“El pueblo iraní es más fuerte que nunca y el régimen es más débil que nunca; por eso miente”, agregó.
Waltz reiteró el respaldo de Washington a los manifestantes. “El presidente Donald J. Trump y los Estados Unidos de América apoyan firmemente al valiente pueblo de Irán”, dijo, y advirtió que “todas las opciones están sobre la mesa” para detener lo que calificó de masacre. “El presidente Trump es un hombre de acción, no de palabras interminables”, afirmó.
El representante estadounidense denunció un apagón nacional de internet y comunicaciones impuesto por las autoridades iraníes para ocultar la magnitud de la violencia. Asimismo, señaló que las estimaciones de muertos “oscilan entre miles y decenas de miles”.
Este viernes la cuenta en persa del Departamento de Estado alertó que "el apagón total y nacional de internet en Irán ha entrado en su segunda semana, durante más de 190 horas". En ese tiempo, advirtieron, la República Islámica ha aislado deliberadamente al pueblo iraní del mundo y ha ocultado su brutal represión".
Waltz también acusó a Irán de destinar recursos a programas nucleares y de misiles “mientras sus ciudadanos no pueden cubrir necesidades básicas como alimentos, agua potable y medicinas”, y reiteró que desde 1979 el país ha sido “el mayor Estado patrocinador del terrorismo”, responsabilizándolo por ataques en distintas regiones y por la muerte de cientos de militares estadounidenses en Irak.
Desde Teherán, el embajador adjunto Hossein Darzi rechazó las acusaciones y afirmó que Estados Unidos intenta “presentarse como amigo del pueblo iraní” mientras “sienta las bases para la desestabilización política y la intervención militar” bajo una narrativa “humanitaria”.
La reunión fue solicitada por Estados Unidos e incluyó los testimonios de dos disidentes iraníes invitados. La activista Masih Alinejad se dirigió directamente al representante iraní: “Has intentado matarme tres veces”, dijo y pidió a la comunidad internacional que exija responsabilidades a Teherán.