En lo que va de 2026, la Embajada de los Estados Unidos en La Habana ha emitido varias alertas y mensajes dirigidos principalmente a ciudadanos estadounidenses en Cuba o con planes de viajar a la isla, la que publica este 4 de septiembre informa de un aumento significativo de enfermedades diarreicas en todo el país.
La alerta indica que esto está asociado al deterioro de la infraestructura de agua y energía, que afecta el suministro de agua y el almacenamiento y control de temperatura de los alimentos.
Entre los patógenos detectados figuran E. coli, norovirus, Shigella y otros agentes gastrointestinales.
La sede diplomática recomienda precaución con carnes, aves, mariscos, huevos, lácteos y demás alimentos perecederos que puedan haber sido mal almacenados, evitar alimentos expuestos a temperatura ambiente durante periodos prolongados, no consumir verduras crudas o mal lavadas y tener cuidado con comidas cocinadas que luego se enfrían, almacenan o recalientan.
La advertencia sugiere lavarse las manos con agua y jabón antes de comer y después de usar el baño, ya que el desinfectante de manos puede ser menos eficaz contra ciertos patógenos como el norovirus.
En cuanto al agua, pide usar únicamente agua segura para beber, cepillarse los dientes, preparar hielo y cocinar, consumir agua embotellada o tratada con sellos intactos, evitar el hielo de origen desconocido y no emplear agua del grifo sin tratar, advirtiendo además que la contaminación puede ocurrir al lavar alimentos, utensilios o superficies.
Para quienes enfermen, la alerta recomienda hidratarse especialmente ante diarrea o vómitos frecuentes y buscar atención médica ante diarrea persistente o grave, heces con sangre, fiebre alta, dolor abdominal intenso, vómitos repetidos, signos de deshidratación o síntomas que no mejoran; también recuerda que medicamentos comunes como paracetamol, ibuprofeno o antibióticos suelen escasear en Cuba y conviene llevar un suministro propio.
Antes de esta alerta, el 1 de septiembre de 2026 la Embajada emitió una alerta de seguridad por un aumento notable de hurtos y robos de vehículos en La Habana, que incluyen sustracción de objetos del interior, robo de piezas como espejos retrovisores y limpiaparabrisas e incluso intentos de llevarse el automóvil completo, en un contexto de deterioro económico y mayor delincuencia.
El 28 de agosto de 2026 publicó otra alerta sanitaria sobre la creciente inestabilidad del suministro de agua, barrios sin servicio durante periodos prolongados, sequía y cortes de energía que interrumpen la cadena de frío, con riesgos para la salud y la seguridad.
El 12 de agosto de 2026 difundió una alerta meteorológica sobre la temporada de huracanes del Atlántico 2026, que se extiende hasta el 30 de noviembre y para la cual NOAA prevé entre 8 y 14 tormentas nombradas, 3 a 6 huracanes y 1 a 3 de gran intensidad, recordando que la red eléctrica cubana es inestable.
El 3 de agosto de 2026 y el 6 de julio de 2026 emitió alertas de seguridad por apagones totales debidos al colapso de la red eléctrica, con cortes de telefonía e internet.