A continuación, un editorial que refleja la postura del Gobierno de los Estados Unidos:
La desmilitarización de Hamás es un elemento central del plan de paz del presidente Donald Trump, respaldado por la Resolución 2803 del Consejo de Seguridad.
Mediadores de países como Turquía, Egipto y Catar trabajan para convencer a Hamás de que no existe un futuro armado para su gobierno terrorista en Gaza, y de que la única manera de que el plan de paz avance es si se desarman.
No se debe permitir que Hamás arrastre nuevamente a Oriente Medio a un ciclo de violencia, afirmó el embajador de EE. UU. ante las Naciones Unidas, Mike Waltz, en el Consejo de Seguridad. "Como hemos dicho aquí mes tras mes, Hamás no puede permanecer armado".
"Como todos sabemos", dijo el embajador Waltz, Hamás "inició esta guerra con la masacre del 7 de octubre. Se han escudado tras civiles. Han hecho un uso indebido de escuelas y hospitales. Han robado y bloqueado la ayuda". Han convertido años de asistencia humanitaria en la red de túneles militares más sofisticada.
"Por lo tanto, la desmilitarización debe incluir la destrucción irreversible de toda infraestructura militar, terrorista y ofensiva, incluidos los túneles y las instalaciones de producción de armas", declaró el embajador Waltz.
"Hamás no puede negociar para conservar un ejército terrorista".
La Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU documentó que fuerzas afiliadas a Hamás cometieron graves abusos contra los palestinos en Gaza, calificando algunos de ellos como crímenes de guerra.
La Comisión identificó cientos de casos individuales de ejecuciones y violencia física severa perpetrados principalmente por grupos afiliados a Hamás en Gaza entre 2024 y 2026. Dichos actos incluyeron ejecuciones extrajudiciales, disparos en las rodillas, mutilaciones, violaciones y torturas.
Muchos de estos castigos se hicieron públicos y, en un intento por aterrorizar a la población de Gaza, se obligó a multitudes —incluidos niños— a presenciar las ejecuciones. Según el informe, estos actos constituyen crímenes de guerra, asesinato y tortura.
En las últimas semanas, habitantes de Gaza y palestinos protestaron contra los crímenes de guerra, las ejecuciones públicas y la tortura perpetrados por Hamás, pero fueron objeto de una campaña de intimidación por parte del grupo.
"Nosotros, como comunidad internacional, debemos seguir oponiéndonos a este tipo de terror; debemos utilizar la plataforma de este Consejo para denunciarlo mientras ocurre", instó el embajador Waltz.
"Pero debo preguntar: ¿cuánto tiempo más vamos a tolerar que los terroristas asesinen a palestinos en Gaza, roben la ayuda humanitaria, se escuden tras los niños y se nieguen a entregar las armas —en virtud de un acuerdo que ellos mismos aceptaron—, manteniendo así a Gaza atrapada en la miseria? Desde la perspectiva de Estados Unidos: en absoluto, y se acabó".