Sumario
- A un mes de implementarse la tasa de cambio oficial flotante en Cuba, el CUP se ha devaluado un 3,9 % frente al dólar estadounidense, contradiciendo las expectativas gubernamentales.
- La medida fue presentada como un paso hacia la racionalidad económica y para reactivar el sistema financiero, pero enfrenta limitaciones estructurales que dificultan su impacto inmediato, señala experto.
A un mes del anuncio de una nueva tasa de cambio oficial flotante en Cuba, el desempeño de la moneda nacional (CUP) frente al dólar estadounidense muestra resultados muy limitados y distantes de las expectativas oficiales.
“Transcurrió un mes exacto entre el anuncio de una nueva tasa de cambio oficial flotante y la notificación del análisis y aprobación de planes y medidas para “el paso al Estado de Guerra” en Cuba. Hasta el momento, la tasa flotante libra una “batalla” con penas y sin gloria”, dijo en un post en la red social X el economista cubano Pedro Monreal.
El experto señala que, desde la entrada en funcionamiento del nuevo esquema, el CUP se ha devaluado un 3,9 % frente al dólar estadounidense, lo que contradice la expectativa gubernamental expresada durante la aprobación del mecanismo: que el nuevo mercado cambiario oficial contribuiría a recuperar la capacidad de compra de la moneda nacional y a ordenar las distorsiones cambiarias acumuladas en los últimos años.
El establecimiento de la tasa de cambio oficial flotante fue aprobado en diciembre pasado por el Banco Central de Cuba, en un contexto marcado por presiones inflacionarias persistentes, escasez de divisas y una amplia brecha entre el tipo de cambio oficial y el informal.
Las autoridades cubanas presentaron la medida como un paso necesario hacia una mayor racionalidad económica y como parte de un conjunto de acciones para reactivar el funcionamiento del sistema financiero y productivo del país. Sin embargo, el comportamiento inicial del CUP sugiere que el nuevo mecanismo enfrenta limitaciones estructurales que dificultan su impacto inmediato.
Analistas han señalado que la efectividad de una tasa flotante depende, entre otros factores, de la disponibilidad real de divisas, la confianza de los actores económicos y la coherencia con otras políticas fiscales y monetarias.
La observación de Monreal subraya además la coincidencia temporal entre la adopción de la tasa flotante y la aprobación de medidas extraordinarias asociadas al denominado “Estado de Guerra”, un contexto que añade incertidumbre al panorama económico y que podría influir en las expectativas del mercado y de la población.
Este miércoles, la tasa de cambio de divisas en mercado informal en Cuba mostraba valores actualizados del dólar a 490 CUP, el euro a 535 CUP y el MLC, a 410 CUP.