EEUU llama a detener la investigación de alto riesgo en Ciencias de la Vida

FOTO ARCHIVO. Un laboratorio en Texas.

A continuación, un editorial que refleja la postura del Gobierno de los Estados Unidos:

Estados Unidos mantiene su compromiso de promover la innovación científica que mejore la salud, la seguridad y el bienestar del pueblo estadounidense. Sin embargo, el progreso científico nunca debe lograrse a costa de la seguridad pública o la seguridad nacional.

Por ello, el presidente Donald Trump ha dado a conocer la Política del Gobierno de los Estados Unidos para Detener la Investigación de Alto Riesgo en Ciencias de la Vida. Esta política pone fin a las peligrosas investigaciones de "ganancia de función" que, de no restringirse y controlarse adecuadamente, podrían amenazar vidas, perturbar comunidades, sobrecargar los sistemas de salud pública y socavar la seguridad económica y nacional de Estados Unidos.

La nueva política establece un marco que prohíbe el apoyo federal a investigaciones peligrosas de ganancia de función, refuerza la supervisión de otras investigaciones de alto riesgo en ciencias de la vida y restringe la financiación de estudios realizados en países que carecen de normas adecuadas de seguridad, protección y supervisión.

Estados Unidos seguirá apoyando la investigación biomédica destinada a desarrollar vacunas, tratamientos, métodos de diagnóstico y otras contramedidas médicas que salvan vidas, al tiempo que garantiza que las investigaciones de mayor riesgo estén sujetas a rigurosas medidas de seguridad.

"El gobierno federal tiene el deber de proteger al pueblo estadounidense, no de financiar investigaciones que puedan ponerlo en peligro", declaró el Secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy, Jr. "Estamos poniendo fin al apoyo federal a las peligrosas investigaciones de ganancia de función y sustituyendo una supervisión deficiente por medidas de seguridad claras y de obligado cumplimiento. Esta política cumple el compromiso del presidente Trump de priorizar la seguridad y, al mismo tiempo, garantizar que Estados Unidos siga siendo líder mundial en investigación biomédica ética, responsable y capaz de salvar vidas".

En concreto, la nueva política sustituye los anteriores marcos de supervisión federal por un enfoque unificado basado en el riesgo, centrado en las posibles consecuencias de la investigación en lugar de en una lista limitada de patógenos. Establece responsabilidades claras para los investigadores, las instituciones de investigación y las agencias federales a fin de identificar, evaluar y gestionar las investigaciones de ciencias de la vida de mayor riesgo antes de asignar fondos provenientes de los contribuyentes.

"Esta política refleja un principio fundamental de la ciencia: la búsqueda de conocimiento debe ir acompañada de un compromiso con la responsabilidad", afirmó el Dr. Jay Bhattacharya, director de los Institutos Nacionales de Salud.

"La inmensa mayoría de las investigaciones biomédicas aporta enormes beneficios a la sociedad, y este marco ayuda a garantizar que aquellas investigaciones con potencial para generar riesgos biológicos extraordinarios sean objeto del máximo nivel de escrutinio. Protege la innovación científica al tiempo que refuerza la confianza pública en que las investigaciones financiadas por el gobierno federal se llevan a cabo de manera segura, transparente y en beneficio del pueblo estadounidense".

Asimismo, Estados Unidos insta a sus socios internacionales a fortalecer las normas de bioseguridad y protección biológica, y a sumarse al esfuerzo por poner fin a las peligrosas investigaciones de «ganancia de función» que podrían amenazar la salud y la seguridad mundiales.

Al establecer directrices claras para las investigaciones financiadas por el gobierno federal, esta nueva política refuerza el liderazgo de Estados Unidos en la ciencia responsable, protegiendo al mismo tiempo la salud y la seguridad de las generaciones futuras.