El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció la presentación de acciones judiciales para revocar la ciudadanía estadounidense de 40 personas naturalizadas acusadas de haber ocultado delitos graves, cometido fraude migratorio o realizado declaraciones falsas durante sus procesos de naturalización.
Entre los 40 expedientes destacan dos ciudadanos nacidos en Cuba.
Javier Marrero-Pando, de 60 años y residente en Georgia, enfrenta una demanda de desnaturalización porque, según el Departamento de Justicia, ocultó durante su proceso de naturalización que había cometido un delito de sodomía agravada contra un hombre con discapacidad. El gobierno afirma que hizo declaraciones falsas bajo juramento durante su entrevista de ciudadanía y posteriormente fue condenado por esos hechos.
También figura Lázaro Eduardo Trujillo Vitón, de 40 años y nacido en Cuba. Las autoridades alegan que ocultó su participación en una conspiración de fraude al sistema Medicare y en la presentación de reclamaciones fraudulentas de reembolso antes y durante su proceso de naturalización. El gobierno sostiene que sus actividades criminales y las presuntas declaraciones falsas lo hacen inelegible para mantener la ciudadanía estadounidense.
Uso fraudulento de documentación cubana
El Departamento de Justicia busca revocar la ciudadanía de Johyce Martínez, nacida en Venezuela, por presuntamente haber ingresado a Estados Unidos utilizando un registro de nacimiento cubano falso.
Según la demanda, obtuvo residencia permanente bajo los beneficios de la Ley de Ajuste Cubano y posteriormente se naturalizó manteniendo una identidad cubana fraudulenta.
El Departamento de Justicia recordó que la Ley de Inmigración y Nacionalidad permite revocar la ciudadanía cuando esta fue obtenida ilegalmente o mediante la ocultación de hechos materiales y declaraciones falsas.
El fiscal general Todd Blanche afirmó que se trata de "la mayor iniciativa de revocación de la ciudadanía en la historia moderna".
"Desde un individuo condenado por espionaje hasta otros condenados por delitos sexuales contra menores, estos acusados ocultaron información crucial al gobierno de los Estados Unidos y representan a delincuentes peligrosos. Bajo el liderazgo del presidente Trump, el Departamento de Justicia seguirá utilizando el proceso de revocación de la ciudadanía para preservar nuestra seguridad nacional y proteger al pueblo estadounidense", dijo Blanche..